Mendoza Mendoza
miércoles 27 de julio de 2016

Ni en la casa ni en el hospital: no hay parto con riesgo cero

En Mendoza cada vez hay más demanda de mujeres que eligen parir en su hogar y por eso hay más especialistas. El lugar físico no garantiza que no haya complicaciones. Por eso se deben tomar todas las precauciones

Un fiscal de Neuquén imputó por homicidio culposo a los padres de un bebé que murió al nacer, luego de que los progenitores decidieran que el parto fuera en la casa, sin ningún tipo de controles médicos, ni de parteras, ni previos ni durante el nacimiento. El caso, que ocurrió en mayo pero se conoció esta semana, reanudó el debate acerca de las complicaciones de parir fuera los hospitales.
Especialistas consultados por Diario UNO coinciden en que el debate no se trata de sí o no al parto en la casa y que no existe ningún parto ni en el domicilio ni en los hospitales en el que el riesgo sea "cero".

Carlos Cardello, quien fue miembro del directorio del hospital Lagomaggiore y trabajó en la Ley 25.929 de parto humanizado, opinó que un nacimiento no debe atenderse en el domicilio. "Todo parto es normal hasta que deja de serlo. La complicación de un parto es de aparición repentina, es muy difícil de prever que no se va a complicar, nadie puede predecir los imponderables", señaló el especialista.
Cardello sostuvo que un parto "no es seguro, sino confiable. El parto, si uno lo ve globalmente, es confiable, no seguro. La confianza es admitir que hay una posibilidad de que las cosas se compliquen, es lo que caracteriza a los actos humanos".

El médico sí está a favor de la maternidad segura y centrada en la familia. "Con la evolución, se sacó de la familia y se lo llevó al hospital y terminó deshumanizado. Los dueños de la maternidad son la paciente y su familia. Por eso el proceso implica el acompañamiento de quien la mujer elija", sostuvo.
Desde el punto de vista de Cardello, parir en la casa tiene más que ver con una moda. "Si se va a atender un parto domiciliario se tiene que tener un equipo ambulatorio que pueda resolver cualquier complicación tanto de la mamá como del bebé. Lo más importante es que se tenga seguridad institucional y confianza medica", agregó.

Mientras tanto, en Mendoza son cada vez más las mujeres que deciden optar por tener a sus bebés en su casa de forma segura y con los controles médicos y todas las precauciones necesarias. De allí que la demanda de parteras haya crecido. Hoy hay dos que realizan este tipo de partos y otras diez que se están capacitando en la Asociación Argentina de Parteras Independientes (AAPI) quienes realizan partos en las casas con medidas de protocolos internacionales. En seis años, según contó Laura Quevedo, una partera que hacía hasta hace un año –lo dejó por cuestiones personales– partos en domicilio, se han hecho en la provincia 20 nacimientos en las casas.

Carla Veleda, vicepresidenta de AAPI, dijo que "el riesgo cero no existe en la vida".

"Por estos días se está instalando que parir fuera de la institución es riesgoso, pero un parto tiene que ser asistido por personal idóneo. Nosotras trabajamos con el modelo de una partera formada, con saberes de universidad, con habilidades de emergencias en obstetricia, saber acerca de reanimación", explicó.

Veleda contó que en los partos en los que ellas asisten, trabajan dos parteras. "No se usa medicación, la mujer pare por su propia fuerza, no hay intervenciones. La mujer que pare en su casa es una mujer saludable, cuando no hay intervenciones disminuyen las complicaciones. También se planifica según el lugar donde va a parir la pareja. En cuanto a la cercanía, para los protocolos internacionales debería estar a 30 minutos de un hospital", sostuvo.

"El parto en casa es algo que existió desde siempre. Está en auge por lo que sucede en las instituciones. A veces es el sistema el que la expulsa a que quede sola y la Justicia criminaliza lo que el sistema genera. Pasa muy seguido, las mujeres no encuentran parteras que las asistan. Mendoza es una excepción en el interior del país", agregó.

Según la partera, la evidencia científica señala que los riesgos de parir en la casa o en el hospital son los mismos. "La mayor falencia del parto en casa es la mala articulación con el sistema de salud, el poco recibimiento cuando se plantea el plan de parto. Ese es el verdadero debate", agregó.
La partera mendocina Laura Quevedo dijo que trabaja con el modelo de AAPI que es de "continuidad de cuidados".

Las especialistas atienden a las mamás y a los bebés hasta los 45 días después del nacimiento.
"Hacemos el encuentro lo más precoz posible, para conocer a la familia, ver si hay algún riesgo. Hay mucho interés por las profesionales, hay mucha demanda, porque no encuentran esta intimidad o este respeto, en las instituciones", comentó. Dijo que siempre tienen un plan B, con médica obstetra de confianza y una institución cerca donde recurrir ante cualquier tipo de complicación.

"Se mezclan muchas cosas, hay muchas miedos. No estamos de acuerdo con el parto sin asistencia profesional. Un parto sin asistencia no es responsable", concluyó.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas