musica - Charly García Charly García
martes 08 de marzo de 2016

"Fue todo un desafío cantar a Cerati y Spinetta"

Nito Mestre participó en las cuatro noches de Vendimia, en un cuadro en homenaje al rock nacional.

El gran Nito Mestre quedó maravillado con la Fiesta Nacional de la Vendimia, en la que participó como intérprete dentro de un cuadro en homenaje al rock nacional que figuraba en el guion del Acto Central de Vendimia de la identidad y que fue dirigido por Alejandro Grigor. Su participación era una sorpresa, aunque Escenario lo adelantó una semana antes de su actuación.

A pesar de saberse, gran parte de las 30.000 almas que colmaron el Frank Romero Day el sábado último quedaron atónitas al ver aparecer a Mestre, a un costado del escenario, casi al final del Acto Central.

Sobre el Teatro Griego, cantó cuatro clásicos del rock: Seminare, de Serú Girán; Puente, de Gustavo Cerati; Seguir viviendo sin tu amor, de Luis Alberto Spinetta, y No llores por mí, Argentina, también de Serú Girán.

Previo a su última participación en la fiesta máxima, que se daba este martes y por partida doble, dado que también anunció que iba a cantar con Los Enanitos Verdes, el ex Sui Generis habló con Diario UNO.

–¿Cómo vivió su participación en la Vendimia y en un marco tan imponente como es el teatro griego Frank Romero Day?
–Fue fantástico. Es mi primera vez en la Vendimia y no me imaginaba algo tan grande. Me convocaron para que cantara cuatro segmentos de canciones conocidas del rock nacional, acompañado por una banda de mendocinos, que merecen un párrafo aparte porque son unos músicos fantásticos. Tocan súper bien y las chicas cantan increíble. Es una delicia poder compartir con estos músicos locales, que son súper profesionales. Eso me dio la confianza de que iba a salir todo bien.

–¿Se imaginaba cómo es participar de una fiesta así?
–No, la verdad es que fue una sorpresa, porque se abren las puertas de donde estamos esperando y uno sale directamente a la Vendimia. No tenía parámetro de qué iba a ver ni qué iba a pasar. Fue una verdadera sorpresa encontrarme en medio de ese escenario y de toda esa gente, que son un espectáculo aparte. Fue fantástico el recibimiento, con un gran aplauso, que me hizo sentir muy contento. Me sentía cantante, pero también espectador. Los mendocinos me trataron de primera, como suelen hacerlo.

–¿Cómo se hizo la selección de canciones para el cuadro en el que participó?
–Cuando me convocaron, me advirtieron de que las canciones y el cuadro ya estaban armados. Yo tenía ganas de venir a la Vendimia con mi banda y hacer algunos temas clásicos míos, cosa que haremos en algún momento, pero la invitación fue para hacer algo que ya estaba en el guión.

–Es decir, que usted no pudo elegir las canciones...
–Claro, estaba armado de esta manera, había salido de un concurso y era inamovible. Incluso, yo sugerí un par de temas que correspondían con el homenaje, pero me advirtieron de que no se podía. Era una especie de tómalo o déjalo, y yo elegí hacerlo. Vine sólo como intérprete.

–A más de una persona les sorprendió que no hiciera ninguna canción de Serú Girán...
–Y, claro. Me imaginé que iba a pasar, incluso, yo lo había propuesto, pero me dijeron que no se podía hacer. Para mí, era evidente que iba a pasar y, de hecho, mucha gente me preguntó por qué no había hecho ninguna canción de mi época con Charly García, pero al no tener ingerencia, no podía hacer nada. Me pareció que rechazar la propuesta por eso solo hubiera sido una picardía. Pero ya vendré otra vez, dentro de muy poco.

–¿Cómo se sintió al cantar temas de artistas tan queridos que ya no están entre nosotros, como Gustavo Cerati y Luis Alberto Spinetta?
–Fue un desafío cantar a Cerati y Spinetta porque tienen notas muy altas para mi voz (hizo Puente y Seguir viviendo sin tu amor). Tuve que aprenderlos y ponerme un poquitito en la piel de ellos para interpretarlos. Seminare ya la había cantado con David Lebón una vez, me tocó hacer la voz, pero fue hace tiempo. Fue muy emocionante cantar temas de estos dos compositores y músicos tan queridos, que ya no están entre nosotros. Le da una emoción extra saber que estás poniéndole la voz a algo de ellos, lo cual es también un riesgo, porque la gente está acostumbrada a escuchar esas canciones cantadas por ellos, pero me sentí bien. Practiqué mucho la semana previa y creo que salió muy bonito.
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