País - despidos despidos
sábado 12 de marzo de 2016

Cotización en baja

La estrategia de Macri: dedicar el 2016 a tomar decisiones amargas, antipopulares y polémicas.

Las acciones de la política cotizan en baja. El 2015 dejó a gran parte de los argentinos bastante satisfecha de entremeses de la escena de quienes mandan. El resultado fue contundente: la mayoría –aunque por poco- pegó un volantazo y se fue para otro lado, es aún incierto el resultado de esa maniobra...

Mauricio Macri arrancó con medidas antipáticas y algunas, encima, elitistas. El levantamiento del cepo claramente favorece tan solo a la porción de argentinos que puede cada mes atesorar ahorro.

Es legítimo que cada cual ponga sus ahorros en la canasta que desee, pero no debemos perder de vista que en nuestro país nunca se imprimieron dólares, no se imprimen y no se imprimirán.

En definitiva, cada vez que compramos dólares lo que en realidad hacemos es decirle al Estado –o sea a todos los argentinos- que me compre dólares a cambio de mis pesos para que yo los atesore. Aunque no parezca, quienes menos tienen, con sus impuestos, financian mucho ese deseo bien argento de 'tener dólares'.

El arreglo con los fondos buitre, la eliminación de retenciones a las actividades de los sectores más poderosos como sojeros –mayoría capitales nacionales- o acopiadores de nuestro oro de montaña –todos capitales transnacionales- muestran a un Macri más ocupado en pagar favores a algunos sectores que en gobernar para muchos.

La estrategia de Macri muy seguramente pase por dedicar el 2016, año en que la gente no ha salido aun del empalague de la sucesión de elecciones de 2015, a tomar decisiones amargas, desagradables, antipopulares y polémicas: despidos, devaluación repentina y violenta, regalos a los que acompañaron en las elecciones y pago de facturas varias. Ajuste, bah.

También construirá política, seducirá gobernadores e intendentes a fuerza de billetera –como siempre han hecho los presidentes- y controlará todo, en eso se va mostrando hábil. Reuniones con intendentes de capitales, gobernadores y legisladores que defeccionaron lo certifican.

Después, una vez desangrados por el pago a la especulación –calcula el Presidente- vendrían dinero e inversiones y eso levantaría la puntería del día a día y promete una época de bonanza y consumo. Esperemos que no le falle el cálculo al Jefe de Estado. Seguimos viviendo acá. Hasta la próxima.

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