País - Barack Obama Barack Obama
domingo 27 de marzo de 2016

Carisma, cortesía y guiños para sellar la reconciliación

Por primera vez, Barack Obama visitó Argentina demostrando que la relación bilateral quedó reiniciada. En un itinerario de 47 horas, el presidente de los EE. UU. habló, tomó mate e improvisó un tango

Si sólo le bastaron diez años de fulgurante carrera política para lograr ser electo presidente de los Estados Unidos, cómo Barack Obama no iba a volver fructíferas sus 47 horas junto a su familia en Argentina. En ese lapso de tiempo el primer afroamericano que logró llegar al sillón que ocuparon, entre otros, Bill Clinton y George Bush se encargó de demostrar que nuevamente su país entró en sintonía con esta región del Sur del continente y que ya es inminente la reconstrucción de una relación bilateral entre ambos países. Todo pareciera indicar que, después de varios años de desconexión, las señales entre ambas naciones ahora no se verán interrumpida ni siquiera con el sistema inhibitorio de telefonía celular e internet que secundó al visitante de lujo de los argentinos durante su estadía. Los guiños por parte del mandatario negro hacia los sudamericanos fueron sucesivos y no sólo se hicieron desde la formalidad de un atril. También tomó mate, los mimó destacando algunas de sus figuras y hasta bailó tango con la bailarina Mora Godoy saliéndose del protocolo.

Para ilustrar mejor la escena, los detalles harían el resto. El éxito de un megaoperativo de seguridad planificado desde hacía más de diez días y que por dos jornadas acalló a la ciudad de la furia en varias de sus principales arterias; las banderas yankees apostadas a modo de bienvenida en la Plaza de Mayo y la gran expectativa de los selectos grupos elegidos para participar de los eventos adonde el mandatario estaría. Entre ellos, hubo desde jóvenes emprendedores que afilarían el intelecto para entrevistarlo, a figuras de la política y la farándula que cenarían con él en el Centro Cultural Néstor Kirchner en la vigilia de una de las conmemoraciones más significativa para los argentinos, el 40º aniversario del Golpe de Estado de 1976.

Pero también estuvo él, esperándolo con la sonrisa orgullosa del anfitrión que ha puesto todo a disposición de su invitado para que no sólo se sienta como en su casa, sino para señalarle que la puerta queda abierta para cuando él o los suyos necesiten regresar, cortesías mediante también de parte del paseante. Hablamos del presidente de los maratónicos 109 días de mandato. Porque si hay algo indudable es que el presidente Mauricio Macri viene batiendo récord en la rapidez para virar la dirección heredada de país hacia un modelo de Estado liberal, luego de 12 años de kirchnerismo.

Y si las fotografías sirven para sellar momentos, no pasará desapercibida la que fue tomada la noche del jueves 24 en la que los dos presidentes se mostraron con sus esposas, Michelle y Juliana, vestidos con ropa informal y de forma distendida en lo que pareciera ser una cálida despedida de brazos rodeando las espaldas y sonrisas de satisfacción en el rostro. Así se cerró para las cámaras la visita histórica de Obama a Argentina. Así se retrató el inicio de un nuevo capítulo para este país.

Primer apunte histórico

El reloj marcaba la 1.10 de la madrugada del miércoles 23 de marzo. No todos los días un Air Force One arriba a Ezeiza. Menos que menos proviniendo de La Habana, Cuba, en lo que podría entenderse como una suerte de despedida de la Guerra Fría. Los historiadores ya asentaron la fecha en los registros mundiales. Se les suma otro dato: era la primera vez que este primer mandatario de los Estados Unidos llegaba a la Argentina junto a su mujer, sus hijas Malia y Sasha y su suegra Marian. No hubo más ruido que el del avión deteniéndose. El de los flashes y las cámaras estaban lejos. Tan lejos como deben estar para preservar la seguridad de un funcionario de esta estirpe, el día después de que dos ataques terroristas en Bruselas dejaran como saldo 34 muertos, reivindicados por el Estado Islámico (ISIS).

Junto a una comitiva de funcionarios y escoltado por varios vehículos y helicópteros, minutos después los Obama recorrerían los primeros kilómetros de suelo argentino hacia el Palacio Bosch, sede de la embajada estadounidense desde 1929. Para su resguardo, los traslados por tierra se harían en "la bestia", una limosina búnker mezcla de Cadillac y tanque de guerra que mostraría la monstruosidad de un plan de seguridad sin defectos. Horas antes, su administración había anunciado la desclasificación de documentos de su gobierno relacionados con la dictadura militar de 1976 a 1983. Lo que se ofreció cual obsequio de quien arriba de visita.

