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viernes 22 de abril de 2016

Se viene el frío, pero la venta de estufas es lenta

Los comerciantes de casas de electro dicen que los consumidores por ahora sólo se acercan a preguntar precios. Los distintos sistemas de calefacción aumentaron entre 20% y 30% respecto del año pasado. Nuevas opciones

Los que saben dicen que este fin de semana el otoño se va a convertir en invierno y que el frío llegará y se hará sentir como hace mucho no pasa en Mendoza. La anticipación da la ventaja de tomar recaudos. Pero como es casi fin de mes y hasta ahora los días han sido más bien cálidos, la venta de calefactores para hacerle frente a la ola polar que se viene aún no despega.

A gas o eléctricas, modernas o clásicas, las estufas están ahí, a la espera de cumplir su función y darle calor a una casa. Pero todavía los mendocinos se resisten a llevarlas y sólo pasan por las casas de electrodomésticos a preguntar precios. Otro punto en contra de la venta es que, de acuerdo con lo que relatan los comerciantes, de un año al otro los precios han subido entre 20% y 30%.

En un comercio de electrodomésticos de la Alameda, Sonia y Jorge están sentados detrás del mostrador mientras ven a la gente pasar por la vereda, mirar las vidrieras pero nadie entra. Y los que entran no compran, preguntan.

"Todos esperan a que haga mucho frío. Este año los precios están alrededor del 20% más caros. La gente pregunta tanto por las estufas de gas como por las eléctricas porque tienen muchas dudas sobre cuánto van a pagar en las boletas", comentan los vendedores.

Sonia agrega: "Yo siempre les digo que lo que no gasten en gas lo van a gastar en corriente, así que es lo mismo".

Sin embargo, Jorge acota algo muy certero. "En las casas en donde no llega el gas natural les conviene comprar estufas eléctricas porque la garrafa es más cara y se vuelve difícil de conseguir", comenta. Hasta ahora lo único que han vendido de temporada son un par de estufas de cuarzo de $350.

"Está muy lento todo, preguntan pero no compran. Las estufas han aumentado fácilmente entre 20% y 30%, además no hay dinero en la calle", cuenta Víctor, un vendedor de otra casa de electro y bazar, mientras su compañero vende, apenas, un termo. "La gente tiene mucho miedo del consumo, pero el gasto depende mucho también del uso que se le dé, nosotros como vendedores no podemos decirles eso", agrega.

Celeste Faures, vendedora de otro local en la Cuarta Sección, dice que todavía no se vende nada de calefacción. "Compran más lo eléctrico porque es más barato", comenta.

Los precios son tan variados como la oferta. Las estufas más básicas, de cuarzo, pueden empezar en los $350 y terminar en un calefactor a gas de más de $9.000.

Una alternativa para calentar el hogar que gasta poco, es segura para niños y muy práctica y linda a la vista son los calorflat, un sistema eléctrico de bajo consumo. "Son muy efectivos y es lo más parecido a la calefacción central por radiadores", explica Nicolás, de una casa de productos eléctricos donde los comercializan.

Un panel de 620 watts, que calienta una habitación de 4x4, cuesta $2.400.

"No consumen oxígeno, se calientan pero no queman. Lo ideal es que los espacios tengan buenos burletes y estén bien aislados para que sea óptimo el funcionamiento. Son ideales para las familias que tienen niños chiquitos", agrega, y explica que consumen menos electricidad que una plancha y que un caloventor.
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