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miércoles 16 de noviembre de 2016

Mendoza es la segunda productora de flores más importante del país

Está por debajo de Buenos Aires, pero abastece a provincias limítrofes. Diariamente productores y vendedores se reúnen en calle Alberdi de Mendoza Capital a intercambiar intereses.

Mendoza es la segunda productora más importante de flores de todo el país. Está por debajo de Buenos Aires y abastece al mercado de San Juan, San Luis, La Rioja y Neuquén.

Actualmente, decenas de familias se dedican a este rubro, que puede compararse, por su nivel de complejidad y dificultades, al de la producción de frutas y verduras.

De lunes a viernes en la calle Alberdi 39 de Mendoza Capital, alrededor de 250 personas se reúnen en la sede del Mercado Cooperativo de floricultores de Mendoza para adquirir las flores de corte que luego revenderán en puestos fijos, en forma ambulante, en las afueras de los cementerios, en hoteles, iglesias, florerías y empresas de fiestas y eventos.

Marcelo Campos, titular de la cooperativa, explicó que el cultivo de flores es una de las ocupaciones más tradicionales de la agricultura mendocina, junto con la viticultura y la horticultura. Se conocen registros de productores que datan de 1936 y esta actividad tiene la particularidad de transmitirse entre familias, de una generación a la siguiente.

Campos indicó que con el cierre del Aeropuerto, disminuyó la competencia con productos que ingresan de Buenos Aires. Sin embargo, esto también provocó, como contrapartida, que lo que no se cultiva en la provincia –por ejemplo la rosa colombiana– no llegue en las mismas condiciones por tierra, se pierda calidad y cueste más venderla entre los consumidores mendocinos.

"El mercado de las flores atraviesa en la provincia las mismas dificultades que el resto de la economía. Al no ser un producto de primera necesidad, las ventas se resienten respecto a otras épocas y muchos lugares que consumen flores, como los hoteles, tienden a remplazarlas por otras opciones a la hora de abaratar costos", especificó Campos.

Para las celebraciones comerciales, como el Día de la Madre o el Día de los Enamorados, entre otras fechas ideales para regalar flores, este producto se convierte en un ingreso extra fundamental para muchas familias que necesitan contrarrestar el desfasaje entre la inflación y los aumentos salariales. La venta callejera en los semáforos es otra tendencia que crece últimamente.

Datos del sector
Según el último censo de productores florícolas, realizado en 2013, la superficie implantada con flores en la provincia es de 94,25 hectáreas, de las cuales 64,30 (68%) se encuentran al aire libre y 29,25 (32%) están bajo cubierta. Las especies fundamentales cultivadas son crisantemos, claveles, rosas, lisianthus, gladiolos, tulipanes, astromelias y lilium.

Los departamentos que concentran la mayor superficie cultivada
Guaymallén, Maipú y Las Heras concentran el 94,5% de la superficie implantada con flores de la provincia. Maipú ocupa el primer lugar con el 47% de la superficie total cultivada, superando a Guaymallén que concentra el 28% y a Las Heras, que tiene el 19%. Le sigue San Rafael con el 2,6%.

Es notoria la escasa presencia de esta actividad en Tunuyán, Tupungato y San Carlos, y en el Este de Mendoza. Estas cifras corresponden a los datos ofrecidos por el último censo que se realizó en 2013. El anterior se hizo en el 2000 y comparativamente muestra que crecieron 14% más las propiedades dedicadas a la floricultura.

-92,31% de la superficie cultivada con flores al aire libre es regada por surco y el resto con sistema de goteo. En el caso de la superficie cultivada en invernáculo, el 51% es regada con sistema de goteo, según los datos aportados por el último censo de productores florícolas de Mendoza.

Los hijos ya no quieren continuar la actividad que realizan sus padres
El cultivo de flores en la provincia históricamente contó con la particularidad de transmitirse entre familias, de una generación a la siguiente. Sin embargo, los datos obtenidos por el último censo demuestran que esta tendencia pierde vigencia, ya que la gran mayoría (84%)de los entrevistados considera que no seguirán con la producción florícola. De este modo, de no impulsarse desde el Estado, estímulos concretos para los descendientes de estos productores, la actividad podría resentirse y perder la importancia que tiene para Mendoza, al igual que pasa con otras actividades rurales como la vid y las dificultades de su cosecha.
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