musica musica
jueves 19 de mayo de 2016

Marketing rockero: los trucos a los que las bandas recurrieron

¿Radiohead se borró de Internet para manijear su disco? Otros fueron más allá

Hace poco, Radiohead borró sorpresivamente toda la información de sus perfiles de redes sociales. Esto despertó el interés de toda la comunidad musical y las especulaciones empezaron a aflorar. Algo pasaba... ¿Estaba listo el nuevo álbum? Después le sumaron videos de unos pocos segundos a modo de anticipos misteriosos, tras eso estrenaron oficialmente una canción, luego otra y finalmente aprovecharon la expectativa creada para hacer el gran anuncio: A Moon Shaped Pool, su primer disco de estudio desde The King of Limbs (2011), se editaba días después. Y para allá fueron en fila india los fans, claro está.

Se sabe que el marketing del rock no empieza ni termina en esta jugada de Radiohead: de hecho es casi tan viejo como el rock mismo. Muchos se han salido del circuito tradicional de promoción (una gacetilla de prensa, un aviso en un diario, un afiche en las calles) para generar más hype en forma atípica y así tomar al público por sorpresa. Hubo sets en barcos, shows callejeros y demás triquiñuelas. Aquí, algunos trucos publicitarios... como se hacían antes.

Justamente Radiohead fue uno de los primeros grupos en permitir que su música se "pirateara" legalmente en la web, cuando subió In Rainbows (2007) y permitió su descarga "a la gorra" o gratuita. ¿Pero qué pasaba cuando la música sólo se distribuía por formatos físicos? El grupo británico Bow Wow Wow (una criatura de Malcolm McLaren, manager de los Sex Pistols) debutó con el single en cassette "C.30 C.60 C.90 Go!" en 1980. La particularidad de este single es que tenía el lado B en blanco para que el comprador grabara allí lo que quisiera. Lógicamente la discográfica se negó a promoverlo, argumentando que favorecía la piratería, pero este escandalete no hizo más que sumar publicidad. Con todo, la canción llegó al puesto número 34 del chart británico, donde se quedó por siete semanas. Nada mal para un debut.

Y ya que hablamos de Malcolm McLaren y los Pistols: en 1977 la Reina de Inglaterra cumplía 25 años en el trono y tenía pensado festejarlo con una especie de procesión en barco por el río Támesis. Los Pistols acababan de editar su segundo single "God Save the Queen" y su avispado manager vio en aquel paseo en bote real una inmejorable oportunidad para provocar. Así fue como dos días antes de que la Reina se pusiera a navegar, alquiló él mismo un navío y puso a la banda a tocar su canción surcando las aguas del Támesis. Obviamente terminaron todos presos, pero los resultados fueron excelentes: el single quedó segundo en el siguiente chart de ventas detrás de uno de Rod Stewart (aunque muchos dicen que hubo trampa para que los forajidos no se salieran con la suya...).

También en el Támesis, pero en 1995, se vio flotar en una plataforma a una estatua de Michael Jackson de nueve metros de alto. Y no sólo se la vio allí, sino también en Berlín, París, Milan, Praga y otras ciudades. ¿Por qué pasó esto? Porque Jacko y su sello querían promocionar de la forma más megalómana posible su compilado HIStory.Treinta millones de dólares se gastaron en estatuas gigantes, pero el truco dio resultado: el disco llegó al número 1 en los rankings de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Hasta ahora vimos estrategias de marketing destinadas a atraer al público, pero ¿qué pasa si lo que se quiere es llamar la atención de los ejecutivos de una discográfica? En 1977 Elvis Costello quería que el sello CBS le editara su primer disco My Aim Is True en los Estados Unidos, porque la compañía Stiff que lo tenía fichado sólo distribuía en Gran Bretaña. Para ello averiguó cuándo y dónde se reunían los directivos de la multinacional y allí fue a improvisar un concierto en plena calle. Tocó en la puerta del hotel Hilton de Londres y lo multaron con cinco libras, pero logró su cometido y un par de meses después firmó para CBS.

¿Y quiénes más dieron un concierto callejero sorpresa, pero desde una terraza? Sí, los Beatles en Apple, por supuesto. Pero en su caso no estaban promocionando un álbum, sino simplemente sacándose las ganas de tocar en vivo y grabando material para el documental Let It Be.

¿Y qué pasa en la Argentina? Para que nos demos una idea de cuan vieja es la idea de salirse del marketing tradicional para promover temas o discos, resulta que en nuestro país nació... al mismo tiempo que el rock. Efectivamente, Los Beatniks de Moris y Pajarito Zaguri editaron "Rebelde" en 1966, canción que se considera el puntapie inicial del rock nacional. Para llamar la atención de los medios y la audiencia, el grupo salió a tocar sobre un camión que recorría el centro de Buenos Aires, para luego fotografiarse con poca ropa en una fuente. Esas fotos se publicaron en la revista sensacionalista Así,la dictadura de Onganía censuró el tema y los músicos durmieron a la sombra durante un par de días. Lamentablemente en este caso el escándalo no derivó en ventas masivas, y la banda se separó poco después.

Fuente: RollingStone

Fuente:

Más Leídas