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martes 07 de junio de 2016

Abuso sexual en el rock: el quiebre

Hablan la chica que rompió el silencio y la fiscal que investiga las denuncias contra Cristian Aldana

"El video de Mailén [donde cuenta cómo fue abusada por el cantante de La Ola Que Quería Ser Chau, José Miguel Del Pópolo] despertó en muchas chicas el valor para denunciar sus propios abusos", dice la fiscal Mariela Labozzetta, de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM).

Esa oficina hizo, a mediados de mayo, una denuncia contra Cristian Aldana, cantante de El Otro Yo, por los posibles delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores, luego de recibir la denuncia de seis mujeres. Otra denuncia había sido hecha en otra fiscalía, algunos días antes. "Algo similar ocurrió tras la marcha de Ni Una Menos: muchas mujeres se animaron a denunciar que eran víctimas de violencia; otras tantas alcanzaron a darse cuenta de que lo eran", agrega Labozzetta,

El video que menciona la fiscal fue grabado el 15 de abril pasado: Mailén Frías, una chica de 22 años, se sentó frente a una cámara y contó cómo había sido agredida y forzada sexualmente por Del Pópolo, cantante de 29 años de La Ola Que Quería Ser Chau, una banda indie que entre 2010 y 2016 lanzó tres discos y tres EPs.

"Mi nombre es Mailén, hago este video para hacer una denuncia pública por dos violaciones en la mañana del domingo 10 de este mes", decía Frías. Y contaba detalles de cómo, cinco días antes, luego de un show en Niceto Club, había sido abusada por Del Pópolo en la casa del cantante. Luego de lo que allí describe como dos violaciones, Mailén fue directamente a la comisaría 29 a hacer la denuncia.

Un rato después ese mismo día, Rocío Marques, una antigua novia de Del Pópolo y ex compañera de él en diferentes bandas (La Ola Que Quería Ser Chau, Choque de Moto y Los Migues), también grabó un video. "Yo pensé que me había pasado a mí sola y que podía bancármelo, pero sucede que le pasa a más personas y sucede que es un delito, y sucede que a un montón de personas le están cagando la existencia", dijo Marques frente a la cámara. Los dos videos se viralizaron rápidamente e instalaron el tema en el ambiente del rock.

Esa semana, El Otro Yo, que iba a compartir una fecha con La Ola en el Auditorio Oeste, criticó a Del Pópolo y apoyó a las denunciantes. Pero entonces el propio Cristian Aldana se convirtió en blanco de varias denuncias online anónimas, que cuentan cómo habría forzado sexualmente a una cantidad indeterminada de chicas, muchas de ellas menores, que se amontonaron en el perfil de Facebook "Víctimas de Cristian Aldana".

Como una gran olla de carne podrida, el rock se destapó. En los últimos años, otros dos casos habían llegado a los medios, pero no habían tenido tanta repercusión: la denuncia de julio de 2014 contra Juanse Gutiérrez y otros miembros de su banda por un abuso en San Salvador de Jujuy, que quedó en la nada; y el presunto intento de violación a una niña de 13 años en 2012, por el que Emanuel Guidone, el DJ Memo de Wachiturros, fue procesado en Santiago del Estero (todavía espera el juicio).

Como efectos colaterales menores, hicieron ruido los comentarios sobre Mailén que hizo Walas, cantante de Massacre, en un show en Mendoza: "Dice que la violaron dos veces. ¿Qué hicieron entre violación y violación? ¿Se fumaron un pucho?" Luego Walas pidió disculpas públicas y se sancionó a sí mismo por "bocón". A la vez, se viralizó una entrevista de Los Inrockuptibles de 1997 en la que Ciro Pertusi, por entonces líder de Attaque 77, hablaba sobre la atracción que sentía por las niñas. Pertusi se vio obligado a dar explicaciones en un par de programas de radio, diciendo que lo habían sacado de contexto, o que la transcripción de sus palabras no había sido fiel.

"Desde el punto de vista jurídico, hay una dificultad común a la mayoría de los abusos sexuales, que es la escasez de elementos de prueba, más allá de los testimonios de las propias víctimas", dice la fiscal Labozzetta. Los abusos suelen ocurrir en ámbitos privados, sin testigos. "Pero se le da al testimonio de la víctima un valor probatorio mayor, y se lo complementa con relatos de testigos sobre la relación previa de violencia, las amenazas dirigidas por los agresores por distintas vías, etcétera."

