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domingo 21 de agosto de 2016

Ricardo Iorio volvió a los escenarios celebrando su historia

De excelente humor, con una sonrisa estampada en su boca y el arrasador impacto de su voz aguardentosa para visitar su propia historia, Iorio ratificó su icónica estatura dentro del metal argentino.

Después de seis meses de silencio y ante un teatro Vorterix atestado por 1200 espectadores, Ricardo Iorio fue el carismático bastonero de una fiesta en Rosario para la que combinó canciones de Almafuerte, Hermética y sus álbumes solistas "Tangos y milongas" y "Atesorando en los cielos".

"Tocar mis canciones no es hacer covers", apuntó en medio de una noche encendida y gozosa donde comandó los climas desde un micrófono de pie y trajinó la escena gesticulando y arengando a su equipo de colaboradores.

De excelente humor, con una sonrisa estampada en su boca y el arrasador impacto de su voz aguardentosa para visitar su propia historia, Iorio ratificó su icónica estatura dentro del metal argentino.

Pero aún antes de que quien también fuera líder de V8 mostrara esa gozosa energía por volver al ruedo en plenitud y al frente de un grupo de hasta seis integrantes, sus fieles seguidores habían dicho presente, tanto los rosarinos, como los llegados de localidades cercanas y aquellos que viajaron en tres micros desde Buenos Aires.

Pasadas las 21 cuando se abrieron las puertas del Vorterix y contra el vallado colocado a dos metros del imponente escenario, llamó la atención la presencia de cuatro niños (Máximo de 11 años, Ulises de 10, Alicia de 7 y Marcos de 4) vestidos de negro y también dispuestos a la celebración.

Una hora más tarde, la formación base integrada por el baterista Walter Martínez, los guitarristas Alejo Lean y Rubén Martínez, el bajista Facundo Lean y la tecladista Johana Giego, introdujo instrumentalmente con pasajes de "Buitres", una de las muchas visitas a Almafuerte.

Vestido con un sobretodo negro (que abandonó enseguida para lucir la inmensa cruz plateada sobre una remera también negra) encabezó otros tres pasajes en torno al repertorio del grupo que comparte con Claudio Marciello, Beto Ceriotti y Bin Valencia: "1999", "Sentir indiano" y "Los delirios del defacto".
Mientras el estadio bramaba el clásico "Iorio es lo más grande del heavy nacional", el aludido interrumpió el grito y pidió: "si me permiten, digan del metal nacional", pero la sugerencia no surtió efecto.

Las versiones de "Allí en San Juan" y "Sé vos", prologaron otro apunte de Ricardo quien contó que "anoche hablé telefónicamente con Marciello y me decía que quería estar acá. A veces se cierra un portón y se abre una ventana".

Sin aflojar la intensidad y el poderío de un ensamble que plasmó en directo los resultados de tres meses de ensayo consciente, se sucedieron "Memoria de siglos" (en el primer recuerdo de Hermética) y "Toro y pampa", momento en el que Iorio ironizó sobre su estado de salud y tocándose las costillas izquierdas comentó: "si este no es el corazón, sigamos. No pasa nada".

Pero casi inmediatamente reflexionó ante la multitud: "la imaginación y el humor son positivas porque nos hacen olvidar de la única realidad que tenemos que es la muerte".

"Este espectáculo de entretenimientos continúa con otras obras", anunció antes del ingreso de los hermanos Carlos y Jorge Cordone, quienes fueron guitarristas de Edmundo Rivero, para una trilogía criolla con "Tangolpeando", "El adiós de Gabino" y "El último viaje", que motivó otro punzante apunte de Iorio cuando dijo: "Soy muy poco profesional porque me emociono con lo que canto".

Un intervalo de 15 minutos fue matizado desde la pantalla ubicada detrás de la batería donde se mezclaron pasajes de personajes televisivos de Diego Capusotto y Benny Hill con fragmentos de filmes de Chaplin, un recitado de José Larralde y escenas de capítulos "Los tres chiflados", entre otros.

En ese bizarro collage, se propuso un montaje en torno a Ricardo Retardo (una criatura de Capusotto que se sorprende repitiendo "¿ah sí?" al recibir noticias viejas) abordado por una persona que le informaba que "Almafuerte no paró. Sigue en el camino" y la audiencia estalló en una ovación.

Sumando la guitarra de Carina Alfie, el segundo tramo del recital estuvo más enfocado en el repertorio de "Atesorando en los cielos", su disco solista de 2015 en el que intervino la pequeña gran violera.
Pero hacia el final e integrando a todos los participantes, Iorio volvió a Hermética ("Atravesando todo límite" y "Cuando duerme la ciudad") y a Almafuerte ("Tú eres su seguridad y "El amasijo de un gran sueño") para cerrar una velada de dos intensas horas.

Aunque esta nueva aventura de Iorio parece estar envuelta en el secreto, Télam pudo confirmar que hacia fines de septiembre el grupo actuará en Córdoba y luego hará otra presentación en la disco Pinar de Rocha, en la localidad del conurbano bonaerense de Ramos Mejía.
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