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lunes 21 de noviembre de 2016

Rock, blues y agite: Ciro y los Persas presentó su tercer disco

La plazoleta Yugoslavia, frente al estadio Vélez Sarsfield, fue uno de los espacios elegidos para vivir el ritual piojoso previo al show.

El grupo Ciro y Los Persas presentó en Liniers este fin de semana su tercer y más reciente disco "Naranja Persa" en un recital plagado de emociones y reencuentros, y en el que a lo largo de las tres horas y una treintena de canciones, el ex líder de Los Piojos se dio espacio también para recrear los clásicos de la banda con la que irrumpió en la escena 28 años atrás.

La plazoleta Yugoslavia, frente al estadio Vélez Sarsfield, fue uno de los espacios elegidos para vivir el ritual piojoso previo al show. Si bien el encuentro con el sexteto estaba pactado a las 20, la gente comenzó a movilizarse algunas horas antes para formar parte de una ceremonia que, a pesar del paso del tiempo, mantiene intacta su esencia.

"Somos todos de zona sur pero en realidad nos acabamos de conocer", sostuvo Carla, de 21 años, sentada sobre el pasto junto a tres compañeros de ruta y a cuatro personas que, aunque recién conocía, parecían ser amigos de toda la vida. "Para nosotros -sostiene uno de los mayores del grupo que oscila entre los 17 y 28 años- venir a ver a Ciro significa resucitar las viejas épocas".

Entre la juventud y las conservadoras, los puestos de merchandising y las parrillas artesanales que siempre aportan el plus a la atmósfera festivalera, unos cinco o seis trapos con insignias de los Stones y de Los Piojos llamaban la atención en el centro de la plaza, y a su alrededor, un grupo de doce amigos de Florencio Varela, Quilmes y Campana. "Mi amor empezó con Los Piojos. Ahora sigo a todos los integrantes de la banda", contó Romina, quien conoció a su novio tres años y medio atrás en un recital de Ciro.

"Lo que nos une es esto", agregó Damián, de 36 años, mientras perseguía con la mirada distintos grupos de amigos que se paseaban por la zona. "Veo las banderas y sé con quién me voy a encontrar. Esto es lo que se vive antes de cada recital de Ciro, y se da todo espontáneamente... El recital es la excusa", expresó y en su frase imprimió la postal más romántica y orgánica de una reunión que esquiva -hasta ese momento- la virtualidad y la tecnología.

Tal vez, estos comentarios tomados al azar representan los sentimientos de muchas de las 42 mil personas que fueron testigos de la presentación del nuevo álbum del sexteto que Ciro Martínez formó en 2009, meses después de la separación de Los Piojos, y que anoche coronó en Buenos Aires una gira que ya visitó las ciudades de Córdoba, Tandil, Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Neuquén y Bahía Blanca.

La banda, que lanzó su álbum debut "Espejos", en 2010, y "27", en 2012, encuentra su formación sólida y estable, y -está de más decir- un sonido impecable, con músicos de gran nivel: los guitarristas Juan Manuel Gigena Ábalos y Rodrigo Pérez, el tecladista Nicolás Raffetta, el bajista brasileño Joao "Broder" Bastos y el baterista Julián Isod, quien tocó en Virus hasta 2009.

El recital comenzó a las 21.30. Un sonido prolongado y suspendido en el aire alimentó la impaciencia y fue el preludio para que la banda apareciera en escena -los seis músicos con sombrero y una prenda anaranjada en alusión a "Naranja persa"- y desgranara los acordes de "Similar", tema que coordinó a todos en un salto masivo y continuo que mantuvo la cadencia, luego, con "Pistolas", "Piden más" y "Barón rojo".

Una sola fotografía del público serviría para representar la ideología del aguante, la filosofía de las banderas y la heterogeneidad etaria que el músico y cantante, de 48 años, supo conquistar y conservar a lo largo de sus casi tres décadas de carrera.

Y es así cómo también lo reafirmó Sergio, de 43 años y oriundo de Mataderos, quien asocia a cada letra de Ciro un momento particular de su vida, y que decidió ir a verlo desde la platea junto a sus hijas de 6 y 11 años, mientras que la mayor, de 18 años, formaba parte de la euforia que emergía del campo.

"Muchísimas gracias por tantos años", esboza Ciro tras ponerle voz a "Canción de cuna", una de los temas más aplaudidos de la noche, y relata: "Cuando mi hija tenía siete años me pidió que le haga una canción. Estábamos en un momento no muy fácil con la madre y salió así. Los años pasaron, ella creció... La canción que viene, se escribió sola". Agarra la guitarra y canta "Hoy te vas", en la que cristaliza otro momento de su relación con su hija Katja -actriz del exitosos televisivo infantil "Soy luna"-, pero se quiebra y se aleja del micrófono. La respuesta del público es inmediata: los aplausos y gritos revelan el apoyo de una multitud fiel. Él agarra la guitarra, se acerca al micrófono y vuelve a empezar.

Con una dinámica de show que se asemeja a una montaña rusa emocional, "Micky" Rodríguez, ex bajista de Los Piojos y actual líder de La Que Faltaba, propicia uno de los saltos directos hacia la exaltación cuando, minutos después, es invitado a tocar con la banda los clásicos piojosos "Ruleta", "Cruel", "Tan solo" y "Como Ali", canciones intemporales que no pierden su vigencia y que se resignifican con cada ovación.

El rock, el blues y delicados arreglos visitaron, entre otros temas, "Labios de seda", "Luz", "Caminando", "Blues de la ventana", "Genius", "Servidor", "Ciudad animal", "Taxy boy", "Me gusta", que acompañaron con un video que registraba al público esa misma tarde, en la previa, frente al estadio, "Noche de hoy", "Astros", un popurrí piojoso que repasó "Farolito", "El balneario de los doctores crotos" y "Muévelo", y la despedida de Ciro con su armónica y el himno nacional.

El encuentro tuvo condimentos circenses con bailarines, una equilibrista y disfraces; el desafío maniquí, que se propuso -en vano- mantener inmóvil durante un minuto a un público que no pudo con su ansiedad en la canción "Juira", y la aplicación para celular de Iupix que, en determinados temas, alternaba en las pantallas diferentes colores al compás de la música.

Cerca de medio centenar de banderas, entre las que figuraron de Uruguay, de las ciudades de Mendoza y Rosario y de muchos puntos de Buenos Aires, conformaron -durante tres horas y sin descansar- el paisaje de un nuevo pacto Persa en el estadio Vélez, que tendrá su revancha el 17 de diciembre en el estadio Luna Park y otra cita anunciada, para inaugurar el 2017, el 21 de enero en el estadio Polideportivo, de Mar del Plata.
Fuente: Télam

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