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martes 05 de junio de 2012

Tres mendocinas cambiaron de género en su documento de identidad

En el primer día de vigencia de la ley que permite el cambio de nombre de acuerdo a la elección sexual, Laura Ríos, Griselda Arias y Sandra Terrero dejaron de lado los nombres impuestos por sus padres para llevar en la identificación oficial el que ellas eligieron. Galería de fotos

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Por Soledad Segade
ssegade@diariouno.net.ar

“Toda la vida esperé y luché por esto. Ahora ya tengo una identidad. Una deja de ser un alias o un nombre artístico que ante la ley no existía”, manifestó Laura Ríos, la primera travesti que tramitó su cambio de nombre legalmente en el Documento Nacional gracias a la nueva Ley de Identidad de Género. En el primer día de vigencia de la ley que lo habilita, tres ciudadanas cambiaron de identidad y se espera que e el futuro lo hagan al menos 500 más.

“Es emocionante. Hice el cambio en una oficina pública, fui al Registro Civil de calle Brasil. Tenía turno a las 8 pero nunca pensé que iba a ser la primera en llenar la declaración jurada”, señaló Laura a diariouno.com.ar.

“Toda la vida fui igual, desde la preadolescencia. En la secundaria fui tratada como una alumna más, nunca tuve ningún problema con profesores compañeros. Pero desde siempre mi objetivo fue llegar a tener mi identidad”, dijo la primera travesti que hizo el trámite de cambio de identidad.

Otra realidad fue la que vivió Griselda Arias, quien fue hostigada desde pequeña. “Tuve un transitar bastante feo, pasé muchas cosas en el proceso militar, y actualmente también con la policía”.

Contó: “me identificaban en la calle, me pedían documento y me decían que no era la misma persona. Me llevaban detenida y hasta que no tomaban mis huellas digitales y descubrían que era el mismo del documento no me dejaban en paz”.

“Hace dos años me detuvo personal de Investigaciones y me sacaron sangre, me hicieron desnudar, me miraron entre varias personas, me hicieron tacto anal. Y el juez de turno decide si te deja ir o no. Alegaron que me estaba prostituyendo, pero me parece que no era lógico hacer una cosa así. No tenés a quién recurrir. Espantoso”.

Por eso, para Griselda cambiar su identidad de género es “una felicidad total. Siempre fui yo, pero logré tener mi propio nombre, no como el otro que ya murió. Ahora nació una nueva identidad. Me siento inmensamente feliz”.

Por su parte, Sandra Terrero manifestó dijo estar “muy feliz y contenta. Sentía que me tenía que llegar la hora de tener mi D.N.I.. Toda mi vida la transcurrí como una mujer, me comporté como una mujer, le di a la sociedad lo mejor de mi como actriz comediante y ahora siento el reconocimiento”.

Sandra es actriz y cómica. Ganó premios por mejor actuación femenina ternada con otras mujeres. Actualmente encabeza shows con la Turca Glomaour.

“Me llego después de muchos años muchos Gobiernos. El Gobierno de Cristina nos dio esta posibilidad y le estoy muy agradecida a ella y a todos sus ayudantes. Me siento muy feliz, bárbara y plena”, agregó.

Recordó que su cambio fue desde muy pequeña: “Yo tenía 10 años cuando me dejé el pelo largo y a cambiar, y mi hermano de 5 años siempre me vio como una mujer. Nunca tuve problemas en mi familia. Cuando uno de mis hermanos tuvo su primera hija le puso Sandra por mi”.

El trámite
Olga Videla, titular del Registro Civil provincial explicó que el trámite es muy sencillo y rápido: “Se presenta la partida de nacimiento autorizada y el documento en condiciones para empezar el trámite de cambio de identidad de género”.

“La documentación pasa a mesa de entrada del Registro Civil, se hace un trámite administrativo acelerado para averiguar sobre sentencias judiciales de la persona, va a asesoría legal, llega al despacho y se manda a inmovilizar la partida de nacimiento para hacer la nueva y con esa se procede a la rectificación del documento con el nombre que la persona eligió”, detalló Videla en medio de una conferencia de prensa en Casa de Gobierno.

Esto demora 15 días hasta obtener la nueva partida y otros 15 días para que llegue el nuevo documento de identidad con el nuevo nombre.

Por su parte el ministro de Gobierno, Félix González, sostuvo: “Es una ampliación de derecho fundamental porque permite que cada uno pueda reconocerse en su identidad y que el Estado también lo reconozca. Que la persona pueda portar en su Documento de Identidad acorde a su definición de género”.

El funcionario estimó que en Mendoza habrá entre 500 y 800 personas que decidirán cambiar su identidad y harán el trámite.

Además dijo: “Siento honor formar parte de un proceso histórico en Argentina, de ampliación de derechos. Es muy positivo porque hay un antes y después en lo que está pasando en Argentina”.

Un caso difícil
Turca Glamour recibió hace un año su nueva identidad: Ana Laura Nicolletti. Pero para llegar a eso debió ser sometida a pericias psicológicas, tratamientos psiquiátricos particulares y los pedidos por la Justicia para que le otorgaran el documento con su verdadera identidad.

“Es salir de la clandestinidad. Es maravilloso que nos reconozca como parte de la sociedad que somos”, dijo luego del primer cambio de identidad de género luego de la aprobación de la ley nacional. “El derecho ya está. Va a acceder el que quiera hacerlo”.

“Hay partes de la sociedad que no lo entiende y no tiene por qué entenderlo. Yo no creo que si no piensan como yo hay que mandarlos al paredón como piensan otros. Si alguien piensa diferente a mi no les pido que me acepten, les exijo que me respeten”, agregó Turca.

“Mi mayor felicidad es saber que en los hospitales se nos va a tratar no como un caso raro. Antes una trans llegaba a un hospital, iba a la sala de varones y lo primero que hacen es hacerte un estudio de HIV. Vas por dolor de garganta y te mandar por HIV. Está ese prejuicio que ahora va a ir cambiando”, aseveró.

Beneficios y repercusiones en la sociedad
“Para nostras las viejas esta ley es hermosa y que esperemos que las chicas jóvenes que están detrás nuestro sepan cuidar y valorar, además de respetar a las demás personas para ser respetadas”, sostuvo Griselda.

Para Laura Ríos esta nueva ley y posibilidad de cambio “va a tener sus pro y sus contras en la opinión pública. Lo bueno es que al tener tu propia identidad legalmente se puede acceder a una obra social, a la educación, a la salud, a un trabajo digno y estar en blanco”.

Sandra expresó que “ahora podes ir con un documento acorde a tu apariencia física”.

“La gente está abriendo la cabeza y sabe que nosotras no le hacemos daño a nadie. No hay que fijarse lo que uno tiene entre medio de las piernas para ser mejor o peor persona, se elije por lo que tiene en el corazón”.

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