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miércoles 08 de junio de 2016

Niños, padres y docentes de la escuela Fuerza Aérea reclamaron por miedo a que se caiga el edificio

El colegio está ubicado en el barrio Matheu de Las Heras. Tiene jardín y primaria, es decir, asisten niños entre 5 y 12 años cada día, poniendo en riesgo su integridad física.

"La escuela se cae", "queremos una escuela nueva". Los rostros de Mireya y sus compañeras muestran la preocupación de unos niños, que deberían estar estudiando y jugando y no en la calle reclamado por su propia seguridad.

Sin embargo, eso sería en un mundo ideal, en este mundo Mireya y sus compañeros, junto a padres y maestros, tuvieron que salir a la calle para reclamar por una escuela nueva ya que el establecimiento al que asisten, "Fuerza Aérea Argentina", se cae a pedazos, literalmente, en lo que es tan solo uno de los peligros que tiene esta trampa mortal.

"La escuela se cae", repite Mireya ante el micrófono de Canal 7. Al lado de ella, un cartel solamente tiene la leyenda: "seguridad". El discurso es el mismo, necesitan una escuela nueva para seguir estudiando sin esperar un accidente que puede ser fácilmente evitable.

Mireya no es la única con miedo. A pocos metros, otra alumna, en silla de ruedas, también pide seguridad e incluso algo mucho más fácil de solucionar: rampas que estén sanas.

"Las rampas tienen los pisos rotos, tengo miedo a caerme", explica a la cámara.

El colegio está ubicado en el barrio Matheu de Las Heras. Tiene jardín y primaria, es decir, asisten niños entre 5 y 12 años cada día, poniendo en riesgo su integridad física.

En la cara de los chicos, de los padres y de los maestros se les nota que tienen ganas de estar en otro lado. En el curso, en sus casas, pero la preocupación se apoderó de ellos y tuvieron que salir a la calle, en medio del frío, para llamar la atención de las autoridades educativas.

"Hay muchos reclamos que no tuvieron respuestas. El disparador fue lo que ocurrió en Guaymallén", reconoce una de las madres, que agrega que un maestro y un niño ya sufrieron golpes de corrientes, mientras que una celadora fue golpeada por un pedazo de techo que se cayó.

Las maestras también muestran su preocupación.

Claudia Zahar, la docente a cargo de Séptimo Grado, señala el lugar donde antes hubo un techo y muestra que hay una zona de la escuela sin luz.

"Defensa Civil y Seguridad e Higiene del gobierno ya dijeron que la escuela no está en condiciones", manifiesta, pero siguen asistiendo a pesar de todo.

"De tantas lluvias el agua se filtró, hay cortos. Hay una zona sin luz por esto. Toda la parte eléctrica está mojada. Teníamos problemas con el gas, aparentemente vinieron a arreglarlo pero falta la prueba de hermeticidad que garantiza que no habrá pérdida", se lamenta la maestra mientras espera una respuesta positiva al reclamo.

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