Cristian Aldana respondió a las acusaciones con dos comunicados públicos (y un tercero firmado por su hermana, María Fernanda, que califica las acusaciones como "una triste blasfemia por Facebook" y las niega), y con una demanda por injurias y calumnias contra las administradoras de "Víctimas de Cristian Aldana". "Recibimos una cantidad increíble de testimonios, que superó nuestras expectativas", dice por chat una administradora de ese perfil, que prefiere no dar su nombre. "Pero de todos los que se acercaron a nosotras, muy pocos se animaron a denunciar [en la Justicia]." Las denuncias tienen algunas similitudes: son relatos que cuentan que Aldana se habría relacionado con chicas menores de edad y, para convencerlas de tener sexo, les habría dicho que había que vivir de un modo libre.

Al cierre de esta edición, Aldana publicó en su cuenta verificada de Facebook que se presentaría el 20 mayo en un festival bajo el lema "Basta de abusadores en el rock", en el Obelisco. "Quiero anunciar que voy hacerme presente solo y con mi guitarra", escribió. "Quiero mirar a los ojos a la mentira y a la difamación profunda, quiero decir mi verdad. (...) Quiero terminar con esta tormenta que afecta a mi familia y mi banda, El Otro Yo. Estoy seguro de que la única forma es enfrentar esta mentira en persona, no tengo miedo." (Aldana no respondió al pedido de entrevista para esta nota.)

"Hacer el video se me ocurrió a partir de saber que había más víctimas", dice ahora Frías, que había conocido a Miguel Del Pópolo en un show de La Ola Que Quería Ser Chau en el Salón Pueyrredón, el 26 de junio de 2015, adonde llegó invitada por Giuliana Bonello, corista de La Ola y amiga en común que tenía con Del Pópolo. Con el correr de las semanas, según cuenta, Miguel se obsesionó con ella. "Yo no tengo la voz tan alta como para hacerme escuchar por tanta gente como él, así que se me ocurrió hacer un video y probar, a ver si así alguien más se animaba a denunciar", dice ella.

Después de la denuncia, que se hizo masiva, Frías y Del Pópolo no volvieron a tener contacto. El guardó un hermético silencio público (tampoco quiso hablar para esta nota), cerró sus perfiles en las redes sociales y La Ola Que Quería Ser Chau se partió (y quizás haya dejado de existir, aunque no hubo un anuncio oficial). Según fuentes cercanas, Del Pópolo estaría viviendo en la casa de un familiar, o en la de uno de los compañeros de banda que permanecieron fieles a él, o en la casa de una amiga en La Plata. Algunos dicen que intentó quitarse la vida. Otros, que toma sedantes.

Giuliana Bonello y Francisco "Fradi" Dos Campos, corista y bajista de La Ola Que Quería Ser Chau, dejaron el grupo apenas escucharon lo que les contó Mailén. "El proceso fue bastante duro y doloroso porque Giuliana y yo conocemos a las víctimas", dice Dos Campos. "A ella, de hecho, le comunicaron que no iba a tocar más en la banda, a lo que respondió que no hacía falta que se lo dijeran porque ella era quien decidía no tocar más." Según Dos Campos, adentro de la banda hubo "bastante indiferencia y falta de sensibilidad" frente a las denuncias. "Yo simplemente les dije que no iba a tocar más, que me parecía que no había lugar a pensar en eso. Fue tenso, pero no había mucha duda respecto de qué hacer. A mí, por tener contacto con Migue, me shockeó que pudiera pasar algo así."

"Es muy difícil darse cuenta de los daños que le puede generar una persona cuando se trata de un abuso de confianza", dice Mailén Frías, que, luego de iniciar una terapia por el incidente, comienza a detectar otras situaciones de violencia que sufrió con Del Pópolo. "Al final, el video valió la pena: fue suficiente como para que otras chicas puedan contar que estaban sufriendo lo mismo. Y para que las que lo sufrieron, sepan que pueden contar con ayuda."


Fuente: Rolling Stone

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