Mendoza - Mendoza Mendoza
martes 11 de julio de 2017

Mendoza tiene un fuerte déficit de programadores

Quedaron vacantes unos 200 puestos, según los cálculos de la Cámara del Software para 2016.

"Muchos padres piensan que se van a salvar mandando a su hijo a fútbol. Esperan que el chico sea Messi y que los salve a todos. Y es ahí cuando les digo que lo hagan aprender robótica o programación, que eso sí los va a salvar, porque hay muchísimos trabajos para hacer y cada vez va a haber más", dice en clave jocosa, pero no por eso menos real, Graciela Bertancud, presidenta de la Fundación Edison.

Según ella, todos los chicos están vinculados a la tecnología, pero son muy pocos los que la quieren armar o ser artífices.

"Y ahí está el desafío. En despertar la vocación", agrega.

Y la respaldan los datos del reporte anual que hizo el Observatorio Permanente de la Industria del Software y Servicios Informáticos, que depende de la Cámara de la Industria Argentina del Software. Porque de los 7.800 puestos de trabajo que la industria argentina del software había proyectado para crear en 2016, sólo se cubrieron 2.800.

O sea que 5.000 cupos quedaron vacantes, lo que representa el 65%.

En criollo: dentro de esta industria sobra trabajo. Leyeron bien: el trabajo sobra y no falta, como sí pasa en términos generales dentro de una país en el donde el desempleo aumenta.

"Es algo que ocurre a nivel global. Una proyección que se hizo en Estados Unidos mostró que para 2020 se van a necesitar 1.400.000 profesionales en este rubro y que sólo se van a recibir 400.000. Con lo cual el déficit será de 1.000.000", explicó Bertancud.

Lado A: los formadores
Uno de los colegios emblemáticos en relación a este tipo de educación es el Tomás Alva Edison, que desde la primaria forma a los chicos con juegos vinculados a la programación.

Desde chicos despiertan la vocación y ya en la secundaria les dan un contenido que les permite egresar en condiciones de insertarse en el mercado laboral inmediatamente.

"Son muy requeridos nuestros egresados", dice Bertancud. Pero sucede que de los 35 estudiantes promedio que egresan por año, sólo el 40% estudia carreras afines, el resto opta por las tradicionales, como abogacía o medicina.

"Es un porcentaje bajo para tener una formación así", dijo la directora.

Junto con la Universidad de Mendoza, la escuela Edison abrió el año pasado la Probotschool, una escuela sobre robótica y programación, que tiene alrededor de 150 alumnos de entre 10 y 17 años que cursan los sábados a la mañana.

De esos alumnos, el 90% continúa estudios terciarios o universitarios vinculados a la industria del software.

Lado B: los empleadores
Desde el Polo TIC aseguraron que la realidad en Mendoza es igual a la que describe el reporte del OPSSI a nivel nacional.

Se calcula que son unos 200 los profesionales que hicieron falta el año pasado, de acuerdo con la proyección que el sector había hecho.

"Es una realidad a nivel global. Por eso desde 2012 estamos trabajando intensamente en despertar vocaciones", explicó Cristina Párraga, vicepresidenta de Educación del Polo Tic.

Fuente:

Más Leídas