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jueves 16 de febrero de 2017

Tensión entre Venezuela y EEUU por la CNN y Leopoldo López

Venezuela "rechaza la intromisión y agresión" de Trump, que "pretende dar órdenes en nuestra patria", escribió esta madrugada la canciller, Delcy Rodríguez, en su cuenta de Twitter.

La tensión entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos volvió a escalar luego de que Caracas prohibiera la emisión en su territorio del canal de noticias CNN -y anunciara hoy que intentará bloquearlo también en internet-, y de que considerara como "intromisión" y "agresión" la preocupación del presidente Donald Trump por la situación del líder opositor Leopoldo López, cuya condena a prisión fue ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Venezuela "rechaza la intromisión y agresión" de Trump, que "pretende dar órdenes en nuestra patria", escribió esta madrugada la canciller, Delcy Rodríguez, en su cuenta de Twitter.

"Mientras el presidente Nicolás Maduro proponía iniciar nueva era de relaciones de respeto, Trump se solidariza con jefe de acciones violentas", agregó la funcionaria.

Rodríguez reaccionó de ese modo al hecho de que Trump haya recibido ayer en la Casa Blanca a Lilian Tintori, la esposa de López, el líder del partido opositor Voluntad Popular (VP) encarcelado desde hace tres años.

La relación entre Venezuela y Estados Unidos parecía haber entrado en una etapa de distensión con la reciente asunción de Trump como jefe de la Casa Blanca, tras la tirantez que la caracterizó durante los ocho años de mandato de su antecesor, Barack Obama.

Sin embargo, volvió a tensarse a partir del lunes pasado, cuando Washington impuso sanciones migratorias y económicas al vicepresidente ejecutivo de Venezuela, Tareck El Aissami, al que acusa estar vinculado al narcotráfico.

La semana pasada, CNN en Español había emitido un informe sobre una organización dedicada a vender pasaportes venezolanos a ciudadanos de países árabes con nexos con el narcotráfico y el terrorismo, y testigos incluidos en el reportaje señalaron a El Aissami como su cabecilla.

Por ese motivo, Maduro dijo el domingo pasado por televisión que quería a CNN "bien lejos" y "fuera de Venezuela", y ayer la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó el cese de sus transmisiones en el país.

Hoy, además, la Conatel informó que intentaría bloquear la emisión de CNN en Español a través de internet.

"Ya están también todas las coordinaciones de nuestra gerencia de operaciones, coordinando con todos los prestadores de servicio de internet para, con la tecnología de la cual se dispone, ir haciendo los respectivos bloqueos", afirmó el director de la Conatel, Andrés Méndez.

El funcionario argumentó que CNN es "un cañón de instigación al odio racial, social y político", que se sirve de "técnicas usadas por países en el Medio Oriente para justificar invasiones", reprodujo la agencia EFE.

Rodríguez había acusado ayer a la emisora con sede en Atlanta, Estados Unidos, de haber puesto en marcha una "operación de guerra psicológica, de propaganda de guerra" contra Venezuela, "montada en falsedades".

El eje de las nuevas sanciones de Washington y del conflicto con CNN, El Aissami, es un abogado de 42 años, de ascendencia sirio-libanesa, que juró como vicepresidente ejecutivo de Venezuela el 4 de enero pasado, designado por Maduro para suceder al veterano dirigente Aristóbulo Istúriz.

Hasta entonces era gobernador del estado Aragua, cargo para el cual había sido electo a fines de 2012, y además lleva poco más de cuatro años como vicepresidente para la región Centro-Occidental del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) gobernante.

En sus gestiones sucesivas como viceministro de Prevención y Seguridad Ciudadana (2007-08) y ministro de Interior y Justicia (2008-12) murieron violentamente unas 90.000 personas en Venezuela, según denunció oportunamente el partido opositor Primero Justicia (PJ).

Asimismo, el sitio web Insight Crime lo vinculó con el caso de los sobrinos de la esposa de Maduro presos y procesados en Estados Unidos tras ser detenidos en Haití bajo la acusación de haber querido introducir en ese país 800 toneladas de cocaína.

Mientras tanto, el TSJ, controlado por el chavismo, ratificó hoy -sin revisarlo, según publicó el sitio web de noticias Konzapata- el fallo que en septiembre de 2015 condenó a López a 13 años y nueve meses de prisión.

López fue sentenciado en primera instancia por la entonces jueza Susana Barreiros, quien simultáneamente se desempeñaba como funcionaria del Ministerio de Interior y Justicia, y poco después fue nombrada defensora pública general.

Semanas después de que se conociera la sentencia, el fiscal que acusó a López, Franklin Nieves, huyó de Venezuela y aseguró que el juicio fue "una farsa" y el dirigente fue imputado con "pruebas falsas".

La situación de López hizo coincidir hoy a dos tradicionales adversarios, los ex presidentes del gobierno español Felipe González, socialista, y José María Aznar, conservador, quienes en un acto en Madrid reclamaron la libertad del dirigente venezolano y la activación de la Carta Democrática Interamericana para Venezuela.
Fuente: Télam

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