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viernes 06 de octubre de 2017

España llama a declarar a catalanes y crecen las tensiones

El jefe de la policía catalana es acusado de sedición en tiempo récord, delito penado con hasta 15 años de prisión. Es algo inédito en "democracia".

El jefe de los Mossos d'Esquadra (policía catalana), Josep Lluis Trapero, declaró este viernes ante la Audiencia Nacional de España acusado del delito de sedición en relación con los incidentes ocurridos durante el operativo para desmontar la logística del polémico referéndum de secesión realizado el domingo último bajo prohibición judicial.

La declaración de un alto cargo policial ante la Justicia y por hechos tan graves, penados con hasta 15 años de prisión, es algo inédito en democracia.

Trapero llegó al tribunal, situado en Madrid, uniformado y acompañado por otros altos mandos, y tras declarar ante la jueza Carmen Lamela, abandonó la sede judicial, entre aplausos de los diputados catalanes que habían acudido al lugar a apoyarlo. Desde la vereda de enfrente, donde el responsable se subió a su vehículo, una docena de personas le gritaban "traidor" y "vete".

La Fiscalía no solicitó ninguna medida preventiva, indicaron fuentes judiciales, porque Trapero presentó nuevas pruebas y se reserva ese derecho para una nueva audiencia.

Poco antes de su declaración, el responsable de Interior de Cataluña, Joaquim Fort, afirmó que el gobierno catalán respalda al "Mayor" de los Mossos, quien cuando explique el operativo llevado a cabo en relación a los hechos investigados, podrá demostrar que la actuación estuvo "bien hecha" y que no hubo ningún delito, según declaró al canal TV3.

Además de Trapero, concurrieron los líderes de las organizaciones independentistas Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmium Cultural (una organización que promueve la cultura e independencia de Cataluña), Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, respectivamente, quienes a su llegada también fueron aplaudidos por diputados independentistas y de la izquierda.

La cuarta persona que había sido citada es la intendente de los Mossos en el barrio barcelonés del Eixample, Teresa Laplana, quien estaba a cargo en el área donde sucedieron los hechos investigados, y declaró por video conferencia al inicio de la audiencia esta mañana.

La magistrada investiga lo ocurrido durante la protesta de los días 20 y 21 de septiembre en Cataluña, cuando manifestantes, en su mayoría independentistas, intentaron presuntamente impedir por la fuerza la actuación de la Guardia Civil durante un operativo judicial, por medio del cual fueron arrestados 14 altos cargos del gobierno catalán.

El pasado 27 de septiembre, la juez admitió la denuncia que presentó la Fiscalía por delitos de sedición, penado con hasta 15 años de prisión en caso de que se trate de una autoridad pública, como es el caso de Trapero. La pena mínima es de 8 años.

En su resolución, señalaba que las conductas de los manifestantes podían encajar en el artículo 544 del Código Penal que sanciona el "alzamiento tumultuario", dirigido a impedir por la fuerza o fuera de las vías legales la aplicación de las leyes o a cualquiera de las personas que en el mismo se relacionan en el ejercicio de sus funciones, tanto como el cumplimiento de sus acuerdos o de las resoluciones administrativas o judiciales.

En este marco, se acusa a la policía catalana de no haber garantizado con un operativo adecuado que los agentes de la Guardia Civil llevaran a cabo su labor.

En el caso de Sánchez y Cuixart, destaca que ambos alentaron a los manifestantes a "una movilización permanente" desde este jueves a favor del referéndum y en contra de las actuaciones para impedirlo, según el escrito.

El papel de la policía catalana quedó bajo la lupa también durante la jornada del referéndum de secesión unilateral, que había sido suspendido por el Tribunal Supremo, y cuya celebración tenían órdenes de evitar.

Los agentes bajo el mando de Trapero tenían orden de precintar y desalojar los centros de votación designados por el gobierno catalán antes de las 6 de la mañana del domingo y no lo hicieron alegando que esa acción iba a alterar el orden público.

La inacción derivó en la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil española, que irrumpió por la fuerza en los puntos de votación, enfrentándose con los votantes. Algunos videos distribuidos en las redes sociales muestran momentos de tensión entre agentes de estos diferentes cuerpos de seguridad durante la caótica jornada del domingo.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña investiga ahora si los Mossos incumplieron la orden que tenían aquel día.

La decisión del investigar por un delito de sedición a los responsables policiales y a los líderes independentistas por protestas pacíficas en las que se produjeron incidentes generó una gran polémica en el marco del conflicto de Cataluña de Cataluña, que en las últimas semanas escaló hasta provocar la peor crisis política e institucional que vive España en 40 años de democracia.
Fuente: Télam

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