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jueves 17 de agosto de 2017

Donald Trump, en otra tormenta por sus dichos sobre racismo

Los comentarios del presidente sobre la violencia en Virginia causaron duras críticas y malestar en su propio partido.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump está en medio de una nueva tormenta tras sus increíbles comentarios sobre los hechos de violencia en Charlottesville, que suscitaron profundo malestar en el seno de su propio partido y que podrían marcar un giro en su presidencia.

Al afirmar que "ambas partes" eran responsables de la violencia que sacudió este pequeña ciudad de Virginia –donde una manifestante antirracista fue ultimada por un simpatizante neonazi–, el presidente estadounidense cruzó un límite muy significativo, 200 días después de asumir su cargo.

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Sus palabras, pronunciadas en un tono acusador desde la Torre Trump y elogiadas por un ex líder del Ku Klux Klan por su "coraje", dejaron mudos a varios legisladores. Y dio la muy clara impresión de que esas expresiones eran lo que Trump pensaba realmente, y no lo que dijo al día siguiente de los hechos cuando leyó en la Casa Blanca una declaración condenando la "violencia racista".

Señal clara del malestar: los republicanos no se agolparon en los estudios de televisión para defender al magnate republicano. Las únicas voces que emergieron fueron críticas.

"En Charlottesville los errores están claramente del lado del KKK y de los supremacistas blancos", declaró en la cadena ABC Ronna Romney McDaniel, quien dirige el Comité Nacional Republicano.

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Foto: AP
Foto: AP

Varios legisladores republicanos criticaron las declaraciones de Trump, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y los senadores John McCain y Marco Rubio.

A ellos se sumó el líder republicano del Senado de EE.UU., Mitch McConnell, quien en las últimas semanas se ha distanciado de Trump y que tardó más de 17 horas en reaccionar a sus declaraciones del martes.

"No podemos tener ninguna tolerancia con una ideología de odio racial. No hay neonazis buenos, y aquellos que comparten sus ideas no apoyan los ideales y libertades estadounidenses", dijo McConnell en referencia a la afirmación de Trump de que entre quienes acudieron a la marcha en Charlottesville había "gente buena".

Más duro fue el senador republicano Lindsey Graham, quien advirtió a Trump de que sus palabras "están dividiendo a los estadounidenses", y rechazó que haya una "equivalencia moral" entre los supremacistas blancos y los contramanifestantes.

El director del Consejo Económico Nacional, Gary Cohn, que es judío, está "profundamente molesto" y "disgustado" por el tema, aunque no planea abandonar su cargo.

Los ex presidentes republicanos George H. W. Bush y George W. Bush divulgaron un comunicado conjunto muy poco habitual en ellos en el que llaman a "rechazar el racismo, el antisemitismo y el odio bajo todas sus formas". Sin citar a Trump, los Bush afirman la necesidad de recordar las palabras de Thomas Jefferson, principal redactor de la Declaración de Independencia de Estados Unidos: "Todos los hombres han sido creados iguales".

El tuit de Obama
Su predecesor demócrata, Barack Obama, había reaccionado tuiteando una frase de Nelson Mandela: "Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, sus orígenes o su religión". Este tuit de Obama se transformó en el más popular hasta el momento en la historia de la red social, informó Twitter.

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