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martes 20 de septiembre de 2016

Una invasión de catas y loros tiene en jaque a los productores

Hay ataques a las frutas de pepita y de carozo y a los viñedos, sobre todo en la zona Este y algunos lugares de Maipú. Recursos Naturales se reunirá con los productores para evaluar la forma de hacer control de plaga. Alternativas

Ahora no sólo las contingencias climáticas o las plagas históricas afectan a los cultivos de Mendoza. Este año se sumó la preocupación por la invasión de catas y loros que está dañando los cultivos de fruta y de viña, especialmente en la zona Este y en algunos puntos de Maipú.

La Dirección de Recursos Naturales se reunirá con productores de la zona más afectada para analizar el tema y acordar la forma de control que pueda ser más efectiva, según confirmó a Diario UNO la directora del área, Mabel Chambouleyron.

Durante el almuerzo de fin de cosecha que hizo el sector olivícola hace unos días, los productores plantearon el problema y se mostraron preocupados por el tema.

"Las catas están haciendo un daño impresionante, sobre todo en los frutales de carozo y de pepita. Comen desde la yema hinchada hasta el fruto de todo tipo de plantas (ciruela, durazno, damasco, membrillo, pera). También la uva. Incluso lo que está en el piso; generalmente comen de altura, pero a veces también aterrizan", explicó el ingeniero agrónomo Carlos Esprazzato en Conexión Agro (Radio Nihuil).

"Lo grave –agregó– es que también están llegando los loros, que son mucho más grandes que las catas y más destructores. Los loros comen mayormente en el suelo, pero también en altura cuando no tienen nada abajo. No podemos controlar la plaga de ninguna manera y la Sociedad Protectora de Animales nos está impidiendo combatirla, a pesar de que para nosotros es una plaga".

Para el profesional, con estas invasiones se acaban las almendras en Mendoza y las frutas de carozo en zonas muy propicias para estas plantaciones, como por ejemplo Maipú.

"Hemos podido ver que los árboles añosos que están bordeando los caminos de las zonas rurales están cargados de nidos de catas. En la sede del INTA de Junín debe haber unos 100 nidos de catas colgados de los árboles", detalló.

Según el ingeniero, las catas estaban siempre más cerca de San Luis que de Mendoza, pero por la falta de comida hicieron que se fueran corriendo. También puede haber colaborado el cambio climático. Como se va mejorando la temperatura invernal en esta zona, y hay inviernos más benévolos, se corrieron para esta zona.

Mario Leiva, el presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, sostuvo que en esa zona el problema aún no es grave.

Hasta ahora los cultivos que están protegidos con tela para evitar el ataque de estas aves son los girasoles, que se plantan para obtener semilla.

La zona Sur, en tanto, todavía está libre del problema.

La respuesta oficial
A nivel del Gobierno, el control de plagas de estas características es competencia de la Dirección de Recursos Naturales.

Este tipo de invasiones no es responsabilidad del Iscamén (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza), porque ese organismo está a cargo del control de plagas cuarentenarias
La titular de Recursos Naturales, Mabel Chambouleyron, sostuvo que ya se puso en contacto con el delegado de San Martín, Rolando Rico, para coordinar una reunión con productores y con expertos en método control de plagas.

"Es necesario evaluar el nivel de daño, cuáles son los cultivos atacados, la extensión y de dónde vienen los animales. Es decir, hay que analizar todo el escenario para ver cuál es el método más efectivo para hacer el control", dijo a UNO.

"Hasta ahora no lo hemos considerado como plaga porque el término está asociado al riesgo económico".

Cuando se verifica una daño económico a la agricultura se puede declarar la plaga. Ese estudio aún no se ha realizado en la provincia.

Hasta ahora la presencia de estas aves es considerada como dañina o perjudicial. Lo que no se ha concretado hasta el momento es la cuantificación del daño.

Es que formalmente la denuncias de los productores no le llegaron a Recursos Naturales. "No quiero decir que no existan", aclaró la funcionaria.

"El avance de la agricultura es la que más atenta contra la biodiversidad de especies de floras y de faunas, porque estamos invadiendo sus terrenos naturales. Por eso esa fauna ahora se refugia en los terrenos agrícolas", fundamentó Chambouleuyron.

Cómo se controla
Lo que no se permite, de acuerdo con la legislación vigente, es el uso de actos de crueldad con productos químicos tóxicos que pueden causar perjuicio a la sociedad, y que puedan producir una cadena de intoxicación a través de animales muertos.

"Lo que sí permitimos son formas de control que sean compatibles con el respeto a los animales. Hay que evitar que se formen colonias", recomendó la especialista.

Desde la Dirección de Recursos Naturales se permite el control de especies dañinas y perjudiciales, con una resolución que avala el control.

En el caso de los loros y las catas se pueden poner cebaderos para capturarlas vivas y después liberarlas en zonas alejadas que no constituyan un peligro para los cultivos.

En otros países se usan productos para esterilizar, algo parecido a lo que se hace en Mendoza para controlar a la mosca del Mediterráneo.

Carlos Sprazatto
Gentileza: Estrategias y Mercados


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