mundo mundo
lunes 28 de noviembre de 2016

Sigue la crisis del agua en Bolivia, que ya se prepara para lo peor

Arroyos, pozos o camiones cisterna tratan de paliar las consecuencias de la peor sequía que ha vivido Bolivia en 25 años.

A Doña Elena, una sexagenaria indígena, la sequía que afecta a decenas de miles de bolivianos la obliga a acudir a un insalubre arroyo en Cotahuma, en las afueras de La Paz.

"Con esta agua me voy a hacer un caldo de arroz", dice cándida mientras lava en un canal una frazada, ajena a la profusa propaganda gubernamental en radio y televisión que alerta sobre el peligro de tomar agua sin tratar.

Arroyos, pozos o camiones cisterna tratan de paliar las consecuencias de la peor sequía que ha vivido Bolivia en 25 años, y que ha reducido o suspendido el suministro en siete de las 10 principales ciudades del país, entre ellas La Paz y la vecina El Alto, entre las más populosas.

El agotamiento de represas ante el retraso de la temporada de lluvias que debería haberse iniciado a principios de noviembre, ha dejado en evidencia la falta de preparación de la administración de Evo Morales, que ha comparado la crisis con un terremoto.

El gobierno decretó emergencia nacional e instó a sus compatriotas a que "estén preparados para lo peor".

Desde hace casi tres semanas, barrios enteros de las populosas La Paz, la capital administrativa de Bolivia, y El Alto reciben algunas horas cada tres días un hilo de líquido amarillento, que las autoridades han recomendado filtrar y hervir antes de consumir.

La mayor parte de la población afectada depende del suministro de camiones cisterna para poder beber, bañarse o lavar la ropa.

Ante la gravedad del problema y de los riesgos para la salud, el gobierno decretó la conclusión anticipada del año escolar.

La escasez de agua afecta también a algunos hospitales, que se han visto obligados a aplazar cirugías menos urgentes. "Necesitamos agua, necesitamos asearnos, nos aseamos por partes, no hay agua, nos bañamos en baldes", protesta Valeria Rojas, desde la sala de ginecología del hospital municipal.

En medio de la necesidad, algunos comerciantes especulan con los precios del agua envasada.
Fuente: AFP vía Noticias Argentinas

Dejanos tu comentario

Más Leídas