mundo - Estados Unidos Estados Unidos
miércoles 19 de julio de 2017

Otro traspié para Trump

Trump está obsesionado y quiere destrozar el programa de salud de Obama. Pero todo le sale mal.

Una de las principales banderas del presidente de Estados Unidos para demostrar su poderío consistía en hacer añicos la reforma sanitaria de su predecesor Barack Obama.

obama.jpg
Barack Obama.
Barack Obama.

Paradójicamente, las principales trabas para cumplir ese objetivo han salido de las propias filas republicanas.

Desesperado, el presidente propuso una salida de emergencia que consistía en derribar primero el Obamacare y trabajar luego en otro proyecto.

obamacare.jpg

Pero el proyecto de ley de Trump sufrió una nueva derrota ante el rechazo de cuatro senadores del oficialismo.

Es un resultado lógico si se tiene en cuenta que el consenso y la negociación no son conceptos muy transitados en el ideario político de Donald Trump.

Destrozar al Obamacare iba a ser el símbolo de la nueva era. Y Trump creía que eso iba a unir a la derecha estadounidense bajo un mismo objetivo.

Los analistas políticos han coincidido en señalar que pese a tener mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado, la unidad republicana es sólo un deseo.

Y lo explican así: no hay una derecha sino varias; tampoco existe un solo proyecto de reforma sanitaria, sino casi tantos como grupos de presión hay en los ámbitos legislativos.

Nuevamente el liderazgo de Trump ha quedado hecho añicos.

Según El País, "tampoco ha servido la dilatada experiencia del republicano Mitch McConell, quien, fuera de los focos, había preparado una versión moderada, que mantenía ciertos impuestos y protecciones del actual sistema", una fórmula mixta encaminada a atraer el voto de los republicanos centristas sin espantar a los denominados "halcones".

El problema es que Trump no es afecto a tender puentes con los demócratas ni con nadie que no piense exactamente como él.

trump3.jpg

En un plantel de senadores altamente atomizado y con una mayoría exigua, las cuatro deserciones fueron suficientes para hacer polvo la propuesta.

Bloqueada por ahora cualquier votación, la salida para el presidente republicano es difícil y poco prometedora.

Más de una vez hemos dicho en esta misma columna que el desenfrenado estilo Trump es algo que el mismo sistema político se va a ocupar de poner en caja.
Lo ratificamos.

Fuente:

Más Leídas