mundo mundo
lunes 18 de julio de 2016

Las 5 teorías del fallido golpe en Turquía

Ankara señala al clérigo residente en EE.UU. Fetula Gulen y algunos expertos apuntan a que algún otro grupo más estaría detrás o habrían actuado de forma conjunta.

El Gobierno de Turquía apunta a la cofradía del clérigo Fetula Gulen como autor intelectual del fallido levantamiento militar, pero todavía no ha puesto las pruebas encima de la mesa. Algunos expertos apuntan a que algún otro grupo más podría haber estado detrás o haber actuado conjuntamente. Repasamos las cinco teorías que hay sobre lo sucedido:

1. Gulen

La teoría con más seguidores, defendida por el Ejecutivo, apunta al clérigo Fetula Gulen, residente en Estados Unidos. Nadie duda de la presencia de miembros afines a su movimiento en el Ejército, especialmente entre los oficiales.

Desde hace años el presidente Erdogan ha insistido en que Gulen estaba conspirando para llevar a cabo un golpe de Estado. Antiguos aliados, Erdogan le acusaba de estar detrás de la filtración de numerosas grabaciones que le relacionarían con graves casos de corrupción. Desde 2013 el movimiento de Gulen está perseguido en Turquía y cientos de detenciones se han producido en diferentes organismos y sectores del Estado.

Esta es la teoría que reina en las calles de Estambul, entre los seguidores más fieles de Erdogan. «Gulen ha intentado tomar el control de Turquía, pero los ciudadanos lo hemos evitado», decía un joven eufórico durante las celebraciones del sábado por la noche.

2. Autogolpe

Todo el mundo reconoce que esta teoría resulta inverosímil, «pero en Turquía todo es posible», como se dice en muchos de los muchos corrillos que en Estambul debaten sin cesar qué es lo que ha ocurrido en su país durante los últimos días.

La realidad es que Erdogan ha salido de esta crisis como el gran vencedor. Un líder acusado de más y más autoritarismo se ha convertido de la noche a la mañana en el defensor del orden democrático. La debilidad de los sublevados y el desmoronamiento de en solo unas horas del golpe es visto por algunos como pruebas de una acción de «bandera falsa».

Los más críticos con Erdogan son los que defienden esta tesis, a quien creen capaz de todo con tal de mantenerse en el poder. Algunos apuntan a que, si bien él no lo organizó, quizás miró para otro lado y dejó hacer a los golpistas, para después erigirse como líder y salvador.

3. Gulen y Kemalistas

Los gulenistas no son los únicos que están en contra del movimiento liderado por Recep Tayyip Erdogan. Los kemalistas, de corte laico, quienes se consideran los verdaderos defensores de la herencia del fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatürk, han tenido intensos rifirrafes con todos los partidos islamistas turcos, incluido con El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

Las facciones de estos dos grupos habrían sido demasiado pequeñas como para que el golpe triunfara. Por eso pensaron que era mejor juntar fuerzas.

Algunos señalan que la influencia de Gulen en el ejército no alcanza a generales y comandantes que, en cambio, sí han sido detenidos por su supuesta participación en la asonada militar. Por lo que la cofradía del clérigo no podría haber actuado solo.

No obstante, la colaboración entre gulenistas y kemalistas no habría resultado una alianza natural, pues desde que el AKP alcanzó el poder en 2002, con el apoyo de Gulen, estos dos bandos han estado abiertamente enfrentados.

4. Kemalistas

La historia es la que da más credibilidad a esta teoría. Desde que desapareció el Imperio Otomano y se fundó la actual República de Turquía, los militares siempre han controlado de cerca los gobiernos democráticos elegidos a partir de los años 50. Y cuando veían que los políticos comenzaban a llevar al país en una dirección que, ellos creían, difería de lo establecido por Mustafa Kemal Atatürk, actuaban. Este es el quinto golpe de Estado en la historia de la República, y en todos los anteriores los kemalistas habían llevado la voz cantante.

No obstante, esta facción del Ejército sufrió un duro golpe con los casos de Ergenekon y Balyoz, en los que se acusaba a cientos de oficiales del Ejército de preparar un golpe de Estado. Aunque años después todos fueron absueltos, fue la prueba de que el poder del Gobierno era más poderosa que el de las Fuerzas Armadas.

5. Golpe a la desesperada

Algunos medios han informado, citando fuentes policiales, que el AKP preparaba una serie de detenciones masivas en el Ejército entre los seguidores de Gulen para el día 16 de julio. De ahí que los planes golpistas se precipitaran para intentar tomar el poder la madrugada del 15 de julio.

Esta no habría sido la primera detención de gulenistas. Cientos de personas en los estamentos judiciales y policiales ya han sido arrestados durante los últimos dos años. No obstante, estas purgas no habían llegado todavía al Ejército.

Esta situación habría precipitado la actuación de los uniformados. Esta teoría explicaría la fragilidad del levantamiento militar, que apenas pudo mantenerse durante unas horas. Solo una parte de las fuerzas turcas formaba parte de la sublevación y, a pesar de ello, decidieron lanzar el órdago. Esto no había ocurrido en ninguno de los anteriores golpes de Estado sufridos por el país.
Fuente: abc.es

Dejanos tu comentario

Más Leídas