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jueves 31 de marzo de 2016

Peligrosos Gorriones y su nuevo disco de estudio grabado en 2014

A 19 años de "Antiflash", su último disco de estudio, la banda lanza "Microbio".

A 19 años de "Antiflash", su último disco de estudio, Peligrosos Gorriones lanza "Microbio", un nuevo trabajo con canciones inéditas que logran revivir la mística de los '90, a través de once cortes que alcanzan un equilibrio perfecto entre la actual madurez de la banda, su tradicional potencia y letras agridulces de alto contenido poético.

Tras el anunciado regreso del grupo, con un álbum en vivo registrado en mayo de 2014 en el Teatro Vorterix, el cuarteto comandado por el bajista y cantante Francisco Bochatón comenzó a trabajar en un puñado de nuevas canciones que finalmente fueron grabadas en el estudio El Pastito y verán la luz a fines de abril, cuando el disco llegue a las bateas.

Como anticipo, Peligrosos Gorriones dio a conocer "Penuria", el corte de difusión de "Microbio", que consiste en una canción que reúne todos los ingredientes necesarios para convertirse en un hit radial, sin perder de vista algunos elementos sonoros y líricos que son marca registrada de la banda.

"Nos juntamos después de muchos años y sabíamos que temas nuevos iban a aparecer, la cuestión era si íbamos a poder estar juntos. No nos habíamos visto por mucho tiempo, pero cuando apareció la música, nos dimos cuenta que éramos un grupo", contó Bochatón en diálogo con la agencia Télam.

El principal compositor del grupo reconoció que con sus compañeros, el tecladista Martín "Cuervo" Karakachoff, el guitarrista Guillermo Coda y el baterista Rodrigo Velásquez, sintieron la necesidad de "cumplir el ciclo de vernos, tocar, trabajar en nuevos temas, limar algunas asperezas, antes de entrar a grabar un disco nuevo".

"El aspecto humano fue una prioridad inevitable. No podíamos hacer un plan y cumplirlo. Las cosas se fueron dando. Después, era obvio que íbamos a hacer cosas nuevas. No podíamos estar tocando 'Escafrandra' todo el tiempo", apuntó Bochatón, quien agregó que "una vez que todo estuvo bien, los temas nuevos encontraron de manera natural su lugar".

En este sentido, destacó que el álbum en vivo grabado en 2014 "fue para blanquear, para plantear la realidad de que el grupo había vuelto y, además, para darnos el gusto porque nunca habíamos hecho un disco así, y estuvo bueno porque fue como hacer un setlist en un disco".

Una primera escucha de "Microbio" inmediatamente remite al recordado primer disco de Peligrosos Gorriones, de 1993, que llevó el nombre de la banda y fue producido por el bajista de Soda Stereo, Zeta Bosio, en donde se destacaban clásicos como "Escafandra", "Cachavacha", "Siempre acampa", "El bicho reactor" y "Honda congoja y pesar", entre otros.

El acople de guitarra con el que abre "Microbio", primer corte que le da el nombre al disco, deja en claro que el espíritu que dominó al denominado "Nuevo Rock Argentino" o "Movimiento Sónico" en los '90 está intacto.

"Marcamos cuatro y Coda ya estaba tirando ese sonido, no para sobresalir sino porque es su estilo. Nos miramos y nos encantó eso. Nos dimos cuenta que éramos el mismo grupo de siempre", celebró Bochatón.

También hay ciertos paralelismos bien marcados, como si se tratara de continuidades entre viejas y nuevas composiciones, como ocurre con "Puertas adentro" y sus similitudes con "Siempre acampa"; sobre todo, a raíz del choque permanente entre una realidad apocalíptica y la necesidad de encontrar motivos para celebrar.

"Ambas canciones tienen esa parte en donde todo es críptico, todo está mal, pero en el estribillo hay una celebración a pesar de todo. Cuando escribí 'Siempre acampa', estaba muy copado con (Oliverio) Girondo, entonces usaba muchas palabras en su estilo para la parte descriptiva, pero quería que el estribillo celebrara. Con 'Puertas adentro' pasa algo parecido", explicó el líder del grupo.

"En Peligrosos Gorriones se marcan más este tipo de letras. Son muy distintas a las que hago como solista. La banda alimenta algunas partes agridulces, si se quiere. Lo que es sólo dulce, con Gorriones no lo hago. Bueno, ya el nombre del grupo habla de algo agridulce, ¿no?", aclaró Bochatón.

Conforme con el resultado final del disco, el bajista y cantante destacó el hecho de "haber logrado empatar el tiempo que hubo en el medio entre la separación y el regreso, que siempre aparece como lo más difícil en estos casos".

Formada en la ciudad de La Plata en 1991, Peligrosos Gorriones irrumpió en la escena local, junto a bandas como Juana la Loca, Los Brujos, Babasónicos, El Otro Yo y Fun People, que marcaron un nuevo rumbo en el rock argentino.

Esta corriente fue denominada por la prensa como "movida sónica" y en 1995 se organizó un recital con todos estos grupos en el Estadio de Obras Sanitarias, que se promocionó con el nombre de "nuevo rock argentino".

Tras un notable primer disco, el grupo editó "Fuga", en 1995, y "Antiflash", en 1997, y sufrió un proceso de desintegración similar al que padecieron muchas de las bandas aparecidas en aquellos años.
Sin embargo, en los últimos tiempos se produjeron algunos regresos, como ocurrió con Los Brujos y el relanzamiento de Juana la Loca.

"Es como si en su momento no hubiera sido suficiente o no hubiera habido mucha justicia y se hace ahora. Yo siento que esta música no se valoró en su momento, pero no porque nosotros seamos unos iluminados y el público sea tonto, sino porque simplemente no había lugar. Fue una cultura ahogada, tapada por un mainstream muy fuerte", consideró Bochatón.

Al lanzar una mirada retrospectiva, el músico remarcó que el denominado "Nuevo Rock Argentino no era más que el título de un recital, aunque ahora veo que vino bien porque nos puso en un lugar".

"Era lo que se necesitaba escuchar en esa época, pero lo nuestro no era contracultura, como el punk de Londres. No rechazábamos la tradición del rock argentino, no nos queríamos pelear con nadie, sólo hacer nuestra música", explicó.

"Algunos decían públicamente que no tenían nada que ver con las bandas de los '80. A nosotros no nos pasaba eso. Es que no había un movimiento en común, cada uno tenía una cabeza bien distinta, pero está bien que se haya puesto un mote como referencia", concluyó.
Fuente: Télam

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