viernes 24 de junio de 2016

Nuevo tratamiento para la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante

Esta nueva alternativa terapéutica, denominada secukinumab, demostró un elevado nivel de eficacia y buen perfil de seguridad, y constituye una novedad esperanzadora para los pacientes y sus allegados.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó recientemente en la Argentina la indicación de una nueva droga para el tratamiento de la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante, dos patologías crónicas, inflamatorias, debilitantes y dolorosas.

Esta nueva alternativa terapéutica, denominada secukinumab, demostró un elevado nivel de eficacia y buen perfil de seguridad, y constituye una novedad esperanzadora para los pacientes y sus allegados.

Se trata de un anticuerpo monoclonal totalmente humano, de tipo biológico, que actúa inhibiendo la acción de la interleuquina 17- A, una proteína, que actuando como un mensajero químico, tiene un papel fundamental en los procesos inflamatorios en personas normales y su sobreexpresión está asociada a enfermedades inflamatorias crónicas e inmunopatologías severas.

Este medicamento ya había sido aprobado en nuestro país para el tratamiento en primera línea de psoriasis en placas moderada a severa. Sobre las implicancias para los pacientes de este nuevo tratamiento, el reumatólogo Gustavo Citera, Jefe de la Sección Reumatología del Instituto de Rehabilitación Psicofísica, explicó que "debido a que hay un porcentaje de pacientes que no responde ante las medicaciones previas o que presentan efectos adversos o contraindicación para ellas, el advenimiento de nuevas terapias, con nuevos mecanismos de acción, como secukinumab, podría ser de gran ayuda para muchos pacientes".

Por su parte, su colega Enrique Soriano, Jefe Sección de Reumatología del Servicio de Clínica Médica del Hospital Italiano, opinó que para estas patologías "se ha demostrado que el tratamiento precoz evita el daño a largo plazo".

"Los pacientes no tratados pueden desarrollar incapacidad, mala calidad de vida, deformidades con daño radiológico y pérdida laboral. Un porcentaje importante de pacientes no responde a las terapias actuales, por lo que la aprobación de un nuevo tratamiento brinda nuevas esperanzas y expectativas", remarcó Soriano.

Las investigaciones que respaldan esta nueva terapia.

Entre las investigaciones que respaldan el uso de la nueva medicación se encuentra un estudio liderado por Pieter Baeten de la Universidad de Ámsterdam, publicado en la revista New England Journal of Medicine, que concluyó que una dosis de 150 mg subcutánea de secukinumab obtuvo reducciones significativas en los signos y síntomas en pacientes con espondilitis anquilosante a la semana 16.

Adicionalmente, dos investigaciones, denominadas MEASURE 1 y FUTURE 1, demostraron que el 80% de los pacientes con espondilitis anquilosante y el 84% de quienes padecen de artritis psoriásica, tratados con secukinumab, no presentaron progresión radiográfica del daño en la columna vertebral ni otras articulaciones, respectivamente, durante dos años.

La artritis psoriásica es una afección autoinmune que compromete a las articulaciones, y que se manifiesta con la inflamación y dolor de las mismas. Si no se trata de manera efectiva, puede llevar a daño irreversible en las articulaciones.

En casi todos los casos, está ligada a la psoriasis, afectando a cerca del 30% de los pacientes con esta enfermedad, lo que implica unas 240.000 personas en Argentina, ya que se estima que hay en nuestro país unas 800.000 personas con psoriasis.

En la gran mayoría de los casos, se manifiesta después de la psoriasis, aunque también puede aparecer antes de que la piel muestre signos de psoriasis. Las articulaciones que afecta con mayor frecuencia son las de los dedos de las manos y pies, aunque también, en muchos casos severos, puede presentarse en otras articulaciones, como las de la columna vertebral.

Se presenta con dolor y rigidez, empeorando notablemente la calidad de vida de los pacientes. "En el 70% de los casos, la enfermedad comienza con psoriasis en la piel. Luego de 10 años -en promedio- se desarrollan los síntomas músculo-esqueléticos. Suele comenzar con inflamación y dolor en las articulaciones y en la entesis, la porción en la que el tendón se une al hueso, o dolor lumbar crónico.

Un médico experimentado realiza el diagnóstico en base a estos criterios clínicos, puesto que no hay estudios de laboratorio que hagan el diagnóstico certero", aseguró Soriano. Tanto por las limitaciones físicas del paciente como por la pérdida de productividad que conlleva esta enfermedad si no es tratada, esta condición puede tener consecuencias negativas sobre la economía del paciente, ya que le es dificultoso conseguir empleo.
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