Para la Dirección General de Escuelas, el ciberacoso de @2016_MendoBardo la excede

El titular de esta cartera, Jaime Correas, pidió que la sociedad sea activa y que los apoye. Dicen que la clave es no darle relevancia en las redes al abusador.

Las cuentas de Twitter en las que los adolescentes de Mendoza se escrachan mutuamente con rumores, chismes y fotos desnudos hicieron que saliera a la luz una realidad que traspasa las paredes de las escuelas y que no tiene una ubicación física porque está en "la nube", en el mundo virtual.

Frente a esta virtualidad y estas nuevas formas de acoso, desde la Dirección General de Escuelas (DGE) dicen que son problemas que los trascienden, y que el trabajo de concientización y prevención debe darse no sólo puertas adentro del colegio sino también en las casas de los estudiantes y en la sociedad.

"El problema es complejo, porque excede a la escuela y sucede en un escenario virtual. Los papás sienten un enorme nivel de alarma y la escuela es el lugar adonde va a parar este problema. Pero la escuela tiene paredes físicas, no virtuales, muchas cosas que pasan fuera entran y muchas salen de la escuela, los chicos tienen una vida paralela. La institución sola no puede defender a todos, no es el único lugar donde se juega la vida de los adolescentes", explicó Mónica Coronado, subsecretaria de Gestión de Educativa.

A su vez, el titular de esta cartera, Jaime Correas, dijo en la Legislatura que son fenómenos de una complejidad enorme. "Estamos activos, se está investigando de dónde viene esto, se están haciendo capacitaciones sobre nuevas tecnologías. A cada fenómeno nuevo tenemos que buscarle soluciones nuevas; necesitamos una sociedad activa, al lado nuestro; les vamos a poner todo el peso del Estado, pero necesitamos el apoyo de la sociedad. Yo puedo sacar una normativa, pero si no hay una sociedad activa, no la cumple nadie", sostuvo.

Para Coronado, una de las formas de ponerle freno al acoso es no darle entidad al acosador validándolo con apoyo. "Acá tenemos tres patas: el acosado, el acosador y el grupo. Si nadie lo replica o le da 'me gusta', queda en la nada, el acosador se queda sin ningún poder. El escenario está favorecido por el anonimato y por los espectadores. El mayor problema son los seguidores, porque se suman y le dan el poder de seguir humillando", afirmó la funcionaria.

Dijo que en todas las escuelas hay guías de orientación sobre cómo trabajar. "Hay que activar los protocolos de prevención de acoso a través de los servicios de orientación, volver a plantear con los chicos el tema de la intimidad, de la privacidad, del cuidado del otro, y aprender a decir no. Y tener el carácter para no sumarse a la 'bardeada'. Los papás tienen que poner un límite muy claro cuando ven que sus chicos se ríen de las personas. Las escuelas saben que tienen que reinstalar el tema y ver la responsabilidad que le cabe a cada uno", dijo Coronado sobre si habrá una "bajada de línea" sobre cómo actuar en cada una de las instituciones.

"Hay que concientizar sobre no sumarse a ninguna humillación, tener empatía y no ser parte de este proceso. Cerrar la cuenta no soluciona la cuestión, pero en lo que sí se puede trabajar es en la solidaridad y la empatía; hay en la adolescencia un grupo de manada, hay que trabajar la asertividad, el aprender a decir no y defender valores personales", agregó.

Sobre el uso de los teléfonos dentro de la escuela, sostuvo que "el celular es casi una prótesis humana". "Una herramienta es tan tonta como la persona que la usa. Lo que se trabaja es que lo usen de forma responsable; no se les puede privar, apenas se lo priva viene un padre y te hace un recurso de amparo para que se lo devuelva. Antes había otras páginas y no prohibieron las computadoras", comentó.
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