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jueves 22 de septiembre de 2016

El tráfico de fauna salvaje, a examen en Johannesburgo

La lucha contra el tráfico de elefantes y rinocerontes dominará la conferencia mundial sobre la fauna que se inaugura el sábado en Johannesburgo.

La lucha contra el tráfico de elefantes y rinocerontes, amenazados por una caza furtiva alimentada en gran medida por la demanda de Asia, dominará la conferencia mundial sobre la fauna que se inaugura el sábado en Johannesburgo.

Según las ONG, esta nueva reunión de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que se reúne cada tres años para regular el comercio de animales y plantas, es fundamental.

"En momentos en que tantas especies están gravemente amenazadas por una caza furtiva insaciable y el comercio, la reunión tendrá un poder de vida o de muerte sobre animales emblemáticos como los elefantes, los rinocerontes, los leones y los pangolines", advierte Teresa Telecky, de Humane Society International.

O los 182 países miembros de la CITES "se ponen de acuerdo para protegerlos al máximo" o "pueden desaparecer", advirtió, en alusión a los 3.500 delegados que participarán del encuentro hasta el 5 de octubre.

La caza furtiva alimenta un tráfico extremadamente lucrativo valuado en 20.000 millones de dólares por año, según la CITES, haciendo de él el cuarto comercio ilegal en el mundo luego del de las armas, las falsificaciones y el de seres humanos.

Rinocerontes y elefantes, codiciados respectivamente por sus cuernos y marfil, pagan el mayor precio. Tres rinocerontes mueren cada día por sus cuernos, según la organización mundial de la protección de la naturaleza WWF. Los últimos ocho años, más de 5.000, es decir un cuarto de la población mundial, murieron en Sudáfrica, en donde vive el 80% de esos mamíferos.

Sus cuernos, compuestos de keratina como las uñas humanas, son muy buscadas en Asia, en donde la medicina tradicional les presta virtudes terapéuticas y afrodisíacas. En el mercado negro, el kilo cotiza más caro que el del oro, hasta 60.000 dólares.

Por su lado, la población de elefantes que vive en las sabanas de Africa, cayó 30% entre 2007 y 2014, víctima esencialmente de la caza furtiva, según un censo reciente.

En Johannesburgo, "lo esencial de la atención internacional se focalizará en el marfil de elefantes africanos y los cuernos de rinocerontes blancos del sur", resumió el secretario general de CITES, John Scanlon.

El comercio internacional de cuernos de rinocerontes y marfil está oficialmente prohibido desde 1977 y 1989 respectivamente.

Pero las medidas no lograron frenar las masacres. Al punto que algunos analizan legalizar algunos comercios, única forma a sus ojos de reducir la caza furtiva.

En Johannesburgo, el pequeño reino de Suazilandia va a proponer levantar la prohibición del comercio de cuerno de "sus" rinocerontes.

¿Legalizar?
El pequeño reino tiene el respaldo de los criadores de esos mamíferos. Su protección "nos cuesta una verdadera fortuna. (...)No es sostenible", afirmó a la AFP una criadora de Sudáfrica, Lynne MacTavish.

La propuesta de Suazilandia tiene pocas posibilidades de prosperar. Las ONG combaten firmemente la idea y temen por el contrario que si se levanta la moratoria se alimente aún más la demanda.

Zimbabue y Namibia pedirán que se levante la prohibición del comercio de marfil para poder vender en el mercado sus stocks de marfil confiscado o proveniente de elefantes muertos por causas naturales.

El dinero de esta venta "les permitiría continuar el trabajo de conservación" de los animales, dijo a la AFP la ministra de Medio Ambiente sudafricana, Edna Molewa, que apoya la propuesta de esos dos países de Africa austral.

En total, la CITES debe estudiar la posibilidad de flexibilizar o endurecer las restricciones comerciales que conciernen a unas 500 especies de fauna y flora.

Se esperan intensos debates sobre la protección del palo de rosa, los tiburones o los pangolines, mamíferos nocturnos con el cuerpo recubierto de escamas.

En una década, más de un millón de pangolines, muy buscados por su delicada carne y sus órganos utilizados en medicina tradicional, desaparecieron, según la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza (UICN). Actualmente el comercio es legal pero bajo estrictas condiciones.

Los países del sureste asiático, importantes consumidores de algunas de esas especies amenazadas, estarán bajo fuerte presión durante la conferencia.

La "explosión de la demanda en Vietnam" es la principal razón del auge del comercio de cuernos de rinoceronte, acusa WWF, que pide a la CITES que "adopte una posición más dura" contra estos países, que pueda llegar hasta sanciones económicas.

Fuente: AFP vía Noticias Argentinas

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