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domingo 28 de agosto de 2016

"Las políticas de Macri no son liberales, son conservadoras"

Apuesta por medidas duras, como un paro de 24 horas contra las decisiones del Gobierno. Cuestionó la proximidad de su partido –la UCR– con la oligarquía y mostró su enojo por el "abrazo" con la Sociedad Rural.

En el radicalismo, Sergio Palazzo, mendocino y actual secretario nacional de la Asociación Bancaria, es un "bicho raro". En primer lugar, es de extracción sindical, algo que en el centenario partido de Hipólito Yrigoyen no es común.

En segundo lugar, está en contra de las políticas económicas de Mauricio Macri, a las que no considera ya liberales, sino más bien, conservadoras.

Por último, y a pesar del congreso con intenciones unificadoras de la CGT, Palazzo y los 30 gremios que lo acompañan y que conforman la Corriente Federal de los Trabajadores se fueron dando un portazo. No quisieron acordar porque, según asegura, hace falta un plan de acción para enfrentar las consecuencias que considera "nefastas para los trabajadores y que son producto de las decisiones económicas de Macri. Un plan que los popes de la CGT unificada no están dispuestos a poner en práctica".

Palazzo pasó por Mendoza, invitado por la Asociación Bancaria, para disertar acerca de la Banca Pública, y en este contexto dialogó con Diario UNO acerca de las posturas encontradas entre su formación radical y las decisiones que su partido está tomando por integrar una alianza con el PRO.
–¿Por qué se fue del Congreso de las CGT?
–Nosotros llevábamos una posición clara -la CFT- una visión con respecto al país que implica medidas rápidas y efectivas contra el tarifazo, la inflación y la desocupación. Creemos que la CGT tiene que confrontar contra el Gobierno y tener un programa que discuta la agenda de los argentinos. Paralelamente pedíamos el reconocimiento de nuestro espacio. No hemos sido escuchados. Los compañeros que estaban a cargo de la unidad creen que con los tres sectores con los que acordaron alcanzaba, y los cargos que nos ofrecieron no nos alcanzaban para dar el debate y cambiar la tónica por la que vienen. Por eso decidimos quedarnos en la CGT y seguir manteniendo nuestro espacio con la posición que estoy planteando.

–¿Cuál es la postura de la actual conducción de la CGT?
–No es una posición, son varias. No es lo mismo el pensamiento de Carlos Schmid que el de Luis Barrionuevo, que dice que hay ayudar a la gobernabilidad y que no es momento de hacerle paro a este Gobierno. No es lo mismo que pensamos desde otros sectores.

–¿Cuál es el plan de acción que se debería encarar?
–Nosotros hemos planteado desde la Confederación Federal que integran gremios como pilotos aeronáuticos, docentes privados de SADOP, gráficos y farmacéuticos, que tiene que haber un paro nacional general de 24 horas con el que se inicie un plan de lucha que llegue a decirle al Gobierno hasta aquí llegamos. Cada minuto que pasa es un empleo que se pierde. Hay medidas muy duras que afectan el empleo y la producción y que requieren que el movimiento obrero esté al frente de esa confrontación, porque hoy los partidos políticos están en un momento de debates internos, en el análisis del resultado electoral que le permitió a Macri ser presidente. No pueden tener la efectividad que quizás sí tenga el movimiento obrero para enfrentar estas políticas. Se requiere un movimiento obrero con capacidad de confrontar.

–¿Pero la CFT se abrió de las CGT?
–No nos abrimos. Vamos a seguir en alianza con la CGT y también con otros sectores, pero este grupo de la Corriente Federal, va a plantear que vamos a movilizarnos con las organizaciones sociales el día 2 de setiembre en la marcha federal.

–Parecen ser demasiadas contradicciones...
–Aunque haya contradicciones la coincidencia debe ser superior. Si permitimos un gobierno para minorías privilegiadas o queremos otro tipo de políticas para todo el país.

–¿Cómo describiría la política financiera de Macri?
–La política del sistema financiero hoy está centrada en la especulación, no hay préstamos a tasas accesibles para mejorar la producción. Los que ganan son los bancos privados. Se están generando las ganancias más grandes que les ha proporcionado el sistema financiero en las últimas décadas. Y lo segundo es que también se está desvirtuando el tema de la banca pública.

–¿Cómo es ser radical y sindicalista?
–En primer lugar, el radicalismo nunca ha tenido una política para el sector sindical. Si lo que pretenden es armar una estructura gremial para contrarrestar los avances de la protesta, se equivocan. Lo que hay que resolver es la génesis de la protesta, no crear un grupo para que confronte. Me parece que sería un error y distorsionaría lo que fue el origen de la OTR (Organización de Trabajadores Radicales) que era generar, desde un espacio político, la defensa de los trabajadores. Sería un error encaminarlo por ese lado.

–¿Como radical, cómo ve que el partido acompañe políticas liberales?
–Las políticas de Macri no son liberales, son conservadoras. Haber reafirmado una alianza con el sector más oligárquico del campo argentino, como lo es la sociedad rural, a mí me molesta muchísimo. Que un gobierno que integra el radicalismo vaya y se abrace con Luis Etchevehere, sin que pidan disculpas por el ataque que le hicieron a Alfonsín, la verdad es que debería tener otra actitud.

–¿Usted aún es afiliado al radicalismo?
–Sí, soy afilado, y no pienso desafiliarme. Creo que algún día pasará esta etapa y los que integramos el radicalismo y pensamos diferente, que no somos pocos, retomaremos la posición histórica que ha tenido la UCR acerca de diversos temas.

–¿Cómo ve al radicalismo mendocino?
–No tengo demasiada relación con la vida partidaria local.

–¿Qué opina de la modificación del convenio colectivo de trabajo que hizo el gobierno de los trabajadores del Casino?
–Los convenios colectivos son entre partes, ningún gobierno los puede modificar unilateralmente. Es un error si se llega a esto.

–¿En cuanto a dar aumento por decreto, qué opinión tiene?
–Nunca los aumentos por decreto son buenos, en todos los ámbitos y en todos los gobiernos son malos. La paritaria no puede basarse en decisiones unilaterales. La paritaria tiene que ser un consenso al que se arribe después de una negociación.
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