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domingo 14 de mayo de 2017

Un mendocino va por el mundo promoviendo los rodados eléctricos

Buceó en todos los océanos, escaló el Aconcagua y ahora busca concientizar sobre el cuidado ambiental en el mundo.

Manuel Bustelo hace mil cosas, por eso es difícil resumirlo en una palabra. Él se sintetiza como "emprendedor y aventurero". Esas dos palabras sirven para describir los dos mundos que habita.

El primero es el del licenciado en Relaciones Internacionales que hace 16 años, a los 24 porque tiene 40, se fue a vivir a Escocia e Inglaterra, luego se mudó a Bélgica para trabajar en la Comisión Europea y finalmente a Andorra para realizar tareas en dos empresas, una de las cuales es de motocicletas eléctricas, lo que sirvió de trampolín para crear un proyecto que dará la vuelta al mundo el año que viene, tratando de concientizar sobre el cuidado del ambiente.

El segundo perfil, el de aventurero, está ligado a los deportes extremos, al esquí, al buceo, al ciclismo de montaña, a la cima del Aconcagua, a descender en bicicleta desde el volcán activo más alto del mundo.

Pero tanto el emprendedor como el aventurero son parte de la misma moneda. Son el anverso y el reverso. Porque para hacer una actividad se sirve de la otra. Y viceversa.

Paso a paso
"A los cuatro años me dijeron que tenía asma crónico. Esto me llevó a tener relación íntima con el esquí, porque como parte del tratamiento mis padres me empezaron a llevar a la montaña. Desde temprana edad tuve relación con la naturaleza. Y ya en la secundaria empecé a hacer mountain bike y trekking. Y a los 18 subí por primera vez el Aconcagua", explicó Bustelo, sobrino nieto del conocido político, escritor y abogado mendocino Ángel Bustelo.

Terminó la secundaria y empezó a estudiar Relaciones Internacionales en la Universidad de Congreso. Mientras tanto trabajó en el rubro del turismo, sobre todo del turismo aventura.

"Eso me abrió vetas laborales, vi lo que se podía hacer en el turismo aventura. Pero quería ser el primer consejero de las Naciones Unidas. Entonces tuve mi primera decisión grande. A los 24 años decidí viajar a Europa, por más que estaba muy cómodo en Mendoza", agrega.

Bustelo se fue al Reino Unido. Allí vivió un año y se mudó a Bruselas, Bélgica, para trabajar en la Comisión Europea, donde puso en práctica sus estudios a lo largo de seis años.

En paralelo hizo una maestría en Administración de Empresas y a los 30 años le llegó la segunda decisión grande de su vida. "No estaba a gusto con el clima de Bruselas –dijo–porque es muy gris. No quería trabajar más en temas de política internacional. Comencé a volver a Mendoza porque extrañaba el clima. Volví con propuestas de turismo deportivo financiadas por espónsores, algo que vi que hacía un belga para hacer expediciones en los polos".

Se dijo que si se proponía hacer algo llamativo en las montañas, que era algo que conocía en profundidad, podría desarrollar proyectos. Ahí es donde se cruzaron por primera vez con tanta fuerza sus dos pasiones: los emprendimientos y el deporte.

Acordó, con marcas relativas a la temática, descender en bicicleta desde la cumbre del Aconcagua. Cuando tenía todo listo, se chocó contra una pared que decía que al Coloso de América no pueden entrar bicicletas.

Pero rápidamente decidió hacerlo desde el Nevado Ojos del Salado, en Catamarca, el volcán activo más alto del mundo (6.893m), casi los mismos del Aconcagua (6.962m).

Volvió al Viejo Continente con esta experiencia y acordó volver a hacer lo mismo al año siguiente, en 2005, con el aditamento de grabarlo para un documental que de 2005 a 2012 recorrió distintos festivales de cine y montaña.

Así comenzó el camino ulterior a la segunda gran decisión de su vida.

Entonces diferentes organizaciones de bicicletas lo empezaron a llamar. Fue a Costa Rica un año y al segundo se propuso conocer América Central. Entonces se lanzó a conocer y dio con una persona que le dijo que no podía no bucear con todas las cosas que había hecho.

Se fue a Honduras 15 días a hacer un curso de buceo. "A los 10 días del curso hice otro clic: creo conocer la superficie, pero no la biodiversidad, la belleza que hay debajo del agua, los arrecifes de coral", relató.

Desde ese momento nunca más se separó del mundo submarino. Buceó en todos los océanos del mundo, salvo en los polos, y marcas como Olympus le dan actualmente sets de cámaras para filmar videos y documentales debajo del agua.

"Esto –afirmó– me abrió una puerta. Me fui a Andorra a trabajar con la empresa de un holandés. Tiene todo lo que me gusta: montaña, sol, nieve, y queda a dos horas del Mediterráneo".

Andorra fue una suerte de nirvana para Bustelo: le permitió hacer los deportes que le gustan y al mismo tiempo solventarlos a través de proyectos laborales.

"Hoy tengo relación muy estrecha con marcas de cada una de estas disciplinas y con asociaciones que auspician estas actividades. Soy, por ejemplo, embajador de PAD, donde estudié buceo", explica.

En el camino se cruzó con Albert Bosch, biólogo catalán y alpinista de élite, con quien empezó a trabajar en un proyecto al que llegó a través de un curso que hizo on line sobre desarrollo sustentable en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos.

Proyecto sustentable
"Bosch fue el primero en correr el Dakar en auto eléctrico, en 2015, y este año lo finalizó. Haciendo ese curso le dije a Albert que teníamos que volcar nuestras aventuras hacia la comunicación. Promover la sustentabilidad a través del deporte", explicó.

Bustelo dijo que la pregunta que se hicieron en ese momento fue cómo cambiar una economía basada en el petróleo. Y la única respuesta que encontraron fue impulsando una revolución en la industria que prescinda del petróleo. "Queremos comunicar la revolución del vehículo eléctrico. Y para eso en 2018 vamos a realizar un proyecto de aventura de dos meses y medio y después compartiremos la experiencia", concluyó el mendocino, quien disfruta por estos días de su provincia natal. Este jueves, a las 18, dará una charla en Ingeniería en la UNCuyo.

Literatura
Gusto por los Libros. De los últimos que leyó recomienda: Sapiens, de Yuval Harari; Beyond Words: What Animals Think and Feel y Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future.

Linaje
Parentesco. Manuel Bustelo es sobrino nieto de Ángel Bustelo (cuyo nombre lleva el auditorio), político, abogado y escritor mendocino. "Uno no es por el apellido. Nunca hago eco de eso", aclaró Manuel.
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