Mendoza - Godoy Cruz Godoy Cruz
sábado 09 de julio de 2016

Una camioneta de Báez complica a un comisario mendocino

Un jefe policial está en la mira porque el rodado en su poder está pedido por la Justicia de Santa Cruz y sin transferir. Se descubrió luego de que a su mujer se la robaran y fue recuperada. Está a nombre de Austral Construcciones.

Un comisario mendocino está a la espera de que la Inspección General de Seguridad (IGS) decida su suerte inmediata, que podría derivar en un traslado o una suspensión, luego de que se revelara que tiene en su poder una camioneta Toyota 4x4 con pedido de secuestro de la Justicia de Santa Cruz y que es propiedad de la empresa Austral Construcciones, de Lázaro Báez.

Como si fuera poco, el caso se embrolló aún más porque la fiscalía de Godoy Cruz se quedó, inexplicablemente con la causa, cuando tenía la obligación de darle intervención a la fiscalía especial de Delitos Complejos.

El caso se descubrió el martes pasado cuando a Claudia Lucero, esposa del titular de la Comisaría 1ª de Ciudad, Rodolfo Algaba, le robaron la camioneta en la vía pública, en Godoy Cruz.

Tras la denuncia, el vehículo fue recuperado, pero los controles legales de rigor destaparon que el rodado está a nombre de la firma Austral Construcciones, del empresario K, Lázaro Báez y que hay una orden judicial de la ciudad de Río Gallegos para que sea incautado.

La Justicia penal no intervino porque la camioneta sea de Lázaro o porque esté en poder de un comisario, ya que en principio no hay delito por ello, sino una violación a la ley de tránsito por la falta de transferencia.

La fiscalía intervino porque la camioneta fue robada. Lucero, ex policía y esposa del comisario Algaba, fue la víctima del robo en calle Chuquisaca y Salvador Civit, de Godoy Cruz.

Lo llamativo es que el fiscal Lauro Monticone, de Godoy Cruz, quien estaba en turno, se quedó con la investigación del robo de la camioneta de Lázaro Báez en manos del comisario, cuando en realidad debía darle intervención inmediata a la fiscal especial Claudia Ríos.

Esto obedece a que hace tiempo el jefe de los fiscales, Rodolfo González, ordenó por escrito que los robos de vehículos en la vía pública serían investigados por la Unidad Fiscal Especial y, por lo tanto, tenían que intervenir de inmediato.

Aún más, les dio personal para atención exclusiva en esa franja de delitos. Fue una decisión de política criminal de González para combatir ese flagelo.

Sin embargo, el fiscal de Godoy Cruz, Monticone, o quien haya estado en su fiscalía a cargo de la novedad, no habría cumplido con la orden de González. No avisó a la fiscalía especial sobre el robo y el hallazgo de la camioneta, y se dejó el caso, lo que generó cierto revuelo en el Ministerio Público.

Consultada por Diario UNO, la fiscal especial Claudia Ríos respondió: "No tengo conocimiento de esa causa. Ni yo, ni el ayudante fiscal de automotores, ni el secretario judicial de automotores, ni la fiscalía especial que trabaja hasta las 21, conforme al horario en que fue la sustracción (las 18 del martes pasado) fuimos comunicados".

La magistrada de delitos complejos que está en turno insistió: "Conforme a las características del hecho, tendría que ser yo la fiscal interviniente. La sustracción de automotores en la vía pública a través de violencia o fuerza sobre las cosas es competencia de la Unidad Fiscal Especial".

Con sumario abierto

Mientras tanto, el titular de la Comisaría 1ª, Rodolfo Algaba, continuará al frente de la seccional con todos sus poderes, a pesar de las irregularidades con su vehículo, según confirmaron fuentes del Ministerio de Seguridad provincial.

Ante la novedad, la propia jefatura de policía abrió de inmediato un sumario administrativo contra el comisario Algaba por tener en su poder un vehículo sin los papeles regularizados, lo que no es apropiado a su función, sus responsabilidades y el ejemplo que debe impartir.

Hecho esto, el sumario fue enviado a la Inspección General de Seguridad, la oficina de asuntos internos de la policía que investiga las inconductas de los uniformados.

Ahora, el Ministerio de Seguridad está a la espera de que la IGS, a cargo de su titular Marcelo Puertas, le ordene, tras investigar la situación de Algaba, que hacer con el comisario.

Las opciones en caso de tomar alguna medida preventiva son dos: o lo pasan a disponibilidad, esto es, lo desplazan de la jefatura de la comisaría y le dan un destino temporal; o lo pasan a pasiva, eso significa ordenar su suspensión, quitarle el arma, enviarlo a su casa y liquidarle la mitad del sueldo.

Lo poco que trascendió sobre la camioneta Hilux 4x4 negra, modelo 2006, patente FWC 817, es que el comisario la adquirió en agosto de 2015 en Godoy Cruz y que a pesar de haber pasado 10 meses, nunca habría hecho la transferencia.

Sobre el pedido de secuestro se desconoce si tiene que ver con los embargos a Báez o a otra razón.

Revuelo judicial


Investigación. Por el robo en la vía pública de la camioneta, debía intervenir la fiscalía especial porque así lo dispuso en su momento el procurador Rodolfo González para los casos de sustracción de automotores callejera.

Polémica decisión. Sin embargo, la fiscalía de Godoy Cruz no siguió esta orden y se quedó con la investigación de la camioneta de Báez en manos del comisario. No le dio intervención al fiscal especial.

La paradoja del momento y la oportunidad

Si lo del comisario Rodolfo Algaba es una simple cuestión irregular de papeles de la camioneta 4x4 que compró, de una transferencia de registro no realizada por desidia o algún otro obstáculo, el descubrimiento de su caso no podía caerle en un peor momento.

No deja de ser llamativo, sin acudir a hipótesis retorcidas, que el comisario haya comprado una camioneta de Lázaro Baez, la "bestia negra" de la corrupción K según la Justicia.

El contexto es demoledor: Lázaro, el reo número uno del país, casi el enemigo público, la 4x4 pedida por la Justicia y en la provincia, y el Gobierno purgando con dureza las inconductas de los comisarios.

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