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sábado 08 de marzo de 2014

Nora y su nieta Ángela comienzan una nueva historia en Mendoza

La abuela mendocina luchó durante seis meses para recuperar a la pequeña, que fue abandonada en España. La Justicia le dio la tenencia y ayer regresaron a la provincia.

Mariana Gil
gil.mariana@diariouno.net.ar

La abuela mendocina Nora Morales (53) ganó la batalla. Después de luchar seis meses desde España por traer a su nieta Ángela Romero (2), quien fue abandonada por su madre y no tenía nacionalidad, finalmente, ayer a la tarde ambas pisaron el suelo de Mendoza y así pueden comenzar una nueva historia cerca de sus seres queridos, entre ellos el padre de la niña.

La mujer llegó muy emocionada y feliz, luego de haber sufrido un largo y angustioso periplo a raíz de las trabas burocráticas que tuvo que atravesar en el país ibérico. “Estoy contenta, aunque muy cansada por el viaje. Quier estar en mi casa y que Ángela se críe con su padre y nuestra familia. Es lo que queríamos y al fin lo logramos”, dijo, contenta, mientras esperaba el vuelo hacia Mendoza en el aeropuerto de Ezeiza.

El reencuentro de Nora con sus familiares fue muy emotivo. Una patota de parientes, amigos y vecinos la recibieron en el aeropuerto El Plumerillo, y en interminables abrazos y apretones ella se fundió en los brazos de todos los seres queridos que la contuvieron durante todo este tiempo.

La abogada experta en derecho internacional Fabiana Quaini fue quien en todo momento ayudó a la mujer a sortear los obstáculos burocráticos que se cruzaron en el camino para lograr el objetivo: que Ángela obtenga la nacionalidad argentina, y la guarda y la tenencia de la niña para la abuela.

La mujer planea volver a la rutina que tenía antes de emprender su misión, aunque ahora acompañada de toda su familia para criar a Ángela.

La odisea
La historia de este caso salió a la luz y se hizo pública en Diario UNO el 13 de noviembre, cuando Nora contó su problema. Con un gran sacrificio económico ella viajó hasta La Coruña, España, para buscar a la beba, que estaba bajo el cuidado de una tía. Antes de emprender el viaje, Nora golpeó puertas pero no encontró ninguna respuesta favorable en Mendoza y debió remitirse con este trámite al consulado argentino en Vigo, España.

Ahí comenzó la odisea, porque el cónsul Roberto Gudiño se negó a otorgarle la documentación de viaje. Sin bajar los brazos, Nora –con el asesoramiento jurídico de sus abogados de España y Argentina, que trabajaron ad honórem– acudió a la Justicia española y presentó el caso. Finalmente, un juez español falló a su favor y le dio la guarda y la custodia de la menor, lo que posibilitó tramitarle la nacionalidad con la cual pudo regresar a la Argentina.

El caso
Destino. La pequeña Ángela nació en Madrid el 30 de enero del 2012, hija de un argentino nativo de Mendoza y de una mujer supuestamente rumana que se hacía llamar con un nombre y un apellido pero de quien jamás se conoció su verdadera identidad.

Sin recursos. La niña fue fruto de una relación casual, ya que sus padres nunca convivieron y se vieron esporádicamente hasta el nacimiento de la pequeña. Ambos progenitores, sin recursos económicos, se trasladaron de Madrid a La Coruña porque allí el papá tenía a una hermana.

Abandonada. La mujer que dio a luz a Ángela, a los 15 días de nacida ésta, dijo que se iba a Rumania a buscar su documento y nunca regresó. Hubo un rumor sobre su estadía, pero no se confirmó.

Sacrificio. En marzo del 2013 dejó España el padre de Ángela y ésta quedó al cuidado de su tía, hasta que llegó la abuela a La Coruña con la intención de traer a la beba a Mendoza.

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