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domingo 14 de mayo de 2017

Asia, una fábrica para pedófilos

La alarma la dieron los responsables de aduanas de Noruega al asegurar que este tipo de muñecas, con un aspecto de niña o niño escalofriantemente realista y un peso inferior a 20 kilos, no dejaban de aumentar en los controles.

Plástico y silicona. Dos materiales a priori inocentes que se utilizan para la fabricación de infinidad de productos del mercado. Pero también son los materiales principales de las pedo-dolls o muñecas para pedófilos, que se crean fundamentalmente en Asia.

La alarma la dieron los responsables de aduanas de Noruega al asegurar que este tipo de muñecas, con un aspecto de niña o niño escalofriantemente realista y un peso inferior a 20 kilos, no dejaban de aumentar en los controles. Un total de 21 unidades sólo entre octubre y febrero. Con vagina, ano, uñas y pelo. Por lo tanto, equipadas para practicar sexo con ellas.

Lo que los profesionales del control de aduanas subrayan no es el número de pedo-dolls que han llegado a Noruega, que a simple vista no es muy elevado, sino el rápido aumento de las mismas en un espacio corto de tiempo. Y que algunos de sus receptores habían sido condenados por delitos sexuales, además de estar en contacto con niños en su entorno familiar.

Los cuerpos de seguridad señalan que, si bien no hay un registro de pedo-dolls en el resto de países europeos, la llegada de estas muñecas no sólo ha aumentado en Noruega, sino en muchos más países, incluido España.

El lugar de origen de las pedo-dolls no es otro que el continente asiático. La empresa japonesa Trottla es pionera en su venta, pero también hay otras factorías en países como China o Taiwán.

Shin Takagi, responsable de Trottla, se defendió de las críticas a su macabro negocio alegando que las pedo-dolls inhibían a los pedófilos de abusar de niños de verdad. Sin embargo, numerosos expertos y estudios, además de las autoridades noruegas, aseguran que nada más lejos de la realidad. El peligro que conlleva sexualizar a los menores es muy elevado.

Si bien los pedófilos asiáticos son los primeros consumidores mundiales de pedo-dolls, la popularización de las compras por Internet ha provocado que cada vez sea más frecuente su presencia en los países occidentales, expandiendo el peligro y adaptando el mercado al apetito sexual de los pedófilos de todo el mundo.

Las autoridades noruegas han abierto una investigación al respecto, ya que su código penal recoge una protección de los menores por la que se castiga "la producción de abuso sexual infantil o las representaciones que sexualicen a los menores".

La pregunta que cabe hacerse es: ¿Cuántas muñecas para pedófilos tienen que pasar por las aduanas para que países de todo el mundo tomen cartas en el asunto?

Fuente: 20minutos.es
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