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martes 14 de junio de 2016

La masacre de Orlando desató un interrogante: todos se preguntan por qué

Las causas de ese tipo de masacres varían de caso a caso, pero para quienes han sobrevivido ese tipo de atrocidades, las similitudes son obvias.

Para muchas personas en todo el mundo, la peor masacre a tiros en la historia moderna estadounidense, la masacre de Orlando, suscita una interrogante: ¿por qué ese tipo de violencia ocurre con tanta frecuencia en este país?

Para quienes han sobrevivido esas tragedias, para los que han perdido seres queridos en ellas y para las fuerzas policiales que tratan de evitarlas, la respuesta es muy simple: "Porque lo permitimos", declaró Sandy Phillips, cuya hija estaba entre las 12 personas asesinadas en una sala de cine en Colorado en julio de 2012.

Las causas de ese tipo de masacres varían de caso a caso, pero para quienes han sobrevivido ese tipo de atrocidades, las similitudes son obvias.

El presidente Barack Obama calificó el más reciente episodio como "un recordatorio de lo fácil que es para alguien conseguir un arma que les permita matar a gente en una escuela, en un templo, en una sala de cine, o en un club nocturno. Y nosotros tenemos que decidir si ese es el tipo de país que queremos ser".

El hecho trae recuerdos del ataque ocurrido el año pasado en San Bernardino, California. Para Ryan Reyes, que perdió a su novio en ese episodio, las matanzas no tienen tanto que ver con las leyes que permiten comprar armas sino con la retórica política y con la manera en que los ciudadanos se tratan unos a otros.

"El problema está dentro de la sociedad misma", dijo. "Nosotros mismos somos los culpables y el hecho de que nos negamos a aceptar que nosotros mismos somos los culpables solo empeora las cosas. Es lo que nos hacemos los unos a los otros que hace que gente como esa llega a un punto que siente que esa es su única opción".

Aun así, lo cierto es que el fácil acceso a las armas es un factor. Las leyes que permiten a casi cualquiera sin prontuario policial adquirir armas.

EE.UU. intenta conocer los motivos de la matanza
Las autoridades de Estados Unidos proseguían ayer con sus investigaciones para averiguar los motivos de la peor matanza con armas de fuego ocurrida en el país, en la que perdieron la vida este domingo 49 personas, la mayoría de origen hispanos, que asistían a una “noche latina” en una discoteca gay de Orlando, Florida.

Orlando estaba de luto, mientras el FBI dio a conocer que el asesino al parecer era un “extremista de origen interno” que manifestó su apoyo a un revoltijo de organizaciones islámicas con frecuencia enfrentadas entre sí.

Mientras sacaban el último de los cadáveres del centro nocturno Pulse y se improvisaban altares para las víctimas de la peor balacera en Estados Unidos, la historia comienza a tomar forma mientras las autoridades indagan los antecedentes de Mateen y defienden la forma como tuvieron contacto con él anteriormente.

El sospechoso, un musulmán de 29 años nacido en el país, entró al recinto armado con un fusil AR-15 y disparó sin descanso. En un espacio tan reducido, las balas difícilmente erraban. Disparó a la policía. Tomó rehenes y falleció en un intercambio de disparos con miembros de los equipos especiales SWAT.

La tragedia sacudió al país y ensombreció a Orlando, ciudad conocida en todo el mundo por ser hogar de Walt Disney World y de otros parques temáticos.

Fundamentalista
El director del FBI, James Comey, dijo que Mateen tenía “fuertes indicios de fundamentalismo” y que probablemente estaba inspirado por organizaciones terroristas extranjeras. Agregó que el sospechoso llamó al número de emergencias 911 más o menos al mismo tiempo que sucedió el ataque y no sólo expresó su lealtad al grupo extremista Estado Islámico, sino también su solidaridad con los hermanos Tsarnaev —autores de los atentados al Maratón de Boston— y con un suicida que se inmoló en nombre del Frente Al Nusra, un grupo rival del Estado Islámico.

En años pasados, Mateen también manifestó simpatía tanto por Al Qaeda como por su enemigo, el grupo extremista libanés Jezbolá, detalló Comey.

Sin embargo, en la Casa Blanca, el presidente Obama dijo que no hay clara evidencia hasta ahora de que Mateen se inspirara en el Estado Islámico, y agregó que se inspiró en información radical que vio en internet, y dijo que se trataba de otro ejemplo de “extremismo de origen interno”.

Mateen fue guardia de seguridad con la compañía G4S. Expedientes estatales muestran que el agresor tenía licencia para poseer armas de fuego desde al menos 2011 con vencimiento en 2017.

Su padre recordó como su hijo se molestó cuando vio a dos hombres besándose y dijo que esto podría estar relacionado con el asalto. En tanto, la ex esposa lo atribuyó a que tenía problemas mentales.

Oportunismo islámico
La radio del grupo extremista Estado Islámico calificó a Mateen como “uno de los soldados del califato en Estados Unidos” que atacó un “club nocturno de los adeptos de Lot”, como se califica a los homosexuales en los textos sagrados. La emisora afiliada a la milicia radical, elogió ayer el ataque diciendo que tuvo como objetivo una reunión de cristianos y homosexuales y que es el peor ataque en suelo estadounidense desde los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001.
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