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lunes 07 de agosto de 2017

El misterio de las esferas de Costa Rica

La bola que persiguió a Indiana Jones en una de sus películas se inspiró en ellas.

Esa gran bola de piedra que perseguía a Indiana Jones, en la primera película de la saga, no es un invento, es real. La cinta se inspiró en las petroesferas precolombinas del Diquís, el delta al suroeste de Costa Rica, entre los ríos Terraba y Sierpe. Antes, eran un misterio, pero ahora los arqueólogos ya conocen su origen: fueron construidas hace mil 500 años por los indígenas boruca y eran un signo de distinción.

Las decenas de esferas que tienen un diámetro de los siete centímetros a los 2.66 metros, y un peso de hasta 16 toneladas, fueron declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Aparecieron en 1939, cuando una compañía bananera de Estados Unidos deforestó la zona.

Desde entonces, numerosas teorías se han ido creando: su origen atlántido o alienígena, si son un calendario agrícola o cartas de navegación, si su alineación indicaba sitios como el Estrecho de Gibraltar, las pirámides de Egipto o la Isla de Pascua. Las poblaciones indígenas en contacto con los boruca, decían que el dios Trueno lanzaba bolas a los huracanes para alejarlos.

Los arqueólogos ahora trabajan con las petroesferas de Diquís encontradas en su sitio original, semienterradas. Las que se conocían hasta ahora, habían sido desplazadas o destruidas porque los profanadores llegaron a pensar que escondían tesoros en su interior.

El arqueólogo Francisco Corrales, del Museo Nacional de Costa Rica, explica que han estudiado el terreno en el que se encuentran "más de 15 esferas y algunas están colocadas al costado de ramblas que acceden a edificios residenciales, como para dar la bienvenida. Se utilizaban como signo de jerarquía, de rango y distinción".

La conservadora y arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología de México, Isabel Medina González, y asesora del Museo Nacional (MN) de Costa Rica, coincide con Corrales en que las esferas "son elementos de estatus en las sociedades caciquiles precolombinas".

Las esferas están en cuatro zonas arqueológicas declaradas Patrimonio Mundial: Batamal, Finca 6, Grijalba 2 y El Silencio.

En Finca 6 es donde se encontraron las esferas semienterradas y donde se trabaja en su análisis y desenterramiento.

Las esferas son casi perfectas con 96% de precisión, dice Francisco Corrales. Las hay de granito y gabro, piedra caliza o arenisca.

El 30 de julio de 2014, la Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó la declaración de las "Esferas Indígenas Precolombinas" como "Símbolo Patrio y de interés público".

Sin embargo, hay poca participación de las comunidades locales en su gestión cultural y hasta turística, comenta la arqueóloga especialista Ifigenia Quintanilla.

Fuente: Efe vía Télam

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