mundo - Brasil Brasil
jueves 31 de marzo de 2016

Dilma Rousseff busca evitar su destitución tras el fin de la alianza

La popularidad de la mandataria brasileña de 68 años sigue en caída, mientras algunos funcionarios aportados por el partido centrista del vicepresidente Michel Temer ya dejan sus cargos.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff, debilitada por la deserción del principal aliado de la coalición de gobierno y con una popularidad en caída, trataba el miércoles de retomar la iniciativa para impedir su destitución por el Congreso.

El centrista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente Michel Temer oficializó el martes la ruptura de la alianza con el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y dio su apoyo abierto al impeachment impulsado por la oposición, que acusa a la mandataria de supuesta manipulación de las cuentas públicas.

En un acto ante beneficiarios de programas sociales de vivienda, Rousseff volvió a denunciar una tentativa de "golpe de Estado" y criticó a sus adversarios por instaurar un clima "de intolerancia y odio".

"El impeachment está inscrito en la Constitución, pero aquí estamos discutiendo un impeachment muy concreto, sin crimen de responsabilidad, y eso se llama golpe", declaró en la ceremonia, realizada en el Palacio de Planalto en Brasilia.

La mandataria, elegida en 2010 y reelegida en 2014, enfrenta una dura crisis económica y una multiplicación de escándalos que derrumbaron su popularidad.

Las personas que afirmaban no confiar en la presidenta de izquierda llegaron en marzo a un 80%, según una encuesta realizada por el instituto Ibope para la Confederación Nacional de Industrias (CNI).

Apenas 10% de los brasileños considera que el gobierno es "óptimo o bueno", una cifra que se mantiene por cuarto trimestre consecutivo entre las peores desde el fin del mandato de José Sarney (1985-90), aunque mejora un punto porcentual respecto a fines de 2015.

La economía tampoco dan respiro y el país se prepara a vivir su segundo año de recesión, con una agravación del desempleo y un deterioro de las cuentas públicas.

El sector público consolidado acumulaba en febrero un rojo fiscal de 2,11% del PBI a 12 meses, según datos publicados por el Banco Central. El 2015 cerró con un déficit de 1,88%.

Recomponer la coalición
Las prioridades de Rousseff para resistir a la embestida de la oposición pasan por crear una "agenda positiva" y por reconstruir una base de apoyo parlamentario para su gobierno, negociando con otros partidos los cargos que dejará vacante el PMDB.

El gobierno cuenta aún con seis ministros de esa formación centrista, quienes aún no han presentado su renuncia, pese al estruendoso anuncio de ruptura hecho la víspera por la dirección de ese partido.

Según fuentes del PMDB, tendrían un plazo implícito para entregar sus cargos hasta el 12 de abril, aunque algunos se muestran reticentes a entregar sus carteras.

El jefe del gabinete personal de Roussseff, Jacques Wagner, dio a entender el martes que el viernes podría haber una remodelación ministerial.

El PMDB, en alianza con el opositor socialdemócrata PSDB, arrancó en paralelo gestiones para ofrecer ministerios y puestos en un eventual gobierno de Temer, quien completaría el mandato de Rousseff, hasta 2018, en caso de que prospere el impeachment.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas