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lunes 12 de septiembre de 2016

Semana nacional de la epilepsia: qué es lo nuevo que se sabe

Dos especialistas mendocinos se refieren a los avances y a las formas de tratar la enfermedad, caracterizada por la descarga eléctrica anormal de un grupo de neuronas

Federico Sánchez (37) y Daniel Noli (41) son mendocinos, aunque ambos pasaron muchos años fuera de la provincia especializándose en sus carreras. De nuevo en la provincia, atienden a los pacientes que padecen epilepsia y determinan si es posible operarlos para eliminar o disminuir la frecuencia de las crisis. En la Semana Nacional de la Epilepsia 2016, destacan la importancia del trabajo multidisciplinar para abordar los casos.

Ambos son especialistas en la materia, Sánchez es neurocirujano experto en epilepsia formado primero en la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), luego especializado en Neurocirugía en el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y posteriormente en cirugía de epilepsia en París, Francia Al volver al país, se especializo en Neurocirugía Pediátrica en el hospital Garrahan.

Noli es neurólogo pediátrico especialista en epilepsia, tiene un posgrado) en epilepsia en el Garrahan, trabajó en el grupo de cirugía de epilepsia y es neurólogo y neurofisólogo del sanatorio Fleming.

Juntos reciben en Neurología Clínica (institución ubicada en España 120 de Ciudad) a los pacientes epilépticos y, luego de una serie de estudios, deciden qué método será el adecuado para tratar la enfermedad.

Para la epilepsia, enfermedad cerebral que consiste en una descarga eléctrica anormal de un grupo de neuronas, existen varias alternativas, algunas que pueden ser paliativas y otras con intención curativa.

La primera, que debe ser utilizada en caso de dar resultado, es farmacológica, es decir, con medicinas que ayudan a evitar las crisis. Según Noli, uno de cada tres pacientes es refractario (dos o más drogas no dan resultado), por lo que deben considerarse el resto de las opciones.

"Si el paciente es resistente hay que considerar que podría llegar a ser candidato a cirugía. No todos los pacientes que resisten a dos drogas o más son aptos para cirugía", explica Sánchez.

Para saber si el paciente es apto se realiza un estudio llamado video electroencefalograma que sirve para identificar si la epilepsia tiene origen en un solo lugar específico o múltiples orígenes, es decir, en varios sectores del cerebro. Si es un origen único se puede considerar una cirugía de resección del foco que genera la epilepsia.

Esa operación es denominada de intención curativa, ya que no deberían volver a aparecer crisis, como es el caso de Carla Ferrero (ver "Se operó y pudo retomar su carrera").

"En Mendoza, tengo ya cinco cirugías de cerebro, tres de los cuales tenían muchas frecuencias de crisis y ahora están libres. El procedimiento consistió en abrirles el cráneo y extraerles una parte del cerebro previamente estudiada", continuó Sánchez.

Todas las operaciones se realizaron aquí, ya que todas las cuestiones de recursos para estudios (encefalograma, video electroencefalograma, resonancia magnética de cerebro y PET cerebral), de equipos profesionales y elementos para la operación, están en Mendoza.

Ese aspecto fue muy resaltado por los médicos, ya que como se trata de cirugía de alta complejidad, generalmente los pacientes creen que deben viajar a Buenos Aires para poder hacerla.

"La idea es desperdigar un poco la técnica y que se sepa que no es ciencia ficción, que se puede hacer en la provincia porque todo lo necesario se encuentra aquí", cerró Sánchez.

Se operó y pudo retomar su carrera
Carla Ferrero (22) es oriunda de San Rafael y le diagnosticaron epilepsia cuando tenía cinco años. Desde ese momento comenzó a tomar medicamentos, que en un primer momento dieron resultado.
Sin embargo, cuando comenzó a transitar la adolescencia la medicación empezó a dejar de funcionar, por lo que pasó varios años cambiando de droga para dar con la correcta.

"Siempre busqué la opción de la cirugía, pero no daba con quien me quisiera operar. En diciembre de 2015 di con el doctor Sánchez, derivada por el neurocirujano Gonzalo Eztala, de acá de San Rafael, que fue quien hizo de neurólogo mío", explica la joven.

Con la ventaja de haber tenido casi todos los estudios requeridos para la cirugía, apenas cuatro meses después de entrar en contacto con el neurocirujano experto en epilepsia Federico Sánchez, Carla fue operada con éxito en el Hospital Del Carmen.

Su evolución fue excelente, ya que pasó solo un día en terapia intensiva y apenas tres en sala común. Además, ya dejó de tomar un medicamento y progresivamente irá abandonando los otros dos.

Como cada caso de epilepsia es distinto, su foco epileptógeno estaba en la corteza occipital derecha que es donde está el centro de la vista, por lo que sus episodios no eran tonicoclónicos (cuando la persona se pone rígida o tiembla), sino que perdía noción espacial, no sabía donde estaba parada (pero sí que estaba teniendo un episodio), y veía cosas que no existían.

"Mis episodios eran a razón de 4 o 5 por semana. Había días donde tenía dos o tres y por ahí pasaban dos días sin crisis. Es una de las cosas más frustrantes de la enfermedad ya que no lidias con una discapacidad presente todo el tiempo, sino que no sabés en qué momento te va a dar".

Luego de la operación, Carla no ha vuelto a sufrir crisis y sus estudios de control salieron bien.
Además, pudo retomar la Licenciatura en Psicología, carrera que había comenzado en 2014, pero que había suspendido en 2015 porque no podía cumplir con la modalidad presencial que requiere.

La importancia de los médicos
Dado que la medicación es bastante cara y que la Ley de Epilepsia no se aplica en Mendoza igual que en el resto del país, para ella fue fundamental obtener el carnet de discapacidad, con el que pudo acceder a las drogas gratuitamente y tampoco tuvo que pagar para la operación, cubierta en su totalidad por OSEP.

Por la ayuda para obtenerlo y por el trato recibido, Carla destaca constantemente que no podría estar como está ahora si no hubiera caído en las manos adecuadas.

"Quiero agradecer y recalcar la importancia de dar con profesionales que están comprometidos con su tarea en un nivel humano, más allá de lo profesional. Tuve mucha suerte con el doctor Eztala, que me supo derivar de la manera adecuada, y con el doctor Sánchez, que está muy comprometido e hizo un seguimiento constante con un trato muy humano", finalizó la sanrafaelina Carla.
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