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miércoles 19 de enero de 2011

Por estas fotos acusan a Vogue de incitar a la pedofilia

La edición diciembre-enero de Vogue Cadeaux contiene fotos de tres nenas con poses de femme fatale. Muchos lo tomaron como el clásico juego deonde las damitas le roban la ropa a sus mamás para jugar a ser grandes, pero para otros es una incitación a la pedofilia.



El editorial de moda de Vogue Cadeaux en el que tres niñas de 7 años, Thylane, Lea y Prune aparecen maquilladas y peinadas como modelos adultas, luciendo modelitos, joyas, zapatos de tacón y complementos de Versace, Yves Saint Laurent, Bulgari, Boucheron, Balmain o Louboutin levantó polvareda en el mundo de la moda europea. Las fotos son de Sharif Hamza y el estilismo de Melanie Huynh.

"Este juego en el que las hijas deciden robarle la ropa a sus madres y embadurnarse con su maquillaje aparentando ser, por unas horas, unas elegantes damitas se ha dado toda la vida. Pero la frontera entre lo naif y lo procaz puede ser muy sutil en estos casos", se hace eco del escándalo el diario español El Mundo.

Después de la salida de esas fotos, Xavier Romatet, presidente de Condé Nast France, anunció este fin de semana en la website de Vogue que Emmanuelle Alt remplazará a Carine Roitfeld en el puesto de redactora jefe de Moda de Vogue France a partir del próximo 1 de febrero de 2011. La noticia, señala el diario El Mundo, no tendría más relevancia que la gremial de no ser por dos aspectos.

Uno: que Carine Roitfeld venía siendo, desde hace 10 años, una de las mujeres más influyentes del mundo de la moda y un bastión de la casa. Dos: que su relevo al frente de la revista viene precedido por la polémica por las fotos de las neneas en el numero de diciembre-enero de Vogue Cadeaux.

La salida pactada de Roitfeld, anticipada hace un mes por un portavoz de la empresa, se debe oficialmente a "sus deseos de dedicarse a proyectos personales en los que está muy implicada". Romalet, por su parte, dijo "lamentar mucho esta decisión", para señalar después que ahora se inicia "una nueva etapa para esta cabecera sólida, potente y segura de sus valores".

Los poderosos anunciantes de la revista, a quienes les importa, sobre todo, no ofender a la opinión pública, están preocupados por las repercusiones de las fotos. El mismísimo Bernard Arnault, presidente del gigante del lujo LVMH y uno de los hombres más ricos del mundo, habría llamado en persona a Romalet para advertirle de que su grupo de empresas eliminaría sus anuncios en el caso de que no se retiraran las fotos.

Los responsables del escándalo son Carine Roitfeld y el diseñador Tom Ford, invitado como director en este número de Vogue Cadeaux. Carine y Tom mantienen una colaboración desde hace tiempo, cuando ambos relanzaron la marca Gucci asociándola a la tendencia porno chic, inventada por ella. "El talento de Roitfeld ha sido desarrollar, en los 90, un estilo de editoriales de moda con actitudes y gestos siempre provocativos, donde cada detalle estaba pensado para excitar la vista o llamar a la polémica", explica el consultor de lujo Jean-Jacques Picart.

Con este último número de Vogue Cadeaux, la pareja volvió a conseguirlo. La edición se agotó en pocos días y el revuelo mediático fue mayúsculo, con artículos incendiarios que los acusaban de incitar a la pedofilia. Ahora, parece que la industria de la moda ha encontrado su chivo expiatorio para hacer borrón y cuenta nueva. “¡Esta clase de publicidades no se pueden consentir y hay que dar un escarmiento!”, habrán dicho algunos. A nosotros no nos parece para tanto, depende de la mente calenturienta de cada uno. Pero juzguen ustedes...

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