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viernes 18 de marzo de 2016

Lula llamó a la paz social y dijo que asumió para que Dilma cumpla su mandato

El ex presidente brasileño y jefe de ministros designado fustigó a parte de los manifestantes opositores, a los que calificó como "los típicos que van a Miami a hacer compras.

"Acepté entrar al gobierno para ayudar a la presidenta porque necesitamos restablecer la paz y la esperanza y probar que este país es mayor que cualquier otra cosa en el planeta tierra y no existe espacio para el odio en Brasil", afirmó Lula ante cientos de miles de personas en la avenida Paulista, en San Pablo.

Lula cargó contra los medios al sostener: "Hay gente que nos llama violentos y pasa las 24 horas por día generando violencia contra nosotros".

Fue el primer discurso que ofreció Lula desde que asumió el jueves como jefe de la Casa Civil (ministerio coordinador) de Rousseff, una designación objetada por varias medidas cautelares, una de las cuales entró en vigor hoy y le impide formalmente ejercer el cargo.

El ex presidente habló durante una demostración de fuerza menor que la de los opositores del domingo pasado pero con una convocatoria multitudinaria -unas 500.000 personas, según cálculos extraoficiales- que llamó la atención hasta de los propios organizadores, del Frente Brasil Popular, que convocaron a rechazar el "golpe de estado", como llaman al juicio político iniciado contra Rousseff en el Congreso.

Lula dijo que aceptó el cargo para ayudar a Dilma, al responder a las acusaciones de que con la función con fueros escaparía del juez Sérgio Moro, que investiga el caso Petrobras.

El magistrado está liberando a la prensa todos los audios de escuchas de conversaciones de Lula con interlocutores, lo que está agravando el clima político en Brasil.

"Tenemos por delante dos años y seis meses del gobierno de Dilma para cambiar al país", dijo Lula, quien comentó que el martes, si no existe medida cautelar, se pondrá a trabajar en el Palacio del Planalto, sede del gobierno.

El ex mandatario, investigado por sus vinculaciones con empresas constructoras que participaron del multimillonario desvío de fondos de Petrobras, destacó la movilización y gritó "no habrá golpe" ante la multitud.

"Espero que esto sirva de lección para aquellos que desconfían de nosotros, que nos tratan como ciudadanos de segunda clase; la democracia no es un derecho muerto, no quiero que quien vote por (el socialdemócrata) Aécio Neves guste de mí, quiero que se conviva en forma civilizada", sostuvo.

Y agregó que desde que aceptó el nuevo cargo de ministro volvió a ser el "Lulinha paz y amor" que ejerció la presidencia desde 2003 hasta 2010.

Sin embargo, afirmó que la oposición no tolera haber perdido las elecciones y un año y tres meses después del comienzo del actual período presidencial "intenta detener al gobierno de DIlma".

Sobre los manifestantes opositores que vestían los colores de Brasil, Lula afirmó que ellos "no son más brasileños" que los de la izquierda. "Ellos son el típico brasileño que va a comprar a Miami, a nosotros nos gusta ir a la 25 de Marzo (calle de comercio popular en Sao Paulo)", señaló.
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