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lunes 13 de junio de 2016

Butch Vig, el cerebro atrás de Garbage y del sonido de los 90

El grupo de rock estadounidense acaba de lanzar su nuevo disco, "Strange Little Birds", un trabajo más oscuro que los anteriores.

El grupo de rock estadounidense Garbage acaba de lanzar su nuevo disco, "Strange Little Birds", un trabajo más oscuro que los anteriores y en el que se destacan las voces de Shirley Manson y el clásico sonido de Butch Vig, alma máter de la banda y productor de íconos musicales de los '90.

En lo formal, Vig se sienta detrás de la batería, desde donde comanda al cuarteto que es completado por el guitarrista Duke Erikson y el bajista Steve Marker, pero lejos de ser su lugar, al histórico productor de "Nevermind", de Nirvana, le gusta pasearse a lo largo y ancho de la formación.

"Una de la cosas que me atrae de Garbage es que puedo cubrir todos los roles. Puedo estar en la batería, pero también en las guitarras, el bajo, los teclados, como compositor, como ingeniero de sonido o productor", dijo Vig en una entrevista desde Estados Unidos con la agencia Télam.

Sin embargo, el productor de Foo Fighters, aclaró: "Obviamente, cada uno de nosotros aporta cosas diferentes y solemos discutir y tener diferentes opiniones sobre cada una de las canciones, pero, en general, tenemos la suerte de llegar siempre al mismo lugar".

En 1993, Vig, Erikson y Marker llamaron a la irlandesa Manson para que se haga cargo de las voces de un proyecto ambicioso que mezclaría los principales estilos del rock que aparecían por esa época: pop, punk, grunge, industrial y una gama infinita de variaciones.

La decisión del baterista se originó luego de producir grupos pequeños y otros emergentes como Sonic Youth y The Smashing Pumpkins, que años más tarde se consagraron a nivel mundial, haciendo famoso el sonido que había salido de la cabeza de ese, por entonces, joven de Wisconsin.

"Yo soy muy obsesivo con el trabajo y la dirección que le doy. Me gusta que las canciones suenen tal como están en mi cabeza. Tal vez, el nuevo disco de Garbage esté en un 90 o 95 por ciento de lo que quería y está bien que sea así también", comentó sobre el resultado en el flamante "Strange Little Birds".

"Por ejemplo -explicó-, Shirley podría haber cantado sobre una canción una y otra vez hasta que quedase como lo teníamos en la cabeza, pero esa no es la idea. Somos seres humanos, no máquinas y creo que más que perfección debemos transmitir emoción. Hay un montón de bandas en la calle que no producen tanto los discos y que realmente me gustan".

Se le pide una lista y Vig enumera con paciencia y pensando en cada uno de los grupos a los que le hará honor con su mención, en una lista que encabezan artistas tan disímiles como D-Charge, Silversun Pickups, Tv on The Radio y Courtney Barnett.

El camino que éste referente productor comenzó a desandar hace 30 años lo siguieron otros músico-productores estadounidenses como Trent Reznor (Nine Inch Nails) y Josh Homme (Kyuss, Queens of The Stone Age, Iggy Pop), a quienes calificó como "dos grandes y talentosos artistas".

"Aprecio su trabajo y se los nota muy pasionales para hacer música. Creo que hay muchas nuevas y muy buenas bandas que están consiguiendo su propio sonido. Me gusta mucho Beach House, que tiene una atmósfera muy oscura. Escucho la radio todos los días y semana a semana descubro nuevos grupos", agregó.

Durante este tiempo, fueron varios los formatos para los que Vig tuvo que trabajar, comenzando con el vinilo en los '80 y siguiendo con el cassette y el disco compacto en los '90, llegando a la compresión digital con el mp3.

Sin embargo, la pérdida de calidad en el audio que trajo la tecnología, para el productor no cambió ni su forma de ver el resultado final ni la de los grupos con los que trabaja.

"No puedo controlar -explicó- lo que hacen todos los consumidores de música. La forma en la que la gente llega a la música es totalmente diferente a hace 20 años. Así que no me preocupo mucho sobre el formato final en el que va a llegar al público una canción, por lo que intento siempre hacer lo que cada canción requiere".

"El 90 por ciento de las bandas que viene a mí termina difundiendo en mp3, pero lo único que quieren es que su disco tenga un buen sonido. Yo escucho en mp3 con mi celular o en mi auto, así que tampoco es algo que no quiera que exista. Lo importante es que la canción suene bien", agregó.

Esa cabeza detallista en los tours se debe partir en dos, para poder dar lugar a la improvisación y a los errores que un show pueden traer, aunque, lejos de preocuparle, es la "la inyección de adrenalina de las giras" lo que lo hace subir una y otra vez a los aviones con sus compañeros.

"No es lo mismo tocar en vivo que armar un disco. Yo amo estar en el estudio, eso es lo que mejor hago y me da para experimentar. Pero tocar es una experiencia con la banda y la audiencia. En las giras sentís una excitación que en un estudio no hay. En el escenario sentís la devolución al instante", afirmó Vig.

Esta semana, Garbage se encuentra en el final del primer tramo de la gira europea, para pasar la semana que viene a presentar el álbum en Estados Unidos y regresar al Viejo Continente en agosto, tras lo cual descansarán con promesas de visitar Argentina a comienzo del año que viene.
Fuente: Télam

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