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sábado 23 de septiembre de 2017

Nueva droga para combatir las infecciones hospitalarias

Es para aquellas que tienen origen en gérmenes que causan una gran resistencia a drogas antimicrobianas.

Un nuevo medicamento para combatir infecciones hospitalarias resistentes acaba de lanzarse en nuestro país. Está diseñado específicamente para tratar infecciones por gérmenes (pseudomonas aeruginosa). Se estima que 30% de las infecciones severas causadas por este patógeno presentan resistencia a los medicamentos antimicrobianos.

El medicamento es una combinación de ceftolozano/tazobactam (una novedosa cefalosporina combinada con un inhibidor de betalactamasas), desarrollado por el laboratorio MSD.

Una infección hospitalaria se considera a la que se adquiere en el hospital u otro servicio de salud, es decir que no estaba ni en período de incubación cuando el paciente ingresó al lugar.

"Los gérmenes que producen infección intrahospitalaria van en aumento y se relacionan con prácticas que se realizan en la comunidad médica, por ejemplo el uso irracional de antibióticos. Es común que, por ejemplo, al paciente que consulta por una faringitis, se le indique un antibiótico cuando en realidad no es lo adecuado", explicó la doctora Andrea Villalba, jefa del servicio de Infectología del hospital Lencinas.
Este uso desmedido de un antibiótico es lo que colabora para crear resistencia al medicamento, por lo tanto, no hace efecto cuando realmente se necesita.

Para tener en cuenta

Otro de los aspectos relevantes a la hora de prevenir infecciones es la higiene. "Dentro del ambiente hospitalario, hacemos mucho hincapié en el lavado de manos del personal de salud, para evitar que se transmitan gérmenes. También la desinfección de los equipos es un tema prioritario y el aislamiento de los pacientes, según la patología que tenga, es una media imprescindible", aclaró la especialista.

Insistió en que hay veces que los patógenos están en el individuo y otros se contaminan por contacto y no por vía aérea. También los inhaladores que se utilizan, si no están bien esterilizados, pueden contagiar.

"Los pacientes tienen que estar la menor cantidad de tiempo posible en el hospital para evitar infecciones. Ahora hay internaciones domiciliarias, ambulatorias y eso ayuda mucho al paciente, sobre todo al que recibe quimioterapia, trasplante de órganos o con enfermedades crónicas. Están en alto riesgo de una resistencia bacteriana", señaló Villalba.

Además, niños pequeños y prematuros, así como personas de la tercera edad, son los más propensos a contraer infecciones por resistencia bacteriana.

"Por lo general, todos los hospitales y centros de salud tienen un porcentaje de agentes patógenos. Depende de cada institución y su estructura. Hay que ver si tienen terapia intensiva o unidades de trasplante, porque obviamente que estos tienen mayor posibilidad de transmisión de infecciones", comentó la médica infectóloga.

Un sistema fundamental

Con el fin de comprender y responder mejor a sus principales causas y recopilar información sobre la incidencia, la prevalencia y las tendencias del fenómeno, se puso en marcha el Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (GLASS, sigla en inglés).

"La Argentina ha participado activamente en el desarrollo y consenso del GLASS, teniendo en cuenta que en nuestro país funciona desde 1989 un Sistema de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (Red WHONET-Argentina) bajo la coordinación del instituto Malbrán, que reporta anualmente el estado de la resistencia a los antimicrobianos a la Agencia de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para la Región de las Américas. A través del GLASS se podrá obtener información sobre los patógenos resistentes que representan las mayores amenazas para la salud mundial.
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