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lunes 13 de junio de 2016

La masacre de Orlando provocó miedo en la comunidad LGBT de EE.UU

La matanza perpetrada el domingo en un club nocturno gay en Orlando avivó los temores en la comunidad y propició la adopción inmediata de medidas de seguridad para actos por el orgullo gay.

La comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales había sufrido violencia antes, desde Harvey Milk a Matthew Shepard y una lista cada vez mayor de mujeres transgénero. Pero nunca nada similar a lo sucedido.

La matanza perpetrada el domingo en un club nocturno gay en Orlando, Florida, cambió la ecuación de forma macabra, avivó los temores en la comunidad LGBT y propició la adopción inmediata de medidas de seguridad más estrictas para los diversos actos por el orgullo gay.

El autor de la masacre, identificado como Omar Mateen, que vivía en Port. St. Lucie, en Florida, había manifestado a su padre su disgusto por haber visto a dos hombres besándose en Miami.

Su ataque en la discoteca Pulse, en que murieron al menos 50 personas y otras 50 resultaron heridas, es en la peor balacera en la historia de Estados Unidos y ocurrió en medio de los numerosos actos organizados en todo el país para celebrar el mes del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT). En varias ciudades donde el domingo se iban a celebrar eventos de esta comunidad —como fiestas callejeras en Boston y un festival en Washington— las autoridades incrementaron la presencia policial.

Este "es un ejemplo trágico de los temores legítimos de seguridad con los que viven día a día las personas de nuestra comunidad LGBT", declaró Mike Rawling, alcalde de Dallas, donde se desplegaron policías adicionales en un vecindario conocido por ser el corazón de la comunidad homosexual.

En otro incidente ocurrido el domingo, poco después de la balacera de Mateen, la policía detuvo en California a un hombre fuertemente armado que dijo que iba a atacar un desfile del orgullo gay. James Wesley, de 20 años y de Indiana, tenía fusiles de asalto, municiones y sustancias químicas para la posible fabricación de un artefacto explosivo, según la policía, que dijo que no había pruebas de que este arresto tuviera relación alguna con la masacre en Orlando.

Antes del domingo, los ataques más conocidos contra homosexuales se habían cobrado solo una vida cada vez. Milk, un político gay precursor de los derechos de la comunidad, fue asesinado en 1978 en San Francisco, y Shepard, un estudiante universitario gay de Wyoming, en 1998 tras recibir una golpiza de dos hombres que lo dejaron en coma. La ley federal contra crímenes de odio lleva su nombre.

Los investigadores intentan describir los motivos de Mateen. En una llamada al número de emergencias 911 antes de perpetrar la matanza, Mateen había jurado lealtad al grupo extremista Estado Islámico, según un funcionario de la policía conocedor de la investigación y que solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones al respecto.

Sin embargo, activistas LGBT no dudan de que su comunidad fue el objetivo del ataque.

"Nuestras prácticas e instituciones podrían cambiar después de esta tragedia, quizá los lugares de reunión LGBT tendrán más seguridad a partir de ahora", dijo la reverendo Alisan Rowland, pastor de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana que acoge a la comunidad LGBT en Nueva Orleans.

"Pero jamás retrocederemos. Jamás nos acobardaremos", agregó.

Rachel B. Tiven, directora general del grupo Lambda Legal, que defiende los derechos de la comunidad, dijo que la continua denigración de las personas LGBT por parte de sus detractores y la continua resistencia a la ampliación de sus derechos civiles constituye "una invitación a la violencia".

Fuente: Associated Press

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