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lunes 18 de julio de 2016

La pena de muerte sería ley otra vez en Turquía tras la asonada golpista

Hubo 290 muertos. El presidente Erdogan mandó a detener a 3 mil jueces y fiscales por atentar contra la democracia. Se suman a los 6 mil militares ya en prisión.

Autoridades turcas seguían arrestando ayer a militares, jueces y fiscales acusados de haber apoyado el golpe de Estado fallido contra el gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan. Unos 6.000 militares están detenidos y se han emitido unas 3.000 órdenes de arresto contra jueces y fiscales.

Erdogan dijo que está considerando el restablecimiento de la pena de muerte en Turquía, que fue abolida en 2004 cuando el país presentó su candidatura para ser parte de la Unión Europea.

Este anuncio fue hecho ante el clamor de simpatizantes que pedían la pena de muerte para los golpistas.
Durante el amanecer del ayer se registraron enfrentamientos entre fuerzas de seguridad turcas y soldados golpistas, que se resistían a ser arrestados, informó un funcionario.

La agencia de prensa progubernamental Anadolu informó después que la operación policial había finalizado y que los militares fueron detenidos.

El presidente islamo-conservador participó del entierro de un mártir del golpe en la mezquita de Fatih y prometió eliminar el "virus", que según él corroe las instituciones del Estado.

Erdogan no pudo reprimir la emoción y se le vio llorar durante el entierro de su amigo, un publicitario que murió junto con su hijo de 16 años a manos de los golpistas.

El saldo de muertos de la intentona golpista subió el domingo a 290, entre ellos más de 100 golpistas, anunció el Ministerio turco de Relaciones Exteriores.

Cayó el edecán de Erdogan
Tras la advertencia del gobierno de que los golpistas pagarían caro su sublevación, cerca de 3.000 soldados, decenas de generales, jueces y fiscales han sido arrestados en las últimas horas.

Entre los arrestados figura el edecán del presidente, el coronel Ali Yazici, que era el asistente militar de Erdogan desde el 12 de agosto de 2015.

El ministro de Justicia, Bekir Bozdag, aseguró que "continúa la gran limpieza" y confirmó que hay unos 6.000 detenidos.

Setenta generales y almirantes figuran en la lista, entre ellos figuras emblemáticas del ejército como Erdal Ozturk, el comandante del Tercer Ejército del país, y Adem Huduti, del Segundo Ejército.

La alianza que terminó mal y jaquea a una nación
Lo que otrora fue un "matrimonio por conveniencia" se ha convertido en una lucha amarga entre dos hombres, Erdogan y Gülen, que amenaza la democracia turca y podría cambiar su rostro para siempre.

Cuando un grupo de militares turcos se sublevó el viernes contra el gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan, el hombre fuerte de Turquía acusó inmediatamente a Fethullah Gülen y a sus partidarios de la intentona golpista.

Gülen, un predicador musulmán y ex imán, es el líder espiritual del movimiento islamista moderado Hizmet, presente en una decena de países. Rechaza tajantemente estar implicado en el golpe de Estado fallido contra Erdogan.

Su influencia en Turquía, en donde cuenta con el apoyo de miles de partidarios, fue crucial para Erdogan durante sus primeros años en el poder, como primer ministro, a partir de 2003.

Pero la alianza entre estos dos hombres saltó en mil pedazos en 2013. El acercamiento entre el jefe de Estado y los kurdos, y los ataques contra escuelas del movimiento Hizmet figuran entre las causas que según los especialistas explican esta ruptura.
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