Mendoza - Palmira Palmira
lunes 11 de julio de 2016

San Martín reguló las presentaciones de los buzos del secundario, que se hicieron en paz

Una ordenanza municipal estableció un protocolo que fija límites a esta tradicional acción en las calles. Todos los quintos lo firmaron y lo cumplieron. Concientización clave.

La presentación de las camperas de los quintos años de las escuelas secundarias se ha transformado, desde hace ya varios años, en verdaderas batallas campales que, en algunos momentos, terminaron en heridos y daños.

La Municipalidad de San Martín decidió intervenir y en coordinación con alumnos, padres, docentes, policía y diferentes áreas de la Comuna, ordenó la actividad de cada escuela. "Debemos seguir trabajando pero, como primera experiencia, podemos decir que fue un éxito", dijo Valeria Coria, responsable de Subsecretaría de Desarrollo Humano. Uno de los pocos incidentes que se produjeron este año fue por las manchas que dejaron en una pared de un edificio público y los chicos debieron limpiarla y pintarla.

Todo comenzó a principios de año cuando el edil del PJ Martín Díaz, tomando una inquietud del Ejecutivo, elaboró el proyecto de ordenanza "Mi buzo, tu buzo". Allí se propuso crear un equipo interdisciplinario para trabajar especialmente sobre la prevención y la concientización. "Es que una actividad de festejo se había transformado en una tradición de agresiones", dijo el concejal.

Valeria Coria, sobre quien recayó la coordinación general, sostuvo: "En los últimos años se produjeron hechos graves. Hubo chicos heridos, dañaron las escuelas y los edificios públicos, y se produjeron batallas campales. Debíamos hacer algo, porque en cualquier momento íbamos a tener que lamentar hechos peores aún".

El equipo de trabajo fue conformado por la Subsecretaría de Desarrollo Humano; las direcciones de Familia, Área Joven, Cultura y Educación; las delegaciones zona Este de Defensa Civil y de la Dirección General de Escuelas, a través de las distintas supervisiones y los directores de los colegios públicos y privados, y la Comisaría 12ª.

"Comenzamos a hacer charlas con los chicos para explicarles los riesgos. Por ejemplo, ellos no tenían conciencia del grado de toxicidad que tiene una bengala", dijo Coria.

Lo más importante fue la elaboración de un protocolo que todos los quintos años firmaron y se comprometieron a cumplir. En él se estableció día, hora y recorrido que realizaría cada curso para la presentación de su buzo. Ese día serían acompañados por personal policial, del área de Tránsito de la comuna y Defensa Civil. Se cortaría el tránsito mientras avanzaban los chicos por las calles que ellos habían elegido y la ruta finalizaba en el Paseo de la Patria, donde el curso tenía a su disposición el anfiteatro. Allí podían montar el espectáculo o la actividad que desearan y la Municipalidad les daría sonido o cualquier otro apoyo que ellos requirieran.

El compromiso de los alumnos, so pena de suspender la presentación, fue no consumir bebidas alcohólicas ni usar pirotecnia. Además, guardar silencio frente a instituciones sanitarias. También se comprometieron a no realizar pintadas.

"Salvo algún episodio muy aislado y fuera de ese día de la presentación, podemos decir que fue un éxito y todos podemos darnos por satisfechos", dijo Coria.

Más allá de un abordaje integral, "lo positivo fue que los alumnos se comprometieron a mantener un buen comportamiento a la hora de presentar los buzos escolares. Esto demuestra la importancia de integrar a los estudiantes en el debate y escuchar sus opiniones e inquietudes. El saldo del año 2016 es sumamente positivo: se eliminó el uso de la pirotecnia, no hubo violencia y tampoco vandalismo", evaluaron desde la Comuna.

"Ahora comenzaremos a trabajar con los cuartos años, ya que los chicos comienzan a preparar la presentación de sus camperas en ese momento", dijo la subsecretaria de Desarrollo Humano.

La bengala que enchastró una pared y el alarde del poder económico
Este año se trabajó exclusivamente con los colegios secundarios de la ciudad de San Martín. "El problema estaba acá, entre las escuelas de la ciudad. En Palmira, por ejemplo, hay varias escuelas, pero no se han registrado situaciones como las que habían pasado en San Martín", dijo Coria.

Uno de los pocos hechos que ocurrieron este año fue la utilización de una bengala que manchó una de las paredes del edificio municipal. "Los chicos que integraban ese grupo debieron comprar la pintura y pintar nuevamente esa pared. Y eso se hizo, como establecía el protocolo, no por el costo que implica la reparación del daño, sino para que cada grupo se haga responsable", dijo la funcionaria.

Dos episodios rompieron la armonía de las presentaciones de camperas de este año, pero ocurrieron fuera del día programado.

Uno fue protagonizado por un curso de un colegio privado, que pintó una bandera con una leyenda ofensiva contra una escuela pública y fueron a mostrarla frente a esa institución. Hacía referencia a la diferencia económica de estudiar en un colegio privado.

Otro hecho tuvo un mensaje similar y sucedió en Palmira: un grupo de quinto año de la única escuela privada fue a la puerta de una pública y arrojó billetes de cotillón en la puerta, tratando de dar el mismo mensaje de poderío económico. Concluyó en una nota de disculpas remitida por los alumnos que tiraron los billetes.

En San Martín, no se pudo confirmar que se haya seguido ese mismo pedido de disculpas.
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