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miércoles 19 de marzo de 2014

Otra oportunidad en la vida de la pequeña Ángela

La niña de 2 años que fue traída desde España por su abuela inició la adaptación en prejardín. El caso fue revelado por Diario UNO y un colegio privado decidió otorgarle una beca.

Por Mariana Gil
gil.mariana@diariouno.net.ar

Después de la odisea llegaron la calma para Nora Morales y una oportunidad en la vida para su nieta Ángela Romero (2), quien fue abandonada en España por su madre rumana y rescatada por la abuela mendocina hace poco. La pequeña recibió una beca de estudios del colegio Magister, ubicado en Mitre y San Lorenzo de Ciudad, donde ayer inició el período de adaptación en el jardín Los Chicos del Mundo. La niña tendrá ese beneficio para los niveles Inicial y Primario en esa institución privada.

Ya más tranquila, Mamina, como le dicen los nietos a Nora, llegó a la escuela con la beba de cabello lacio y ojos rasgados y vestida con un guardapolvos rojo que le llegaba casi a los tobillos, acompañada por su familia: el papá, Mauricio Romero; Andrea, una de las tías, y sus primas Mariel y Alina.

“Estoy feliz porque va a empezar a estar con otros niños de su edad y acompañada por las docentes, eso me hace muy bien”, aseguró la abuela en el hall de entrada del colegio.

La rectora del instituto Magister Enseñanza Superior, Ana María Benegas, comentó las razones que motivaron la decisión de becar los estudios de Ángela. “Nosotros vimos por televisión la historia de la nena contada por su abuela, y nos pareció un buen aporte a la comunidad brindarle la posibilidad de que curse en este jardín con una beca; no tendrá que pagar”, manifestó la rectora.

Según Benegas, la institución educativa ofrece que en forma gratuita la nena curse este ciclo lectivo, “y si se adapta y le gusta, la niña podrá hacer todo su jardín y toda la escuela primaria, aunque la abuela tiene la libertad de decidir si la quiere llevar a otro lado”.

La beca consiste en que su familia no deberá pagar cuota, inscripción o materiales, tendrá atención psicológica en caso de que sea necesario y también ayuda de la psicopedagoga de la escuela.

Primer contacto

En el primer encuentro de los directivos con la menor la experiencia fue positiva. “Se tomó de mi mano y la invité a ir al patio, ella utilizó los juguetes de los nenes y articuló muy rápido con los chicos. De todos modos la abuela podrá entrar a la sala, y el período de adaptación durará hasta que Ángela se quiera quedar sola y esté tranquila, mientras que no esté todo en calma la abuela no se va a ir de acá; buscamos que los chicos tengan una instancia feliz”, comentó Benegas.

Hace historia

“Es la primera oportunidad de becar a un niño tan pequeño, y es más que válida por todo lo que ha pasado esta chiquita. Cuando lo planteamos al consejo académico, nos autorizó sin pensarlo”, refirió Ana María Benegas.
A esta escuela concurren niños de distintas nacionalidades: mexicana, boliviana, entre otras, y de ahí es que el proyecto educativo sea de integración cultural.

La mujer cuenta cómo han sido los primeros días de la pequeña en Mendoza

Mientras Nora espera con ansiedad que Ángela conozca a su maestra y compañeritos de sala de 2 contó cómo pasó el mal trance que vivió del otro lado del océano. Y con seguridad arranca: “Todo lo que hago por ella me sale del corazón y lo haría con todos mis nietos, que en total son doce. Yo les digo a cada uno de ellos que cuando me necesiten ahí estaré”.

De todos modos a la mujer, que ama y protege a su nieta con todo su ser, aún le preocupa la adaptación de la niña a su nueva vida en Mendoza. “Todavía no se acostumbra al cambio. Nombra y extraña a mi hija Belén y a sus primos con quienes vivía en España, y en la tarde le agarran ataques de llanto, eso me hace sentir triste, pero sé que pasará hasta que se acostumbre”, confesó a UNO.

A diez días de estar de vuelta en su hogar en el barrio San Martín, Morales relató cómo es su vida diaria en su tierra natal después de la pesadilla que vivió en España, cuando no podía sacar a su nieta porque no tenía nacionalidad.

“Mi nieta tiene las piernas llenas de moretones porque corre y juega en el patio, y está feliz rodeada de todo el cariño de la familia. Ella duerme sola toda la noche en la cama en su cuarto, y se despierta muy temprano para tomar la “mema”. Amor es lo que le sobra y eso es lo más importante”, contó con la sencillez y humildad que sobresalen en la personalidad de Nora. Y agregó: “Todos están enloquecidos con ella, y ahora que el padre está de licencia porque se quebró el brazo, comparte más horas con ella”.

Para Ángela su mamina lo es todo. La nombra y busca en todo momento. Y fue por ella por quién pidió después de pasar unos minutos con sus nuevos compañeritos del jardín.

Mientras tanto, Nora se babosea como toda abuela con los términos que pronuncia la “gorda”. Y los repite con orgullo: “Bus, zumo, enfadada” son palabras del incipiente vocabulario que aprendió en su estadía en La Coruña.

Con un sonrisa de oreja a oreja, Mauricio, el papá, expresó: “Fue genial el reencuentro con mi hija, estoy todo el día con ella, aunque no la puedo alzar porque me tienen que operar del brazo. Estamos haciendo los tres un período de adaptación”.

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