Mendoza - Mendoza Mendoza
domingo 08 de enero de 2017

Para formar el ejército, San Martín echó mano de los desertores, delincuentes y esclavos

Bicentenario del Cruce de los Andes.

Un 9 de enero de hace 200 años, el Ejército de los Andes, creado y entrenado por el general José de San Martín, empezó a movilizarse para cruzar la cordillera y emprender así la primera fase del plan continental que liberó a Argentina, Chile y Perú del dominio español.

Y aunque Mendoza guarda el privilegio de tener sitios claves de aquella empresa militar, aún faltan tantas cosas por conocer y dimensionar que Diario UNO abrirá una pequeña ventana sobre los detalles imprescindibles de aquellos hechos, a modo de invitación para volver a mirarlos y pensarlos.

Sólo para elegir un punto de partida sobre el Cruce de los Andes, siendo gobernador de Cuyo San Martín puso en marcha la economía para solventar parte de la guerra, de manera tal que ya había impulsado la vitivinicultura, la minería y la herrería. Con este paso se había ganado la confianza de los cuyanos, que posteriormente colaborarían con todo lo que podían para poner en pie al ejército: por eso aparecen en los libros de historia desde la donación de joyas hasta palos, tierras, vinos, cueros, mulas, trabajo manual y alimentos, entre otros tantos.

La colaboración local adquirió mayor importancia porque Chile, que desde 1810 estaba en manos de gobiernos independentistas, había caído tras la derrota de Rancagua en 1814. Es decir, que San Martín ya no haría el cruce de los Andes hacia un país aliado sino hacía un país enemigo. Por ello, el ejército debía ser mayor y más fuerte su estrategia. Como gobernador intendente había empezado a formar las tropas en Cuyo, primero llamando de forma voluntaria a jóvenes de entre 18 y 30 años y luego con un reclutamiento obligatorio, bajo la consigna de que aquellos que no se presentaran iban a estar 5 años en la línea de batalla. Con esto también echó mano de los desertores, vagos o delincuentes que estaban encarcelados, libertos y esclavos, con la promesa de que serían liberados al finalizar la campaña.

Recibió también en sus filas a los patriotas chilenos que fueron vencidos en Rancagua, entre ellos, a Bernardo O'Higgins, más los refuerzos enviados desde San Luis, Tucumán y Buenos Aires.

En setiembre de 1816, San Martín convocó en el campo de instrucción en El Plumerillo a sus primeras divisiones, para comenzar el entrenamiento. Para enero de 1817, ya estaba en condiciones de partir. Así era el ejército de San Martín según el general Espejo.

Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas