País - moda moda
lunes 26 de septiembre de 2016

30 años derribando prejuicios

Benito Fernández, uno de los diseñadores emblema de la moda argentina, celebra tres décadas desde que abrió su primer local. Una charla a fondo con un creador sin límites.

El 26 de septiembre de 1986 el diseñador Benito Fernández, que en ese momento tenía 25 años, abría su primer local de ropa en Buenos Aires. Desde entonces, creció en la industria, se hizo un nombre, se fundió, resurgió de entre las cenizas y se convirtió en uno de los diseñadores más reconocidos e importantes de la historia de la moda argentina. Si hoy mismo se retirara y no volviera a diseñar una sola prenda más en su vida, quedaría en la historia como un hombre que vistió a las mujeres argentinas más importantes a fuerza de prendas coloridas, diseños elegantes, prendas con mucha personalidad, cortes y accesorios innovadores.

La reina Máxima de los Países Bajos, Susana Giménez, Tini Stoessel, Valeria Mazza, Natalia Lobo, Nacha Guevara, entre otras, han usado sus diseños, pero él asegura que sólo viste a "mujeres argentinas, no importa si son famosas, importantes o destacadas, son todas mujeres frescas, fuertes, que van para adelante. Amo vestir a mujeres argentinas y no me iría a trabajar a ninguna otra parte por esto mismo".

En el interior de Bodega Vistalba, en Luján de Cuyo, Fernández dialogó con Diario UNO y al respecto de sus orígenes en la moda, recordó: "Hubo una primera etapa en la que lo viví de manera inconsciente sin saber que esto iba a ser mi profesión o mi carrera. Es más, no existía acá estudiar eso, y era algo que me gustaba. Pero cuando me doy cuenta de que se puede estudiar afuera, se abrió otro panorama. A los 22 empiezo a estudiar y a los 24 me mudo a París".

Las tres décadas que ha transitado arriba y abajo de las pasarelas, corriendo entre sedas y flecos, lo han hecho un hombre agradecido, pero que nunca deja de querer lograr lo mismo que se propuso desde sus comienzos: derribar prejuicios.

"En mi vida, siempre tuve que superar prejuicios y barreras, desde mi nombre, Benito, que en esa época era poco común y encima era un nombre con una carga familiar muy fuerte: mi abuelo que se había venido desde España se llamaba así, mi tío peronista, que fue gobernador de Chubut, también se llamaba igual. Cuando era niño era disléxico, es decir, todo lo que hacía estaba mal. Fueron muchas las situaciones que fui superando a lo largo de la vida y me costó mucho encontrar mi pasión y vivir de ella", explicó el diseñador.

Al respecto de su presente, aseguró: "Tengo 56 años y hoy disfruto de todo esto, pero fue un camino muy largo, de mucha maduración y de sacar prejuicios, siempre lo digo porque siento que hasta el día de hoy yo tengo prejuicios y es algo contra lo que lucho todo el tiempo".

–¿Te animarías a hacer el vestuario para una fiesta tradicional como la Fiesta Nacional de la Vendimia que se hace aquí en Mendoza?
–¡Me encantaría hacer el vestuario de la Vendimia! Lo re haría porque me gustan las cosas con las que mucha gente se siente identificada y que el público disfruta en familia.Me acuerdo de cuando mi madre era chica y vivía en Santa Fe, disfrutaba mucho de las carrozas del Día de la Primavera. Una vez me llevó, cuando yo era chico, y vi cómo lo gozaba ella. La verdad es que si me llaman, lo pensaría porque me podría hacer muy feliz.

Lo que se usará en verano
En cuanto a la temporada primavera/verano 2016-2017, el creador confirmó que las grandes tendencias serán los pantalones palazos cortos, la maxipollera, los monos anchos, los chalecos y los colores amarillo, coral, verde, turquesa y negro.

Al ser consultado sobre cuál cree que será la tendencia que más le costará adoptar a las mujeres argentinas, indicó: "Probablemente, será el pantalón corto y ancho, que en mi última colección aparece bastante. No a las adolescentes, que son quienes enseguida incorporan la moda, pero sí a las mujeres más grandes".

1986 es el año en que Benito Fernández abrió su primer local de ropa. Desde entonces, atravesó varios avatares y tres décadas después de la cara de un imperio que fabrica desde remeras hasta cuadernos para la empresa Rivadavia.

"¡Me encantaría hacer el vestuario de la Vendimia! Lo re haría porque me gustan las cosas con las que mucha gente se siente identificada y que el público disfruta en familia"
Fuente:

Más Leídas