El abrazo de Suárez a su kinesiólogo con cáncer

Mucho le debe el delantero uruguayo al profesional de la Selección que, en medio de su tratamiento, hizo todo lo posible para recuperarlo.

Fue sin dudas el momento más emotivo de la jornada. Luis Suárez, que no pudo jugar la primera fecha del Mundial y que hace un mes estaba en silla de ruedas luego de la operación del menisco interno de la rodilla izquierda, tuvo su gran tarde ante Inglaterra. Regresó a las canchas con gloria, marcó un doblete y le dio vida a su Selección.

Todo ello no hubiese sido posible sin la ayuda del kinesiólogo Walter Ferreira, quien hizo hasta lo imposible por recuperar la rodilla del delantero charrúa en tiempo récord.

A él fue a abrazar Luis Suárez cuando marcó el primero de los dos goles ante los ingleses. Un señor mayor, de poco pelo gris, sobre el que todos nos preguntábamos.

Ferreira, de 63 años, miembro del cuerpo médico del seleccionado vive un momento especial. No solo por la satisfacción que le dio su paciente sino porque atraviesa una dura enfermedad: cáncer.

El profesional dejó su tratamiento para atender a Suárez y hasta viajó a Brasil para seguirlo de cerca y apuntarlo. Mucho más que un abrazo de gol se merece ese a quien hoy todos los uruguayos agradecen.