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martes 12 de abril de 2016

Pérdidas por $2.700 millones en el agro

Es el impacto conjunto de la lluvia, el granizo y las heladas en la producción local. La Nación dará ayuda económica a los afectados

Por primera vez en Mendoza, el daño ocasionado por las intensas lluvias sobre los cultivos de fruta y de vid será reconocido por el Gobierno nacional como causal de ayuda económica para los productores.
Así lo informó el subsecretario de Economía, Alfredo Aciar, tras confirmar que en la temporada 2015-2016, llovió 61,8% más que en los últimos diez años. Esto provocó enfermedades en las plantas, lo que afectó los resultados de la cosecha.

Más allá de que se colocaron productos para evitar hongos, las constantes lluvias lavaron estos mecanismos de prevención, por lo que hasta el momento –la cosecha termina entre fines de abril y mediados de mayo– han sido afectadas por las precipitaciones de agua, con más del 50% de daño, 11.386 hectáreas y con más del 80% otras 7.211 hectáreas.

La lluvia, el granizo y las heladas en conjunto produjeron hasta ahora pérdidas mayores a los $2.700 millones. En este contexto, Aciar recurrió a la Nación para que reconocieran a las lluvias como un hecho extraordinario y así obtener ayuda del Fondo de Emergencia Agropecuaria, que sólo cuenta con $500 millones anuales por ley y lo distribuyen de acuerdo a las emergencias agropecuarias homologadas por una comisión técnica.

Para daños por heladas y granizo existen mecanismos en la legislación local que ofrecen parámetros claros para establecer la superficie afectada y el tipo de ayuda que recibirá cada productor. Incluso indica en qué circunstancias debe ser declarada la emergencia agrícola.

Como las lluvias no eran un factor climático que afectara de este modo a la producción, nunca fue tomada en cuenta.

"La ley de emergencia agropecuaria nacional habla de hechos extraordinarios. Entonces esta vez, además de reclamar ayuda por el granizo y las heladas, llevamos el tema por exceso de humedad que redujo la producción drásticamente. Logramos que Nación lo reconociera", dijo Aciar.

Según el funcionario, todavía falta determinar un método de medición propio de las lluvias. Por el momento ya se puede saber qué daños dejaron los otros dos problemas, porque se tienen las herramientas: en el caso de la vid, a través del INV, y todos los frutos que pasan por una industria agroalimentaria, por medio de la Dirección de Agroindustria.

Ambos organismos miden la cosecha año tras año. Mientras tanto, se considera al resto de los afectados por descarte. "Aunque es un método imperfecto, no podemos esperar", explicó Aciar.
Una vez que termine la cosecha y el daño sea contabilizado, el Gobierno instrumentará el mecanismo para que los afectados por lluvias puedan acceder a la ayuda económica de Nación.

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