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domingo 12 de junio de 2016

Se reciben seis veces más estudiantes en carreras blandas que en las duras

En la UNCuyo egresan 29 jóvenes por año en ingeniería y 180 en humanidades, ciencias sociales y arte. Falta motivación y más formación en la secundaria. Alerta de empresarios.

El rótulo de ciencias duras ha hecho mella en las ciencias exactas. Pese a la oferta existente y a los esfuerzos de las universidades, son las carreras menos elegidas en comparación con las denominadas blandas.

Aun cuando tienen garantía de éxito asegurado, con salida laboral inmediata, las ingenierías, las ciencias exactas, la física y la química no están entre las carreras más elegidas. La brecha entre la cantidad de egresados que hay entre las carreras humanísticas, sociales y artísticas y las ingenierías es abismal. Mientras que en las mal denominadas ciencias blandas el piso promedio arranca en los 180 egresados por año por cada carrera, en las ingenierías el promedio de egresados por carrera y por año es de 29. Es decir se reciben cada año seis veces más profesionales en Filosofía, Comunicación Social, Sociología y Arte que ingenieros.

El tema se convirtió en la discusión de fondo más importante que dieron los empresarios de Mendoza durante el foro de la Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM) que se desarrolló el martes pasado en el hotel Sheraton.

Allí plantearon la preocupación por la falta de profesionales egresados de las universidades locales que puedan estar a la altura de las exigencias del mundo laboral de hoy. Puntualmente marcaron que faltan profesionales en las áreas que tienen relación con el desarrollo de la tecnología, el conocimiento, la informática y las ingenierías.

El problema, dijeron, no es sólo la cantidad, que es muy escasa, sino también la calidad. Falta inglés en la formación profesional de las carreras que hoy el mundo más demanda.

En suma, los jóvenes mendocinos no se interesan por las carreras que serán esenciales en el futuro cercano: la tecnología y la informática en todas sus variantes.

Si se analizan las cifras proporcionadas por las universidades locales se puede ver que la oferta de carreras relacionadas con la tecnología, la industria y las ciencias aplicadas es amplia. El tema es que los chicos optan por opciones más cortas, más fáciles o más livianas.

La secretaria académica de la UNCuyo, Adriana García, sostiene que el inconveniente no está en la oferta sino en la falta de interés por parte de los egresados de la secundaria. "En la UNCuyo hay una gran oferta de carreras de las denominadas duras. No sólo en las ingenierías sino también en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria, y además hay varias licenciaturas en ciencias exactas. Para el 2017 se lanzará la Ingeniería Mecánica, que estará articulada con el Instituto Balseiro y el ITU (Instituto Tecnológico Universitario), que tiene oferta de carreras cortas con muy buena salida laboral. Comenzarán las tecnicaturas en Aeronáutica y Automotriz.

Otra gran apuesta para el año que viene es el lanzamiento de la Licenciatura en Computación, expresó García.

Es decir, "la oferta es importante, lo que falta en los chicos es motivación. Hay información disponible y hay servicios de orientación en las escuelas, pero los chicos buscan las alternativas más cortas y fáciles. Falta motivación en los niveles previos en la primaria y en secundaria. El problema surge de las mismas denominaciones. Se llama ciencias duras a las matemáticas, a la física o la química; y blandas, a las ciencias humanísticas, cuando en realidad deberían denominarse ciencias críticas", remarcó.

La paradoja mayor reside en que justamente las carreras que menos jóvenes eligen son las que mejor inserción laboral tienen. "En nuestras actos de egresados hay más padres que chicos porque antes de recibirse, ellos ya están trabajando y muchos se fueron del país y trabajan en América o en Europa", resaltó la secretaría académica.

Viviana Brusadín, la secretaría académica de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), refirió que en la universidad este año han apostado a darle más Matemática en el curso de ambientación para evitar el fracaso en el primer año y para tentar a más estudiantes.

"Hemos salido a buscar chicos a las secundarias y hemos logrado ampliar la cantidad de inscriptos para el ciclo 2017. Nuestro esfuerzo está puesto en sostener a los chicos durante el primer año, porque el 50% abandona o recursa", contó.

Brusadín coincide con su par de la UNCuyo en que los chicos buscan el cortoplacismo: "Buscan recibirse rápido, buscan la practicidad. En lugar de enfrentarse a una carrera larga que exige más dedicación".

También está de acuerdo con García en que las mal denominadas carreras duras tienen salida laboral segura. "Muchos chicos comienzan a trabajar antes de terminar o hacen las prácticas profesionales y ya quedan contratados", indicó.
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