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martes 03 de octubre de 2017

"Lucho para que los argentinos sepan que Astor es un genio"

Laura Escalada Piazzolla, inquieta tutora y promotora de la obra del genial bandoneonista, disfruta del suceso de la muestra "Astor Piazzolla: El revolucionario del tango" que hasta el 28 de octubre se exhibe en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, en La Plata, porque "es una manera de que más argentinos sepan que Astor es un genio", destacó.

"Los argentinos, poco a poco, están empezando a entender, a comprender y a escuchar la obra de Astor. Es una lucha que viene del siglo pasado", reflexionó Laura durante una entrevista con Télam.

La mujer, apasionada y entusiasta, fue la última esposa del músico nacido en Mar del Plata el 11 de marzo de 1921, a quien conoció en 1976 y al que acompañó hasta su muerte, el 4 de julio de 1992, tras una agonía de casi dos años a causa de una trombosis cerebral.

Es, además presidenta de la Fundación Astor Piazzolla, uno de los pilares que sostiene la memoria en torno a la trayectoria del artista que desde el lenguaje del tango todavía atraviesa géneros y fronteras.

astor piazzolla

La muestra con entrada gratuita que abrió sus puertas el 31 de julio último, propone un recorrido cronológico por la vida y la obra de Piazzolla a través de partituras, grabaciones, fotografías, documentos y objetos personales que regalan un acabado perfil del hombre y el artista.

En salones del palacio legislativo, en la calle 53 entre 7 y 8 de la capital bonaerense, hay visitas guiadas (miércoles a las 17, 18 y 19, a cargo de la Fundación Industrias Culturales Argentinas y los viernes a las 17 y 18 a cargo del Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti) y una atractiva agenda de actividades.

En esa grilla que acompaña el ciclo, se destacan la charla que mañana desde las 18 ofrecerá María Susana Azzi (una de las autoras junto a Simon Collier de la biografía "Astor Piazzolla. Su vida y su música") y el concierto que el Quinteto Fundación Astor Piazzolla brindará el 11, a las 18, en las escalinatas de calle 7.

Impulsora de esta aventura junto a la Fundación Industrias Culturales Argentinas que preside Walter Santoro, Laura señaló que "se me ocurrió decirle a Walter que mostráramos al Astor hombre, a la persona, el que no conocen para nada. Porque a Astor se lo pintó como a un ogro, de mal carácter, insufrible, que se peleaba con todo el mundo y no es así".

Su compañera por más de 25 años lo presentó como a "más que normal, tan tímido que por eso fumaba tanto y eso le arruinó la vida. Quiero mostrar al hombre sencillo, al que estaba en casa conmigo, dulce, cariñoso, amante de los animales, de los perros sobre todo, el que curaba pajaritos y árboles y era el más feliz de la tierra cuando iba a pescar, además no pescaba cualquier cosa pescaba tiburones".

Escalada Piazzolla se propone desarmar así le leyenda sobre el mal genio de Astor, aunque concedió que "era una persona a la que si vos insultabas metiéndote con su música, que era su fuerte, tenía que defenderse. Y ahí nadie podía discutir ni su manera de escribir ni su mensaje musical".

Cantante lírica y presentadora de televisión, durante la charla repasó anécdotas del autor de "Adios Nonino", "Libertando" y "Oblivion", por citar apenas tres, con Carlos Gardel (al que conoció en Nueva York, siendo un niño) y con la pianista Martha Argerich.

"Una vez le dije a Martha 'no tenemos más música de piano nuestra porque vos no le pediste a Astor que te escribiera. Si te hubieras acercado hoy tendríamos una cantidad impresionante' porque Astor la admiraba muchísimo pero ella me dijo que le dio vergüenza pedirle", reveló.

En esa cuerda subrayó que Piazzolla "era estricto pero muy generoso con sus músicos a los que admiraba. No conozco todavía grandes músicos que hayan escrito temas para que se luzcan cada uno de ellos, lo que demuestra el amor que tenía por sus pares".

Entre los amores que desvelaban al bandoneonista estaba Buenos Aires y una relación que quien fue su última pareja describió con precisión quirúrgica.

"Astor –reveló- tenía una lucha consigo mismo porque lo que él quería era llegar a Buenos Aires, nutrirse de la ciudad y asombrar a Buenos Aires con una obra nueva con temas nuevos que no fueran los que ya había presentado y conocían los argentinos. Entonces era una especie de desafío que tenía en forma permanente hacia su país que amaba con locura".

Con idéntico sentido añadió que "a Astor en Italia lo llaman italoargentino, en Holanda el rey, en Alemania lo califican como un dios y en Japón le traían fotos enmarcadas para que se las firme, pero él, aunque acá firmaba boletos de tranvía, decía que era argentino y que tocaba la música de Buenos Aires que es el tango".
Fuente: Télam

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