Mendoza Mendoza
domingo 16 de octubre de 2016

Por su hijo superó la violencia y comenzó una nueva vida

Lorena Chavez dejó atrás los malos tratos para centrarse únicamente en el amor de Joaquín, que tenía 4 años. Recomienda a las mujeres que estén en esa situación que busquen ayuda de un profesional para salir adelante

"Acá desde un principio me dijeron que eso era violencia, que no era algo normal ni estaba bien. Yo les decía que no, porque lo negaba, como muchas veces hacemos las mujeres cuando nos cuesta escapar de esa situación", expresa Lorena Chavez (36), quien logró salir de la violencia psicológica a la que era sometida por su ex marido –hace casi 10 años– para dedicarse de lleno a mejorar su calidad de vida y la de su hijo Joaquín (13), quien en ese entonces tenía cuatro años.

Ese "acá" con el que comienza a contar su historia hace referencia al Área de la Mujer de Luján de Cuyo, sitio al que recurrió Lorena en busca de ayuda, aunque no recuerda quién se lo recomendó.

En todo momento esta madre dice que a pesar de no estar segura sabía que la situación familiar no era buena para su hijo, por lo que se decidió a cambiar su realidad. "Necesitaba a alguien que me ayudara, que interviniera y me dijera si estaba bien o mal", recuerda.

En aquel momento los tres vivían juntos en Luján mientras Lorena, que no tenía un trabajo fijo, rotaba entre labores de limpieza, planchado y cuidado de niños.

El proceso de divorcio de su pareja, a quien ella nunca menciona con nombre y apellido, duró aproximadamente un año, mismo tiempo en el que ella era asistida por las profesionales del área.

Luego de consumar la separación, se mudó con Joaquín y decidió que debía comenzar a trabajar en un lugar que le permitiera crecer tanto económica como personalmente. Al mismo tiempo, la psicóloga comenzó a notar que las sesiones ya no eran tan necesarias, por lo que le dio el alta.

Fue en 2009 que Lorena comenzó a trabajar, cuando su hijo tenía seis años, por lo que necesitaba un empleo que le permitiera ocuparse plenamente de él.

"Ya son siete años con un lindo camino de superación", asegura Lorena, quien empezó como demostradora de los productos de una empresa de ollas, tocando puerta por puerta, en negocios e instituciones.

De a poco fue avanzando, superando los niveles iniciales (plata y oro), para pasar a ser coordinadora, cargo en el que tiene responsabilidad sobre su red de demostradoras y está a dos escalones de llegar a ejecutiva.

"Es un trabajo muy lindo, en el que vi que yo también podía ayudar a mujeres, mostrarles que podían superarse", asegura.

En el seno de la intimidad
Su caso, como el de muchas mujeres, es aquel que parece invisible. Aunque la relación con su ex esposo no era nada buena, sufriendo ataques psicológicos constantes, esos hechos ocurrían únicamente en la intimidad.

Por esa razón, cuando decidió buscar ayuda no logró encontrarla en su familia ni en sus amistades, dado que no le creían que algo así estuviera pasando. "Parecíamos una familia feliz", afirma.

Y añade: "Nunca se vio la violencia, nunca la detectó ni mi familia, ni amigos ni nadie. Les parecía increíble que pasara. Acá desde el primer momento me hicieron entender que yo era la víctima, pero es un proceso largo".

Teniendo en cuenta los últimos casos de femicidios ocurridos en la provincia –cuatro durante setiembre–, Lorena recomienda a todas las mujeres que estén pasando por alguna situación similar "que busquen ayuda, que hay personas capacitadas".

Gracias a la valentía por cambiar su vida y la de su hijo, Lorena podrá pasar hoy junto con Joaquín otro feliz Día de la Madre.

Ahora quiere empezar una carrera universitaria
Lorena Chavez terminó el secundario y siempre quiso estudiar una carrera, objetivo que todavía no logró concretar pero que siempre está presente.

Hasta ahora las distancias son el principal escollo, ya que vive en Lunlunta, Maipú, y no tiene movilidad. Los micros demoran hasta una hora y media en pasar.

Sin embargo, ya más estabilizada económicamente la suerte le sonrió y se ganó un vehículo en un sorteo. En los próximos días debe retirarlo y ya se ilusiona con poder comenzar una carrera.

"Siempre quise empezar una carrera pero el tema de las distancias, el tiempo y los micros me limitaban mucho", explica Lorena.

Por su historia de superación, en la que logró dejar atrás una relación contaminada por la violencia de su ex pareja, asegura que le gustaría estudiar "algo relacionado a la ayuda de mujeres que pasen ese tipo de situaciones".

Por otra parte, ya piensa en ser la chofer de Joaquín, para llevarlo al colegio, a la casa de sus amigos y al polideportivo de Luján, donde él quiere jugar al básquetbol.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas