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viernes 15 de abril de 2016

Prohíben limitar las obras viales con tachos de metal

Desde ahora deberá emplearse señalización plástica, además de contar con iluminación en la noche. Se aprobó un proyecto que busca disminuir los riesgos de accidentes en las calles y las rutas mendocinas

Aunque los tambores metálicos son una imagen habitual de las obras viales, utilizados para delimitar hasta dónde pueden circular los vehículos, se trata de una modalidad que deberá modificarse, ya que fueron prohibidos por ley en Mendoza. El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados, buscando disminuir los riesgos de accidentes en las zonas donde se realizan estos trabajos.

La norma prohíbe que la demarcación vial se realice utilizando los famosos tachos de metal, incluyendo a todas las obras en proceso de realización, los controles viales, los avisos que indican precauciones por cruces y demás señalizaciones que estén destinadas a brindarle información tanto al conductor como al peatón.

La iniciativa fue presentada a mediados de 2015 por el ex senador y ahora director del Fondo para la Transformación y el Crecimiento de Mendoza, Sergio Moralejo. Allí planteó que los tachos debían ser sustituidos por vallas de plástico flexible, con la idea de que se eviten daños graves en caso de ocurrir accidentes.

Los tambores metálicos son un medio de señalización económico pero riesgoso, ya que muchas veces para evitar que se caigan por el viento o algún toque de un automóvil, los llenan con grandes piedras o arena.

Si un vehículo impacta contra ellos rebota, produciendo un daño mucho más grave que si impactara contra una superficie flexible que absorba el choque. Un buen ejemplo del material por el cual se debería optar son las vallas plásticas de color naranja y blanco que se usan en Chile para demarcar los arreglos camineros.

Otra característica que será fundamental es la luminosidad del elemento que se utilice, para que no haya inconvenientes tampoco durante la noche.

Esto regirá para todas las obras que se hagan dentro del territorio de la provincia, sean rutas locales o nacionales y sin diferenciar si dependen del Estado provincial o municipal.

"A partir de ahora, lo que deberán hacer las empresas contratistas una vez que sea promulgada la ley es buscar otro tipo de balizamiento que no sea peligroso para el tránsito y sea aprobado por la inspección", expresó el diputado radical Jorge Sosa, quien además preside la Comisión de Obras Públicas.

La sanción del proyecto, previo paso por la comisión, fue de la Cámara de Diputados, y regirá a partir de la entrada en vigencia de la ley.

"A esta norma la teníamos en la comisión, donde llegamos a la conclusión de que era importante sacarla porque si bien no se conocen accidentes muy grandes, el problema es que a los tachos muchas veces los llenan de arena para evitar que se caigan por el viento y terminan siendo peligrosos", añadió.

El caso emblemático
Al momento de presentar el proyecto, Moralejo se basó en la construcción de la tercera trocha del Acceso Sur, que iba desde Rodríguez Peña hasta la intersección de la calle Juan José Paso.

Allí se utilizaron tachos metálicos para delimitar la ruta, lo que generó la preocupación del ex senador ya que circulaban diariamente más de 65 mil vehículos que estaban expuestos a ese riesgo.

La sanción de esta ley coincide justamente con el inicio de la segunda etapa de la obra en ese acceso, que va desde Rodríguez Peña hacia el norte, donde se conecta con el Acceso Este.

Ya se pueden ver a lo largo del cantero central los tachos metálicos colocados por las constructoras, y no parece que vayan a cambiarse por otra señalización.

Para Green SA, una de las empresas adjudicadas, el uso de tachos está habilitado por el pliego de especificaciones de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) que rige esa obra, en tanto que desde la DNV aseguraron no estar al tanto de la nueva legislación, por lo que deben analizar cómo se prosigue.
"No creo que el balizamiento con tachos esté especificado en el pliego pero en el caso de que lo haya contemplado, probablemente tenga derecho la empresa a continuar igual. Asumen una responsabilidad más grande si fuera así, porque hay una norma que pide que no lo sean y es la empresa la que se hace cargo de la seguridad durante la construcción", concluyó Sosa.
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