Contacto público

Pasadas las 10.30 el presidente norteamericano llegó hasta al salón blanco de la Casa Rosada, adonde se saludó con el presidente Mauricio Macri para dar inicio a una reunión de la que también participarían, en un determinado momento, los ministros Susana Malcorra, Alfonso Prat-Gay y Francisco Cabrera. Después vendría la conferencia de prensa en donde ya se iría dejando entrever lo que Obama reafirmaría en una de sus declaraciones: "Los EE. UU. estamos listos para trabajar con la Argentina en su transición histórica".

El líder del PRO fue quien empezó con su discurso en el que habló también de los ejes de su gestión,desde que asumió en diciembre y que fueron elogiados por el afroamericano.

Este, por su parte, fiel a la habilidad del líder carismático y buen orador, fue intercalando algunas declaraciones con comentarios que, como caricias, buscarían tocar lo más íntimo de los argentinos. Se proclamó fanático de la literatura argentina y recordó haber leído a Cortázar y a Borges durante sus años en la facultad. Por eso, contó que había querido probar esa mañana el mate.

Pero también surgirían temas mucho más serios. "He pasado mucho tiempo estudiando la historia de la política exterior de EE. UU. Hay momentos de gran gloria y otros que fueron contrarios a lo que deba representar América", dijo, además de asegurar que ellos no carecen de autocrítica al hablar del papel de su Estado en la dictadura.

"¿Puedo?". Así le pidió empezar a hablar Mauricio a Barack cuando fueron indagados sobre un posible tratado de libre comercio que ambos mandatarios terminaron anunciando como una posibilidad hacia el final de un proceso que ahora ya los tiene como socios. "Primero tenemos que consolidar el Mercosur y luego consolidar un acuerdo de libre comercio más amplio", afirmó .

Concluida la conferencia realizaron una ofrenda floral en homenaje al libertador José de San Martín y rindieron tributo a las víctimas del atentado a la Embajada de Israel y a la Asociación Mutual Israelita.

Gala y dos por cuatro

Quizá entre los textos que leyó del autor de Rayuela, estuvo aquel denominado La Patria en el que Cortázar describía a la Argentina como el "país desnudo que sueña con un smoking, vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga, tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas, tango, coraje, puños, viveza y elegancia".

De las palabras a los hechos, el presidente estadounidense pudo sentirse un argentino más en la velada que le ofrecieron en el Centro Cultural. Allí comió cordero horneado y tomó el Malbec mendocino Angélica Zapata, con el que brindó luego de que Macri le dijera que su visita llegaba "en un momento perfecto" .

El broche de oro se desencadenaría cuando la bailarina Mora Godoy se animó a invitarlo a bailar el dos por cuatro y el presidente negro cedió. Los medios de todo el mundo reproducirían luego los pasos que dieron mientras sonaba Por una cabeza, ese tango que Al Pacino bailó en una de las escenas de Perfume de Mujer y que concluye con el verso en el que un jugador de carreras de caballo empedernido se rinde diciendo: "Yo me juego entero, qué le voy a hacer".

Día D

Mientras miles de familias se preparaban para marchar hacia las plazas más emblemáticas de la Nación, la comitiva presidencial de Obama marchaba por las calles vacías hacia el Parque de la Memoria donde le rendirían homenaje la mañana del jueves 24 a las víctimas del terrorismo de Estado, en el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Así acompañó a Macri en la soledad de un evento adonde faltaron las agrupaciones de Derechos Humanos, que criticaron abiertamente su visita, como también lo hizo el Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel diciendo que "Estados Unidos era el responsable de los golpes de Estado en América Latina".

El invitado de los argentinos, sin embargo, aprovechó la ocasión para reconocer polémicas sobre las políticas de Estado de su país en esos días oscuros y valoró a los familiares de las víctimas. "Ustedes son los que harán que el pasado se recuerde y se cumpla con la promesa de 'Nunca Más'", dijo.

Con este homenaje concluyó la agenda oficial y la comitiva de invitados pudo viajar hacia la ciudad de San Carlos de Bariloche, adonde caminaron por los jardines del hotel Llao Llao y participaron de un paseo en barco por aguas del Nahuel Huapi.

Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, viajaron también a la Patagonia porque descansarían en lago Escondido durante la Semana Santa. No sin antes despedir a su homólogo estadounidense y sacarse algunas fotos que se sellarían con gestos de gratitud y simpatía.

A las 23.47 la familia Obama descendió al sector C de Ezeiza y abordó el Boeing 747 con destino a su casa: uno de los países con mayor poder sobre la faz de la Tierra.

Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas