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viernes 16 de junio de 2017

Los cambios que implicarán las nuevas políticas de Trump sobre Cuba

Obama eliminó el requerimiento para viajar, lo que permitió a los estadounidenses visitar Cuba en viajes "pueblo a pueblo" individuales.

A continuación, lo que cambia con la nueva política del presidente Donald Trump sobre los viajes a Cuba, anunciada el viernes:


Antes de la distensión

Antes de que el presidente Barack Obama declarara una distensión con Cuba en diciembre de 2014, la mayoría de los estadounidenses sin vínculos familiares a Cuba viajaban a la isla en costosas excursiones guiadas dedicadas por completo a una "interacción significativa" con el pueblo cubano y, al menos en principio, evitando actividades que pudieran ser consideradas como turismo, lo cual era ilegal bajo la ley estadounidense.

Las compañías dedicadas a viajes de "pueblo a pueblo" necesitaban licencias especiales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y eran auditadas regularmente, y enfrentaban fuertes multas o la pérdida de la licencia por permitir a viajeros involucrarse en actividades turísticas.

En Cuba, a las compañías de turismo estadounidenses se les exigía contratar guías, autobuses y habitaciones de hotel del gobierno cubano, lo que significaba que los viajeros estadounidenses estaban bajo la constante supervisión del gobierno. Como resultado, a menudo se les presentaban actividades y pláticas a favor de las posiciones del gobierno cubano sobre asuntos internos e internacionales.

Reformas de Obama

Obama eliminó el requerimiento para viajar, lo que permitió a los estadounidenses visitar Cuba en viajes "pueblo a pueblo" individuales, que eran prácticamente iguales a viajar a cualquier otro país. A los viajeros, la ley les exigía mantener bitácoras de su calendario de tiempo completo bajo el programa "pueblo a pueblo", pero el gobierno de Obama dejó en claro que no implementaría el requerimiento.

La empresa de reservación de hospedaje Airbnb recibió autorización de operar en Cuba, y se reanudaron los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Cuba después de más de medio siglo. Como resultado, los viajes de Estados Unidos a Cuba casi se triplicaron para el momento en que Obama dejó el cargo. Los viajeros estadounidenses se están involucrando en lo que equivale a turismo ilegal, pero además están inyectando cientos de millones de dólares a restaurantes y hostales que están impulsando el crecimiento del naciente sector privado de Cuba.

Marcha atrás de Trump, y lo que significa

Trump reimpondrá el requerimiento de que los viajeros del programa "pueblo a pueblo" puedan visitar Cuba sólo con grupos fuertemente regulados. Muchos empresarios cubanos temen que ello obstruya el viaje de estadounidenses, algo que ha permitido que muchos ellos prosperen desde el inicio de la distensión.

La política además prohibirá la mayoría de las transacciones financieras estadounidenses con el conglomerado vinculado al ejército que domina gran parte de la economía cubana, incluidos decenas de hoteles, junto con restaurantes y autobuses turísticos operados por el Estado.

Esto hará casi seguramente que todos los estadounidenses que viajen a la isla enfrenten un complicado laberinto para evitar realizar pagos a monopolios vinculados a los militares, y que abarca desde hoteles hasta gasolineras y tiendas de autoservicio.

El senador federal Marco Rubio, quien se atribuye la redacción de la política de Trump junto con su colega cubano-estadounidense y también legislador republicano de Florida Mario Díaz-Balart, tuiteó el viernes que aún se permitirán los viajes individuales de estadounidenses que vayan a Cuba con el propósito de ayudar al pueblo cubano, una categoría que incluye ayudar a organizaciones de derechos humanos y a grupos no gubernamentales para fortalecer la democracia y sociedad civil.

¿Cuándo entre en vigor?

Las nuevas realidades de los viajes estadounidenses a Cuba serán determinadas por las regulaciones que establecerán agencias federales como resultado de la nueva política. Un memorándum presidencial otorga al gobierno 90 días antes de que empiece a redactar las regulaciones de viajes a Cuba, lo que significa que podrían transcurrir muchos meses antes de que esté claro qué significan los cambios para los viajeros estadounidenses.

El Departamento del Tesoro dijo que los individuos que compraron un boleto de avión o rentaron una habitación o automóvil antes del anuncio de Trump podrían realizar compras adicionales relacionadas a ese viaje bajo la política de Obama, aun si el viaje a Cuba ocurre después de que entren en efecto las regulaciones más estrictas de Trump.

Por supuesto, el mero anuncio del cambio es probable que tenga un efecto atemperador sobre los viajes a Cuba.
Fuente: Associated Press

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